LA LUCHA POR EL SHOGUNATO

SEKIGAHARA

Título Original: Sekigahara

Año: 2017

País: Japón

Duración: 150 min.

Dirección: Masato Harada

Reparto: Jun'ichi Okadá, Kôji Yakusho, Kasumi Arimura, Takehiro Hira, Masahiro Higashide

Marco Temporal: 1572-1600

Marco Espacial: Japón



En el año 1572 el pequeño Ishida Mitsunari servía en un templo cuando el gran señor Hideyoshi acudió allí a refrescarse. El niño le sirvió hasta tres tazas de té, cada vez con menos cantidad y más caliente. Sorprendido por la actitud del chico Hideyoshi le interrogó e impresionado por su agudeza decidió tomarlo a su servicio. Dieciséis años después, en 1588 en el castillo de Osaka Ishida Mitsunari es uno de los grandes daimyo del ambicioso Hideyoshi. 

El título de la película, "Sekigahara", hace referencia a la batalla que en 1600 enfrentó a las tropas de dos grandes familias de samurais por hacerse con el control del país y que terminó con la proclamación del primer shogun Tokugawa. La narración se va a centrar en la figura de Ishida Mitsunari defensor de los derechos del hijo de su señor frente a la ambiciones de un emergente y poderoso Ieyasu. Al tiempo que se nos presenta la personalidad de los dos rivales, se desarrolla una pequeña historia de amor entre el noble Ishida y la feroz y fiel ninja Hatsume, y otra historia de amistad y admiración entre el mismo Ishida y el ronin Sakon, todo lo cual alcanzará su culmen en la terrible batalla. 

Tokugawa y sus samurais. Sekigahara. 1600. Agnus McBride
El espectador occidental puede tardar en entrar en una larga película que en un comienzo puede parecer confusa por la cantidad de información que ofrece, pero poco a poco si se deja guiar por la narración y la hábil dirección de Harada se encontrará inmerso en una apasionante cinta, bien dirigida, bien interpretada, llena de detalles y con una ambientación histórica exquisita. La recreación de las armaduras es casi milimétrica, los castillos y su interior así como sus jardines y enclaves rezuman veracidad por todas las esquinas. La secuencia de acontecimientos es seguida casi como una crónica histórica, y únicamente las secuencias entre Ishida y sus dos grandes puntales: Hatsume y Sakon rompen el tono casi documental de la película. La combinación de escenas con un planteamiento casi teatral, con la cámara fija algo alejada para que asistamos a los debates y preparativos bélicos, y las escenas de exteriores con mayor acción y movimiento de actores y extras sirven de separación entre los momentos más pausados y los más dramáticos. Lo cuidado de la realización, la práctica ausencia de efectos especiales, las perfectas recreaciones de ambientes, costumbres y personalidades acaba por cautivar al espectador que haya resistido los primeros tramos de un film que va ganando a medida que van transcurriendo los minutos. Honor, amistad, amor e historia son los elementos que se entremezclan en esta película japonesa de altísima calidad técnica. El uso de edificios históricos como el Castillo Hikone o Higashi Honganji para las localizaciones, la utilización de más de 3000 extras y 400 caballos, o la reproducción exacta de las armaduras originales de los protagonistas basándose en sus modelos guardados en museos, dan una idea del mimo y respeto con que fue realizada la película, algo extraño y casi de otros tiempos en nuestra era digital.   

Pero "Sekigahara" posiblemente no sea una película para todos los públicos, ya que está muy alejada del cine al que no tienen acostumbrados los japoneses, muy alejado de las violentas y exageradas películas inspiradas en mangas o de artes marciales. El film de Masato Harada está más cerca de "Ran"(1985) o de "Kagemusha"(1980) que de los últimos éxitos nipones. Pero ningún aficionado a la historia se puede perder esta película que además da una visión diferente de Tokugawa Ieyasu a la que hemos visto por ejemplo en "Shogun"(1980) (ver "Un occidental en el Japón feudal") y nos regala un retrato excelente del Japón de finales del siglo XVI.           

LA FAMILIA COURTNEY REGRESA A ÁFRICA

EL MONZÓN


Título Original: Monsoon


Autor: Wilbur Smith


Año de Publicación: 1999


País: Zambia, Reino Unido 


Marco Temporal: 1688-1691


Marco Espacial: Inglaterra, África Oriental


Hal Courtney se ha asentado en Devon, Inglaterra, abandonando sus antiguas correrías en África. Ahora una nueva generación de Courtneys campea por sus posesiones: William, apodado Billy el Negro, hijo de la ya fallecida Judit Nazet, y sus medio hermanos, los gemelos  Tom y Guy, y el pequeño Dorian a quien llaman Dorry. Pero la relación entre los tres pequeños y Billy el Negro no es buena, y Hal, viudo de nuevo, no es capaz de evitar los enfrentamientos entre sus hijos. 

