¿QUIÉN OCUPARÁ LA TUMBA?

EL SOLDADO DESCONOCIDO


Título Original: Le soldat inconnu

Guionista: Fred Duval, Jean-Pierre Pécau

Dibujante: Mr. Fab

Año de Publicación: 2013

País: Francia

Marco Temporal: 1910-1921

Marco Espacial: África, Francia





Fuerte de Verdún, 20 de noviembre de 1920.  En el interior del bunker descansan varios ataúdes cubiertos por la bandera de Francia y custodiados por soldados. El ministro André Maginot entrega un ramo de flores a uno de los soldados elegido al azar. El soldado Auguste Thin es el encargado de depositar el ramo en uno de los ataúdes sin nombre. El ramo acaba colocado sobre el sexto féretro. Al día siguiente el soldado fallecido que ha sido seleccionado por la suerte  será trasladado a París y enterrado bajo el Arco de Triunfo, luego anualmente se honrara su memoria. Pero ¿ha sido tan aleatoria la elección como parece? 

El nuevo cómic de la serie "El hombre del año" está dedicado al año 1917, y a un personaje que como siempre nos va a introducir de lleno en una época de la Historia de la que se erigirá protagonista. En este caso se tratara de Bouba, un indigena de Costa de Marfil que acabará alistándose casi a la fuerza en las tropas indígenas de la Francia colonial, y que acompañará al ejército galo desde sus conflictos imperialistas hasta la Gran Guerra.

La historia que se cuenta en el cómic no puede estar mejor contada, pasa del mundo colonial con sus conflictos entre potencias a la Primera Guerra Mundial todo visto desde los ojos de un nativo africano a quien le cuesta entender las locuras del hombre blanco, y que desde su salvajismo demuestra más nobleza y cordura que los altos oficiales que representan la civilización. La narración es soberbia, y el cómic presenta uno de los mejores guiones de la serie. No se puede contar más en tan pocas páginas: la perversidad del sistema colonial, lo irracional del racismo, lo absurdo de las guerras, la insensibilidad de los poderosos. Aunque desde el principio sepamos como va a acabar el cómic éste no deja de engancharnos, y aún nos reserva una especie de sorpresa o broma final.   

El dibujo acompaña a un guión que pasa de la luminosa África a las frías, oscuras y lluviosas trincheras de la Primera Guerra Mundial, y que nos permite entrar en la historia y seguir las desventuras de Bouba y su antiguo amo y compañero de armas, Sorbier. Pero de nuevo más que seguir comentando lo mejor es que os lancéis de cabeza a uno de esos cómics que merecen una buena adaptación cimematográfica y que nos trae on line la página de los cómics de Machete:

GUEVARA EN BOLIVIA

CHE. GUERRILLA

Título Original: Che: Guerrilla

Año: 2008

Duración: 135 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Steven Soderbergh

Reparto: Benicio del Toro, Demián Bichir, Jorge Perugorría, Joaquím de Almedia, Franka Potente, Carlos Bardem, Marc-André Grondin, Pablo Durán, Lou Diamond Phillips, Jordi Mollá.

Marco Temporal: 1965-1967

Marco Espacial: Cuba, Bolivia


1965. El Che Guevara lleva desaparecido un tiempo, y los rumores han ido corriendo por Cuba, por ello Fidel Castro se ve obligado a comparecer ante los medios y leer una carta que el mismo Che le había enviado. Un año más tarde el Che y Fidel se vuelven a reunir, el primero se está preparando para extender la revolución por otras tierras de América, y después de pasar un tiempo con su familia parte para Bolivia.

Llega la hora de comentar la segunda parte de esta macro producción que fue "Che", y que para su comercialización en salas de cine tomó el subtítulo de "Guerrilla". La narración se va a centrar ahora en los últimos años de Ernesto Guevera, concretamente en su lucha por llevar la revolución o sus ideas a Bolivia. Algunos de los defectos de la primera parte van a estar presentes en esta segunda (ver Hagamos la Revolución), pero otros han sido paliados.