Wilbur Smith sigue en esta novela completando una de sus exitosas sagas, la de la familia Courtney. Después de retroceder en el tiempo y contarnos los inicios de la familia con el libro "Aves de presa" (ver Corsarios de África), continuarla con "León dorado" (vuelven Los corsarios de África), y de momento finalizarla con las andanzas de la nueva generación, las aventuras de los hijos del protagonista de las otras dos novelas. La familia regresa a África al comisionar el gobierno a Hal Courtney para que capture a un pirata que opera en las proximidades de la isla de Madagascar. El antiguo corsario retornará a su viejo oficio llevando a tres de sus cuatro hijos, aunque pronto el destino separará a los niños.

Nueva novela de aventuras marineras que asegura al lector diversión a raudales, acción, duelos, algo de sexo, odios, amores, y un poquito muy poquito de historia. Es decir otra novela típica del escritor anglosajón que no decepcionará a sus seguidores y que moderniza y rescata del olvido las clásicas novelas de piratas. Puede que los cachorros Courtney de esta primera saga no sean los protagonistas de las novelas de Salgari, pero tienen mucho en común con ellos. En España no se si por motivos editoriales, de longitud, o capricho del editor, la novela original fue dividida en dos partes: la primera ésta que conserva el título original, "El Monzón", y la segunda que sería publicada como "El juramento".

Las aguas del Índico, las costas de África, los intentos de los ingleses por hacerse con las rutas marítimas y el control de un continente, y el choque con los poderes locales, príncipes musulmanes, piratas y corsarios, forman el entramado de la entretenida novela que al ser partida en dos partes queda en continuación.   

LOS COMIENZOS DEL JUEZ DI

TRES CUENTOS CHINOS


Título Original: The Chinese Gold Murders


Autor: Robert van Gulik


Año de Publicación: 1948


País: Países Bajos


Marco Temporal: 663


Marco Espacial: China


El Juez Di acaba de aceptar un cargo en una ciudad de provincias alejada de la corte algo que sus amigos no entienden muy bien. Pero el buen juez quiere incorporarse ya a su puesto para ir resolviendo asesinatos. Cansado del papeleo administrativo el juez ha elegido un destino en Fu-Lai donde están esperando su llegada para que resuelva un misterioso caso de asesinato con ramificaciones en la corte. Su antecesor en el cargo ha sido asesinado y los rumores hablan de apariciones sobrenaturales y extraños fenómenos. Acompañado de su criado Hung Liang se dirige hacia su nuevo destino cuando le salen al paso dos salteadores de caminos.

Los primeros casos del juez Di narrados en este primer libro tienen la peculiaridad de ser los únicos  basados en casos auténticos del verdadero magistrado. Robert van Gulik, experto estudioso de la cultura oriental, quiso dar a conocer la literatura policíaca tradicional china y el personaje real del juez Di, que vivió entre el 630 y 700. Para llevar a cabo su propósito  tradujo tres aventuras antiguas recopiladas en un manuscrito del siglo XVIII, las actualizó, y así comenzó la que luego sería una larga tanda de novelas con el mismo protagonista, éstas salidas ya de su imaginación. En "Tres cuentos chinos" el escritor holandés narra de forma entremezclada los tres primeros casos a los que ha de hacer frente el juez en su destino, pues en la China de la dinastía Tang los jueces no sólo juzgan los casos, también los investigan, dictan sentencia, y finalmente la hacen cumplir. Cuando los casos se presentan ante Dee, éste y sus ayudantes: su viejo criado, y un par de salteadores que entran a su servicio, Ma Yung y Chao Tai, investigan el caso hasta llevar a los culpables ante el tribunal que preside el mismo Di. Los tres casos se van resolviendo de forma paralela e incluyen el asesinato por envenenamiento del anterior magistrado, la desaparición de una recién casada, y el hallazgo del cadáver degollado de un matón.

En estos primeros casos el escritor ejerce más de traductor de la obra original ("Dee Gong An"),  de ilustrador ya que los dibujos son realizados por el mismo imitando el estilo chino, y de censor puesto que expurgó las partes que no tenían que ver con el misterio, y trataban sobre política, intrigas, o incluso pornografía, o la parte dedicada a las relaciones de la emperatriz Wu (625-705) con el sacerdote Huai-i. De forma que esta primera entrega de las investigaciones de Di es tal vez la más genuina, pero también la que va a marcar la tónica general de las novelas: misterios sencillos con elementos sobrenaturales que luego se suele descubrir como falsos (aunque al final siempre queda flotando la sombra de la duda), y varios casos que se entremezclan hasta que el juez y los suyos van resolviéndolos. 