Aunque pensada como una única película esta segunda parte mejora considerablemente con respecto a la primera. Es mucho más lineal, menos confusa, más centrada en lo que cuenta, e indudablemente con más acción, parece como si por fin el director hubiera averiguado lo que quería contar y se dedicara a ello y no a divagar como en la primera parte. Benicio del Toro sigue en su línea, es decir ofrecernos un Che descafeinado, "light", o bajo en calorías, pero la historia que se cuenta es lo suficientemente interesante para seguirla sin echarte una "cabezadita" como sucedía con la primera parte. El resto del elenco es un "quien es quien" del mundo hispano o latino de la cinematografía actual, chilenos, mexicanos, españoles, brasileños, cubanos, portugueses, venezolanos, portorriqueños, colombianos, guatemaltecos, argentinos, es decir un recorrido por casi todo la geografía latino-americana, aunque de Bolivia, que es donde se desarrolla la acción, no salen ni los paisajes ya que fue rodada en España, país que por otra parte colaboró en la producción.

Esta segunda parte de la biografía del Che aunque más intensa sigue sin emocionar, y el personaje se diluye de forma intencionada en los hechos. El propio director que calificó de "ilegible" el primer guión, trata de ordenar las cosas, y mantener al Che dentro unos límites aceptables para el público. Basándose en la propia ideología del personaje, quien creía en el colectivismo, no quiso centrarse demasiado en el protagonista y optó por presentarlo como uno más entre un grupo de guerrilleros, algo que por tratarse de una película biográfica no tiene mucho sentido, y por supuesto fuerza que el espectador siga sintiéndose distante con lo que se le cuenta. También se obvió todo tipo de efectos especiales, grandilocuencias, o espectacularidad con el fin de darle una apariencia más realista, por lo que se grabó prácticamente con cámara en mano y con acabados muy sencillos, algo que tampoco ayuda al espectador actual más acostumbrado a grandes trucos digitales, y a quien le parece estar contemplando una película realizada por cuatro amiguetes.

En definitiva esta segunda película aunque más llevadera que la primera es únicamente recomendable para historiadores interesados en el personaje o más bien en los hechos que protagoniza, al resto de los mortales posiblemente las dos partes se les harán interminables, llenas de escenas superfluas, y sin excesivas honduras. Tampoco los incondicionales de el Che verán reflejado su pensamiento, ideología o motivaciones en el film, y para sus detractores la imagen que de él se nos muestra es demasiado blanda. A pesar de ello si se ha sobrevivido al visionado de la primera esta segunda merece que se le de una oportunidad.

EL CIRCO HA LLEGADO A LA CIUDAD

LENTEJUELAS


Título Original: Spangle


Autor: Gary Jennings


Año de Publicación: 1987


País: Estados Unidos


Marco Temporal: 1865-1871


Marco Espacial: Estados Unidos, Europa



1865. Estados Unidos. Appomattox. El ejército confederado acaba de rendirse ante los unionistas. Los hombres antes enemigos fraternizan tras haber entregado las armas. El coronel confederado Zachary Edge y su ex-sargento Obie Yount son conscientes de que una época ha terminado y ahora necesitan encontrar su lugar en el mundo. Los antiguos camaradas de armas se resisten a separarse, e inicialmente comienzan un viaje de vuelta a sus hogares que se verá interrumpido cuando en su camino se cruza un elefante. 

La novela del virginiano Jennings transcurre a finales del siglo XIX entre los Estados Unidos recién salidos de una guerra, y la Europa a punto de meterse en otra. Italia, Baviera, Austria, Rusia, Francia, son algunos de los países por los que los personajes van a ir viajando con su circo errante "El Floreciente Florilegio de las Maravillas de Florián". El escenario principal de la narración es el circo y sus peculiares habitantes en el cual los dos protagonistas se van introduciendo primero con sorpresa hasta que se adaptan y forman una parte importante del elenco circense. La trama le sirve al autor para mostrarnos el funcionamiento de un circo por dentro en los momentos en que estos espectáculos estaban en auge, le permite un estudio y muestrario de personalidades variado e impresionante con sus ricas historias llenas de tragedias, alegrías, y pequeños dramas; y además nos da una contextualización histórica que nos permite tener una visión global de la Historia de Europa y América en los años que siguieron al final de la Guerra de Secesión Americana y el estallido de la Guerra franco-prusiana en Europa.