La novela al discurrir en una lejana provincia alejada de la corte queda totalmente descolgada del devenir históricos, y en ella sólo se reflejan las creencias del pueblo, su religión, sus supersticiones, su manera de vivir, y evidentemente el sistema judicial. Con todo el juez protagonista se las apaña para desenmascarar toda una conspiración que implica a altos cargos. Por tanto no es la mejor opción para seguir la historia medieval china, pero sí nos permite conocer la vida cotidiana de las gentes que vivieron bajo los Tang. Di se muestra como un juez honrado aunque sus métodos y decisiones serían hoy cuestionables y entonces eran bastante arriesgados: recurre al disfraz, a la intimidación, e incluso a la tortura, algo que se consideraba lícito siempre que se aplicara al culpable pues en caso de error podía costarle caro al mismo juez. Los comerciantes, religiosos, funcionarios, el pueblo llano, médicos e incluso prostitutas ven sus oficios y costumbres retratados en una novela más social que histórica.

Los amantes de la literatura policíaca tendrán en el juez Di un personaje sencillo que en una misma novela resuelve varios casos, sin complicarse demasiado, y muy lejos de la imagen de hombre de acción que han trasmitido las recientes películas (ver "El origen de un investigador chino" y "Un nuevos caso del investigador chino") , o de las más complejas tramas de algunos escritores que han ido completando sus aventuras (ver "Conspiración y asesinato en la China de los Tang"). 

GUERRAS MEDIEVALES

GRANDES BATALLAS DE LA EDAD MEDIA EN EL CINE I

Si hay una ocupación en la que el hombre se ha "entretenido" a lo largo de los siglos es la de guerrear. Matarse con el vecino por todo tipo de cuestiones ha sido una constante en la historia de la humanidad. Luego para justificar tanta masacre llegaban los cantos, loas, y poemas engrandeciendo las hazañas de los vencedores. Por supuesto el arte y el cine no escaparon al atractivo de la épica. La Edad Media ha sido un campo propicio para contarnos grandes batallas de todo tipo de héroes y con las más variadas motivaciones. Veamos algunas de estos épicos combates. 

Batalla del Monte Badon (hacia el 500). Una de las más famosas batallas con las que comienza la Edad Media en Inglaterra fue la del Monte Badon. En ella las fuerzas britano-romanas se enfrentaron a una invasión anglosajona en las Islas Británicas, y consiguieron detener en un lugar indeterminado a los invasores. El monje Gildas, contemporáneo a los hechos, los relató sin mencionar a los protagonistas ni el lugar exacto. Luego la tradición lo asoció con la leyenda del rey Arturo. Algunos investigadores deducen que el comandante que lideró las tropas defensoras fue Ambrosio Aureliano que se enfrentó al rey de los sajones Aelio en ese lugar que luego denominaron Monte Badon y que algunos creen que se encontraba cerca del Muro de Adriano. Ilustradores de las leyendas del Rey Arturo solían recrearlo comandando la carga en la batalla. En la película "Rey Arturo"(2004) el clímax del film es precisamente la famosa batalla que se ubica en el Muro de Adriano y que protagoniza la famosa caballería sármata. 
Batalla de Tagina (1-7-552). Tuvo lugar cerca de Gubbio en Italia entre las tropas del general bizantino Narses y los ostrogodos comandados por su rey Totila. La batalla se saldó con la victoria bizantina y supuso el principio del fin del reino ostrogodo en Italia. El propio Totila cayó durante la batalla. Una ilustración para una serie de libros dedicados a ejércitos y batallas históricos muestra a un grupo de guerreros ostrogodos preparándose para la batalla. El combate y la muerte del rey Totila fueron reflejados en el film "La invasión de los bárbaros"(1968).
Batalla de Badr (13-3-624 o 17 de ramadán del año 2). Mencionada en El Corán fue un enfrentamiento entre las tropas musulmanas y la tribu Quraysh de la Meca. La victoria de los seguidores de Mahoma fortaleció su posición como líder y demostró a todos que el Islam era el nuevo poder en la zona. La muerte de varios de los jefes mecanos en la batalla cambiaría para siempre el futuro de la región. Una miniatura del siglo XIV reproduce los instantes precios a la batalla. En "Mahoma, el mensajero de Dios"(1977) debido a las restricciones religiosas el profeta no es visto en toda la cinta y será Anthony Quinn en el papel de su tío Hamza quien se muestre dirigiendo la batalla.
Guadalete (julio de 711).  En la España visigoda cerca del rio Guadalete las tropas del rey Rodrigo se enfrentaron al invasor musulmán en una batalla que pondría fin al reino visigodo. Las fuerzas omeyas comandadas por el general Tariq infligieron a los visigodos una derrota total, después de haber mantenido distintas escaramuzas durante dos días. La traición de los hijos de Witiza y sus seguidores dejó al rey en inferioridad numérica. De Don Rodrigo sólo se encontró su caballo asaetado a orillas del río. La ocupación musulmana de la Península Ibérica había comenzado. La batalla fue magníficamente pintada en el cuadro de Salvador Martínez Cubells (1845-1914) que se exhibe en la Real Academia de San Fernando. A pesar de la trascendencia del enfrentamiento el cine español la ignoró en sus films históricos y sólo una pequeña referencia y una escena que muestra sus consecuencias se puede ver en "Amaya"(1952).
Roncesvalles (15-8-778). La mítica batalla que terminó con la flor y nata de ejército de Carlomagno, incluido su paladín el famoso Roldan, ocurrió en el desfiladero de Roncesvalles. A pesar de la leyenda no fueron los árabes quienes terminaron con la retaguardia del ejército carolingio sino los vascones. Los intentos de establecer una Marca Hispánica por el caudillo franco terminaron con su retirada tras el sitio de Zaragoza, y una emboscada por tribus locales en un sitio indeterminado de los Pirineos donde la retaguardia sufrió una aplastante derrota al ser sepultados por una lluvia de rocas y dardos arrojados desde lo alto del desfiladero. Un tapiz del Museo Royal de Bélgica representa la famosa batalla. En el cine "La canción de Roldán"(1978) escenificó la fatídica batalla para el protagonista del film.
Sitio de París (845). En marzo del año 845 una flota de 120 barcos vikingos liderada por Ragnar Lodbrok atacaron la ciudad de Paris remontando el Sena. Una plaga atacó el campamento vikingo a pesar de lo cual continuaron con el sitio hasta lograr el pago por parte de Carlos el Calvo de un tributo por retirarse. Tras un suculento botín que ascendía a unos 2570 k. en plata y oro los hombres de norte se retiraron. Un grabado del siglo XIX ilustra el asalto a Paris por esta primera flota normanda. La serie "Vikingos" en su temporada tercera cuenta el asalto a la ciudad francesa de forma bastante espectacular.
Batalla de Edington (mayo de 878). La batalla de Ethandun o Edington se produjo entre los daneses del rey Guthrum y las tropas ingleses de el rey Alfredo el Grande. El rey inglés utilizó una vieja técnica romana, crear un muro defensivo de escudos. Los daneses derrotados huyeron a refugiarse a Chippenham donde fueron sitiados y forzados a pactar la paz. Las ilustraciones suelen recoger el caótico ataque nórdico frente a la formación inglesa. La serie "El Último Reino" basada en las novelas de B. Cornwell dedica uno de sus episodios a narrar la famosa batalla.
Simancas (939). El rey Ramiro II de León decidido a frenar los avances del Islam en la Península reunió un ejército en el que además de sus tropas contó con las del rey de García Sánchez I de Pamplona y los condes castellanos Fernán González y Ansur Fernández, junto con tropas gallegas y asturianas. Las fuerzas musulmanas estaban al mando del mismo califa Abderramán III. La batalla que duró 4 días comenzó el 6 de agosto y terminó con la derrota del ejercito califal. Un eclipse y, según los cristianos, la misma intervención de San Millán favoreció la victoria. El Monasterio de San Millán de Yuso en la Rioja (España) conserva un cuadro con la milagrosa intervención del santo que se convertiría desde entonces en patrón de Castilla. En el film recientemente comentado "El valle de las espadas" (1963), aunque se hacen un lío con las fechas y la cronología, parecen querer representar en las últimas escenas precisamente la batalla de Simancas o más bien la emboscada posterior en el valle del Tormes.
La Toma de Kursun (988). La ciudad de Kursum en la península de Crimea era un puesto avanzado del Imperio bizantino. Vladimir I príncipe de Kiev con la ayuda de vikingos que él mismo fue a reclutar a Noruega desarrolló una intensa campaña de conquista que terminó frente a los muros de Kursun a donde había ido a petición del emperador para devolver la ciudad rebelde al dominio imperial. Tras varios meses de asedio capturó la ciudad, y reclamó su pago al emperador Basilio II, la mano de su hermana Ana. A cambio el gobernante ruso tuvo que bautizarse y prestar sus soldados para sofocar a los rebeldes que se habían levantado contra el emperador. La ilustración elegida presenta a Vladimir I junto a los mercenarios vikingos.  La película rusa "Vikingos" (2016) se recrea en la última parte de su metraje en la conquista y batallas en torno a la ciudad.
Hastings (14-10-1066). La invasión normanda de Inglaterra dirigida por Guillermo el Conquistador tuvo su punto álgido en el encuentro de Hastings a 11 km al sur de Londres entre sus tropas y las del rey Haroldo II. El ejército anglosajón peleaba a la antigua mientras que el de Guillermo se organizaba con los nuevos estilos de combate del continente, diferenciándose los diferentes cuerpos de arqueros, hombres de a pie y caballería para aumentar su eficacia. La muerte del rey Harold y de sus principales comandantes decidió la reñida batalla a favor de los invasores normandos. Con esta batalla Guillermo I se convirtió en rey de Inglaterra. Sin duda la representación más conocida de la batalla es la que ofrece el llamado Tapíz de Bayeux, lienzo de casi 70 m de largo confeccionado en el S. XI quizás por la reina Matilde, esposa de Guillermo. "1066. Batalla por la Tierra Media" fue una mini serie que mezclaba la acción novelada con el docudrama de forma excepcional y que como su nombre indica relató las batallas que llevaron a la conquista normanda de Inglaterra incluyendo la batalla de Hastings.
Batalla de Cuarte (21-10-1094). Fue la más importante victoria del famoso Cid contra las tropas almorávides. Se produjo cuando el ejército almorávide intentó recuperar la ciudad de Valencia y las tropas de Rodrigo Díaz se les enfrentaron entre Mislata y Cuart de Poblet a pocos kilómetros de la capital. Un grabado de 1870 para "La Ilustración española y americana" presenta a el Cid luchando en los arrabales de Valencia en la Alcudia.  La película protagonizada por Charlton Heston "El Cid"(1961) prefirió para todas las escenas en Valencia elegir la más medieval ciudad de Peñiscola, entonces bastante menos urbanizada que la capital.
Toma de Jerusalén (Julio de 1099). Durante la Primera Cruzada los cristianos sitiaron y tomaron la ciudad de Jerusalén que se encontraba en manos de los musulmanes. Las tropas cristianas estaban mandadas por Raimundo IV de Tolosa y Godofredo de Bouillón. Las matanzas dentro de la ciudad fueron indiscriminadas, y la ferocidad de los vencedores fue tal que hasta uno de los participantes, Raimundo de Aguilers, dejó una escalofriante descripción: "Se derramó tanta sangre en la mezquita edificada sobre el Templo de Salomón que los cadáveres flotaban en ella y en muchos lugares la sangre nos llegaba hasta la rodilla". En el palacio de Versalles se conserva una pintura realizada en 1847 por Emile Signol donde se narra la toma de Jerusalén pero con tintes más coloridos. La serie italiana "Las cruzadas"(2001) si refleja la crudeza de la conquista de la Ciudad Santa.