El circo sirve de excusa al autor para crear un micro universo y una alegoría de lo que significa la vida, gente que se cruzan, nacimientos, partidas, amores, odios, y por supuesto la muerte, mientras los acontecimientos históricos y los lugares en los que suceden afectan de diferentes formas a los personajes. 

El autor, aficionado a las larguísimas novelas llenas de personajes viajeros, vuelve a la carga con "Lentejuelas", y pasea al circo por medio mundo, lo cruza con personajes históricos (el zar Alejandro II, Napoleón III), y le hace vivir algunos de los acontecimientos más importantes de la época. Jennings es experto en este tipo de inmensas novelas llenas de agitados periplos y de protagonistas que no se están quietos ni para hacerse una foto. Él mismo para documentarse vivió una larga temporada en un circo viajando con ellos para poder escribir como vivían y como era ese mundo por dentro. Luego sólo le quedó documentar bien el período en el que quería ambientar su historia y ¡voilá! novelazo histórico al canto.

El tema es original, bien tratado y captando a la perfección el espíritu del circo que es capaz de maquillar la realidad para convertirla en fantasía, así unos cercos adiestrados pueden acabar trasmutados en los salvajes jabalíes de Tasmania. A la novela sólo se le puede reprochar la excesiva longitud de la misma, no por ella en sí misma sino por la reiteración de situaciones o vaivenes similares que hace que la barración en ocasiones avance más lenta, redundando en las cuestiones circenses y dejando bastante de lado los hechos históricos hasta llegar a la última parte cuando los protagonistas se ven metidos de llenos en La Comuna de París. Pero es que "Lentejuelas" es una novela del circo, o si se prefiere de un circo que es como la vida. 

REBELDES CON CAUSA

PROTAGONISTAS DE LA REVOLUCIÓN AMERICANA 

La Guerra de Independencia de los Estados Unidos es considerada por la mayoría de los historiadores como la primera gran revolución de la Edad contemporánea, o quizás el pistoletazo de salida que puso fin a la Edad Moderna y al llamado Antiguo Régimen. Siendo Estados Unidos el primer productor de films y producciones televisivas era de esperar que los padres fundadores de su patria tuvieran sus reflejos en la pequeña y gran pantalla. Veamos hoy algunos de estos hombres que sentaron las bases de la que hoy pasa por ser la nación más poderosa del mundo.