¿UNA FANFARRONADA O UN VIAJE HISTÓRICO?


EL VIAJE DE MARCO POLO

Hoy para variar no vamos a contar hechos incuestionables, resolver enigmas, ni contar sabrosas anécdotas de personajes históricos. Por el contrario vamos a sembrar dudas, hacernos preguntas y no dar las respuestas y dejar a más de uno con la "mosca detrás de la oreja". Pues nos toca hablar de un gran viajero o del mayor embustero de todos los tiempos: Marco Polo, y es que para algunos expertos como la sinóloga inglesa Frances Wood, el viaje de Marco Polo a la China no ocurrió jamás.

Los viajes de Marco Polo. 
Para ponernos en antecedentes hagamos un breve repaso de quién fue Marco Polo y que fue lo que le colocó en las páginas de la historia. Marco Polo nació en Venecia en el año 1254. Era hijo de Nicolo Polo quien en compañía de sus hermanos Mateo y Marco habían fundado una compañía mercantil que se dedicaba al comercio con el Lejano Oriente. Las historias de los viajes de su padre y sus tíos siempre fascinaron al joven Marco que terminó por sumarse a uno de sus expediciones hasta China donde sirvió al Gran Khan durante 23 años hasta su regreso a Europa. En 1295 Marco fue capturado por los genoveses en guerra contra Venecia y encerrado en una cárcel donde conoció al escritor Rustichello de Pisa a quien narró sus extraordinarios viajes. Las narraciones de Polo se acabaron plasmando en un libro titulado "El libro de las maravillas del Mundo" o "El Millón". El libro de los Viajes de Marco Polo se convirtió en un auténtico best seller de la época, y su fama pervivió a lo largo de los siglos sobre todo gracias a la magia del cine y la televisión que no han dejado que olvidemos las hazañas del veneciano. Y hasta aquí lo oficialmente aceptado por todos, sobre todo por los orgullosos italianos. Pero entonces llegan los ingleses, aficionados ellos a pisotear el orgullo patrio de otras naciones, y tiran por el suelo todas las historias del viaje de Polo.

Ilustración del "Libro de las Maravillas". B.N. Francesa.
En 1995, la sinóloga Frances Wood, (sinóloga quiere decir que sabe mucho sobre China), publicó un libro titulado "¿Viajó Marco Polo a China?" en donde ponía en duda la veracidad del viaje del comerciante italiano. Para empezar la literatura de viajes fantásticos al Lejano Oriente era muy popular en la Edad Media, pero no dejaban de ser hermosas patrañas bien tejidas por narradores que no habían abandonado jamás la comodidad de sus casas y que usando guías de viajes, cuentos de marineros, y un poco de imaginación, encandilaban a sus lectores (ver mi otra entrada "El fantástico viajero"). "El Millón" o "Milione" era una palabra veneta que derivaba de otra que significaba exactamente "fanfarronada", y para Wood eso exactamente era el libro de Polo, una inmensa y gigantesca fanfarronada.

La Gran Muralla China.
Otros viajeros de la época como el franciscano Fray Pascual de Vitoria, o el también franciscano Odorico de Pordenone viajaron a Oriente y relataron pormenorizadamente detalles que el veneciano Polo olvidó. Esos detalles son para la estudiosa británica vacíos de memoria difícilmente explicables si como afirmaba hubiera viajado de verdad a China. Marco Polo no menciona ni una sóla vez en su libro una costumbre que llamó la atención de los occidentales que visitaron China: el rito del té, una bebida nacional, que además de beberse a todas horas tenía su ritual especial. El supuesto viajero después de afirmar que atravesó el desierto del Gobi, tiene un olvido de lo más extraño, ni vio ni mencionó la Gran Muralla China con la que es bastante difícil no toparse pues tenía centenares de kilómetros y era bastante llamativa para un occidental. Tras vivir años con el Gran Khan en su lujosa corte, no ve, o si lo ve no lo cree relevante, la famosa costumbre de vendar los pies a las hijas de los aristócratas para reducirlos de tamaño, y que tanto llamó la atención a otros viajeros, asi por ejemplo el propio fray Pascual cuenta que les vendan los pies: "Para que no hubiera posibilidad de confundirlas con las campesinas y trabajadoras". Otro de los grandes olvidos de Marco Polo, y además bastante grave debido a su profesión de comerciante, es el no hablar sobre el uso por los chinos de los billetes de cambio. Para rematar tampoco habla de un invento tan llamativo como es la imprenta con matrices de madera.

Los Polo ante Kublai Khan. Miniatura de "El Millón". S.XIII
Cuando Frances Wood  se encontró con todos estos silencios se decidió por examinar la obra con más detenimiento. Ya  no se trataba  sólo de sospechar de lo que no cuenta, si no de rastrear pistas que demostraran la falsedad del libro. Esas pistas las buscaría sobre todo en la filología y la historia. La inglesa descubre que los nombres que usa Polo no se corresponden con la fonética china, ni siquiera con su adaptación a las lenguas occidentales, sino a la fonética persa, lengua en la que estaban redactados los libros de viajes de la época y que según ella fueron la fuente de inspiración del veneciano. Así mismo tampoco aparecen registros documentales del viaje de Marco Polo, ni las cartas del Khan al Papa entregadas por el viajero aparecen en el Vaticano cuando otras si lo hacen, ni un sólo documento en China que certifique la presencia de Polo y mucho menos su cargo de gobernador, algo impensable en la meticulosa burocracia china que lo anotaba todo, y sin embargo no mencionan a Marco Polo ni como embajador, ni como gobernador a las ordenes del Gran Khan, ni siquiera como visitante extranjero. De manera que ni la filología ni la historia apoyan la fanfarronada veneciana.     

Marco Polo. Mosaico 1867. Génova
Pero los historiadores italianos no iban a permitir que una británica difamara a su queridísimo y excelso viajero y pasaron a la ofensiva. El historiador Giorgio Gracco de la Universidad de Turín fue de los primeros en desacreditar las tesis de la inglesa. Para empezar lo de la fanfarronada viene de lejos, y fueron ya los propios contemporáneos de Marco Polo quienes no creyeron sus historias y le pusieron ese nombre vejatorio de "Las fanfarronadas" (Il Milione). Los emperadores mongoles solían usar extranjeros como gobernantes, y por tanto lo que cuenta Marco Polo es creíble, tampoco ve por ningún lado los tan controvertidos rastros de filología persa en los nombres usados por el narrador. Otros investigadores italianos se sumaron a la defensa alegando que muchas de las afirmaciones de la inglesa no se sostenían, así Polo había vivido con la clase alta china, los mongoles, quienes no tenían por costumbre vendar los pies de sus hijas, la cuestión del té es irrelevante porque se consumía en todo Oriente y no tenía porque llamar necesariamente la atención del viajero, y finalmente la Gran Muralla no era tan grande en su época, al menos no lo suficiente para que Polo hablara de ella. El tema del papel moneda encuentra un argumento diferente, pues en este caso no se defiende su silencio, sino que los italianos alegan que sí habló de él cuando el veneciano dedica un capítulo a hablar de las cecas y menciona "una piel fina y corteza sutil" y que "con esas cortezas sutiles el Gran Jan podría comprar todas las riquezas del mundo", algo que viene a referirse al uso de la corteza de la morera para hacer billetes, y que sólo alguien que lo vio podía relatar.      

Kublai Khan cazando. 1280. Liu- Kuan-Tao.
Es un orientalista napolitano quien añade un argumento histórico a la polémica. Según este historiador Marco Polo relata la caída de la ciudad de Xiang Fan, la última fortaleza china conquistada por los mongoles, algo que sucedió entre 1275 y 1292, por tanto después del viaje del padre de Polo y sus tíos, y que por consiguiente Marco solo podía saber porque él mismo lo había presenciado, desmontando así la teoría de que Marco Polo había usado los relatos de sus familiares atribuyéndoselos a su propio viaje. Sin embargo esto es rebatido por quienes afirman que la ciudad cayó en 1273 dos años antes de la llegada de los Polo.

Marco Polo dictando a Rustichello sus viajes
Aún hoy en día la sombra de la duda planea sobre la veracidad del viaje de Marco Polo. El hecho de que el libro esté plagado de fantasías e invenciones no ayuda a que sea tomado como una fuente fiable. Sin embargo para los italianos el hecho de haber sido redactado en la cárcel, donde el amanuense Rustichello añadiría elementos de su cosecha para hacer más amena y divertida la obra, no le quita validez a la historicidad del periplo del comerciante veneciano.

Con los años la polémica ha ido creciendo con colaboraciones en uno y otra sentido sin que los profanos acabemos por saber si Marco Polo fue un osado explorador o el mayor mentiroso de la historia (con permiso de algunos políticos). La lista de silencios y detalles relevantes no mencionados por el viajero, el uso de los palillos para comer, la porcelana, es contrarrestada por sus defensores con las detalladas descripciones de las monedas chinas, o la minuciosa y exacta descripción del proceso de la extracción de sal en China. De momento nosotros seguiremos esperando que nuevas pruebas en uno u otro sentido nos confirmen o no el viaje de Marco Polo, y la gran duda que a todos nos corroe, si no fue él ¿quién trajo los deliciosos espaguetis a la cocina italiana? Si al final resulta que un inglés o un árabe nos trajo la pasta desde la China miles de "mammas" van a estar muy enfadadas.   

CON LOS CÁTAROS HEMOS TOPADO

LABERINTO

Título Original: Labyrinth

Año: 2012

Nº de Episodios: 2 (180 min.)

País: Alemania, Sudáfrica, Reino Unido

Dirección: Christopher Smith

Reparto: Vanessa Kirby, Jessica Brown Fidlay, Tom Felton, Sebastian Stan, Emun Elliot, Tony Curran, jihn Hurt

Marco Temporal: 1209-1244

Marco Espacial: Francia


2012. Sur de Francia. Una joven participa en una excavación arqueológica en la que descubre una pulsera. Casi inmediatamente cree oír una voz en su cabeza al tiempo que se produce un temblor de tierra que atrae su atención hacia una cueva. Alice se interna en la gruta donde descubre esqueletos y un misterioso laberinto grabado en la piedra. Mientras tanto un anciano que cultiva su jardín en una cercana casa de campo parece presentir que algo acaba de ocurrir.

Una chica metida a arqueóloga aficionada, Alice, en el 2012 que descubre un anillo con un laberinto el cual le conecta con el pasado y una joven recién casada, Alais, que vive en la ciudad de Carcasona en 1209 cuando la cruzada contra los cátaros está a punto de desatarse, son las dos líneas narrativas que sigue la mini serie de dos capítulos. Basada en el libro de la escritora Kate Mosse la serie combinará misterio e intriga con algo de fantasía y por supuesto la parte de historia que corresponde a la narración en el pasado. Una hermandad secreta que protege el Santo Grial y los malvados habituales que tratan de apoderarse de la reliquia para sus fines tanto en el pasado como en el presente completan los elementos que entretejen la trama.

A parte de lo trillado del tema, pues en los últimos tiempos las historias de sociedades secretas y el Santo Grial son una constante de novelas, series y películas ambientadas en la Edad Media, la parte de la serie que se desarrolla en el pasado es la que ofrece más interés. La cruzada albigense, que sí ha tratado la literatura, ha sido sistemáticamente olvidada por el cine y la televisión, y en ese aspecto "Laberinto" es un producto bienvenido. El asedio de Carcasona por las tropas de Simon de Montfort y el papel en la defensa de Raimon Roger Trencavel en agosto del año 1209 son narrados por la mini serie, aunque desgraciadamente como marco para una absurda historia de misterios y hermandades enfrentadas a través de los siglos, y de mujeres fatales y mujeres valientes y honradas en una eterna lucha entre el bien y el mal. Los motivos de la cruzada o las creencias de los cátaros quedan totalmente desdibujados en una producción que busca el beneplácito del público aprovechando el tirón de obras parecidas como el muy vendido "Código da Vinci" y en las que se relaciona los enrevesados misterios con supuestas revelaciones ocultas a través de los tiempos que de ser desveladas o dan inmenso poder a sus poseedores o bien cambiarán la Historia de la Humanidad para siempre jamás. En fin, lo mejor los poquitos detalles históricos que se utilizan para ubicar la historia de Alais en Carcasona con unas buenas localizaciones en la bella ciudad francesa, las escenas que tienen por protagonista a Trencavel y las relacionadas con la caída de Montsegur en 1244 (por cierto en la serie sólo pasan unos pocos años entre la caída de Carcasona y la de Montsegur) y el Camp des Cremats que funcionan a modo de epílogo de la historia de Alis. Lo peor lo poca consistencia de lo que se cuenta, lo manido del tema, los agujeros argumentales en la trama, y por encima de todo lo decepcionante que es ver como una y otra vez se enfocan en lo trivial y desprecian lo importante, con la parte ambientada en el 2012 cayendo una y otra vez en aburridos clichés.

Encantará a los seguidores de extrañas conspiraciones que hunden sus raíces en el pasado con supuestas impresionantes revelaciones y decepcionará y mucho a los amantes de la historia que esperarán un gran serie sobre los cátaros, su fe, y su final, y se van a quedar con las ganas y un poquito hartos con el par de cansinas protagonistas.

SOBREVIVIR A LOS MONGOLES

CORAZÓN DE HIERRO


Título Original: Coeur de Fer

Guionista: Victor Mora

Dibujante: Victor de la Fuente

Fecha de Publicación: 1985

País: España

Marco Temporal: 1241

Marco Espacial: Hungría





Hungría. Abril de 1241. Las tropas húngaras del rey Béla IV y sus aliados acaban de ser derrotados por los mongoles en la batalla del río Sajó o batalla de Mohi. El mercenario Galdric, apodado "Corazón de hierro", huye a uña de caballo de sus perseguidores. Es uno de los pocos supervivientes de la batalla y su fama de bravo guerrero anima a los jinetes mongoles a capturarlo para entregárselo a su príncipe Batu con la esperanza de obtener una buena recompensa. Pero los enemigos desconocen la verdad de su sobrenombre hasta que comprueban como sus flechas rebotan en el pecho del fugitivo.

Víctor Mora fue el creador de los grandes cómics de aventuras españoles de los años 50  y 60 del pasado siglo. Personajes como "El Capitán Trueno", "El Jabato" y posteriormente "El  Corsario de Hierro" salieron de su fértil imaginación. En los años 80 en el exilio francés en colaboración con un dibujante español con quien ya había trabajado, Víctor de la Fuente, imaginó un nuevo héroe de papel, "Corazón de Hierro". Este personaje es un mercenario que asiste a la derrota húngara frente a los mongoles en 1241, sobreviviendo a la batalla del río Sayo (como le llaman en el cómic) y comenzando sus aventuras que le llevan a rescatar a la princesa de rigor, enfrentarse a un autómata, y luchar contra el villano típico, aquí encarnado por el usurpador hermano del rey húngaro.

La historieta creada por los dos españoles para la editorial francesa Bayard posiblemente nació para ser una nueva serie, aunque nunca se llegó a realizar. Víctor Mora publicaría un par de novelas con un personaje de igual nombre y parecida historia. La historia narrada en esta única entrega es típica de las aventuras creadas por Mora, un héroe noble, que desarrolla sus andanzas en escenarios pseudo históricos, y del que se enamoran ineludiblemente todas las princesas que se cruzan en su camino. Elementos fantásticos suelen combinarse con otros históricos en unas historias clásicas de aventuras llenas de ingenuidad y anacronismos, y alguna que otra patada a la historia, como la afirmación de que el rey Bela IV muere en la batalla.

El dibujante Víctor de la Fuente realiza un dibujo clásico, claro, sin sombras ni matices, totalmente entregado al servicio de la historieta, y sin a penas brillar en sí mismo. Aficionado a los planos generales y medios el dibujo del asturiano no destaca especialmente en un cómic corto y que nació tal vez como prólogo de algo mayor que nunca llegó a verse plasmado en viñetas.   

En Galicia Cómics de nuevo se puede gozar del cómic comentado para aquellos que quieran ver un trabajo diferente del guionista de los tres héroes más famosos de las viñetas españolas, y que ya iremos comentando en otras ocasiones.