Benjamin Franklin (1706-1790). Político, inventor, y científico fue uno de los llamados padres fundadores de la patria y firmantes de la Declaración de Independencia. Actuó como embajador de los independentistas en Francia a donde fue en busca de apoyos. Era un hombre enormemente curioso y son ya muy conocidos sus inventos como el pararrayos, pero no tanto algunas de sus excéntricas costumbres como tomar baños con las ventanas abiertas, los llamados "baños de aire". "Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo". El cuadro realizado por David Martin en 1767 de la Casa Blanca muestra el fiel reflejo de un Franklin culto. Orson Wells está irreconocible en su caracterización del político en "La Fayette" (1962).
John Hancock (1736-1793). Uno de los hombres más ricos de las 13 colonias al que con frecuencia se le achacó haber logrado su fortuna con el contrabando, aunque su familia siempre comercio con ron, aceite de ballena y pescado que enviaban a Inglaterra a cambio de productos manufacturados. Estuvo muy relacionado en sus comienzos con Samuel Adams, y fue el primero en firmar la Declaración de Independencia. Puso su fortuna al servicio de la causa de la Independencia, aunque muy probablemente fue una de las mentes tras  la revolución: "La mayor habilidad en los negocios es llevarse bien con los demás e influir en sus acciones". J. S. Copley le retrató en 1765 en un cuadro que hoy exhibe el Museo de Bellas Artes de Boston. En el musical "1776" (1972) David Ford es Hancock.
George Washington (1732-1799) Comandante en jefe del Ejército Continental llegó a convertirse en el primer presidente de su país. Incluso algunos de los oficiales del ejército quisieron hacer de Washington el rey de los nacientes Estados Unidos. "Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia" (lastima que muchos no le hagan caso). El retrato de Washington realizado por Peale en 1772 lo presenta llevando el uniforme de coronel del regimiento de Virginia. Ian Khan es George Washington en la serie "Turn: Espías de Washington" (2017).
Samuel Adams (1722-1803) Nacido en Bostón, Samuel se graduó en Harvard y fue un activo hombre de negocios y recaudador de impuestos. Creía firmemente en el derecho a la Independencia de las colonias, y pronto se convirtió en un activo político, además de pertenecer a la sociedad secreta de los Hijos de la Libertad. Participó en el famoso motín del té en 1773, y fue uno de los firmantes de la Declaración de Independencia. "La humanidad se rige más por sentimientos que por la razón". Copley retrató al político hacia 1772 en un cuadro actualmente en el Museo de Boston. La mini serie "Sons of Liberty"(2015) tiene como protagonista a Samuel Adams interpretado por Ben Barnes.   
Alexander Hamilton (1757-1804). Estadista y político que terminaría por convertirse en el primer Secretario del Tesoro de los Estados Unidos. También participó en la redacción de la constitución del nuevo país. Al comienzo de la guerra se enroló en un grupo de milicias, y un año después en 1776 ya era capitán de una compañía de artillería. Fue amigo de Washington y el encargado de las finanzas en su gabinete de gobierno. En 1804 se batió en duelo con Aaron Burr en el mismo lugar en el que su propio hijo había muerto en otro duelo y él también falleció como resultado de las heridas. "Tengo el deber de exponer las cosas como son, no como deberían ser"(magnífica frase para venir de alguien dedicado a las finanzas de un gobierno). El cuadro de Alonzo Chappel muestra a Hamilton vestido con el uniforme de la artillería de Nueva York. La serie "Liberty! The American Revolution"(1997) tiene a Colm Feore como Alexander Hamilton.
Robert R. Livingston (1746-1813). Miembro del Comité de los Cinco que redactó la declaración de Independencia, que además de él comprendía a Jefferson, Franklin, John Adams, y Sherman, curiosamente a pesar de ser uno de sus creadores, no la firmó pues se encontraba ausente durante su aprobación. Se le conocida como "El Canciller" porque se convirtió en el funcionario más alto del sistema judicial norteamericano. Un cuadro atribuido a Gilbert Sullivan retrata al joven canciller. En "El despertar de una ciudad"(1940) el veterano actor Henry Stephenson interpreta a un maduro Livingston.
Paul Revere (1734-1818). Revere era un orfebre y grabador. No fue ni presidente, ni redactó ninguno de los fundamentales documentos que llevaron a la independencia de su país, y sin embargo sin ser uno de los padres fundadores es el paradigma del héroe de la independencia gracias a su famosa cabalgada de medianoche. Miembro de "los hijos de la libertad" había ayudado a crear un sistema de vigilancia y alarma sobre los soldados británicos. Su misión en la noche del 18 de abril de 1775 era avisar de la llegada de tropas británicas, aunque el grito de "¡Vienen los ingleses!" posiblemente nunca lo dijo por la necesidad de sigilo. Una estatua en Boston realizada por Cyrus Dallin conmemora la celebre cabalgata. El film de la factoría Disney "Johnny Tremain"(1957) tuvo al actor Walter Sande como el celebre jinete.
John Adams (1735-1826). Primero de Sam, John Adams se convirtió en el segundo presidente de los Estados Unidos. Después de estudiar en Harvard, y ejercer un tiempo como maestro, se dedicó a la abogacía. A pesar de su creencia en la causa de la independencia, Adams defendió a unos soldados ingleses acusados de la matanza de Boston en la que se disparó a civiles. No tan popular como su primo era sin embargo una de las grandes mentes de la revolución americana, y como tal participó en la redacción y defensa de la Declaración de Independencia. Amigo personal de Jefferson, murió el ismo día que él, unas horas después, aunque siempre pensó que Jefferson que era más joven viviría más, y así al sentirse morir sus últimas palabras fueron "Thomas Jefferson me sobrevive". Curiosamente los mensajeros que llevaban la noticia de los fallecimientos se cruzaron en el camino. "Mientras todas las otras ciencias han avanzado, la del gobierno está en un punto muerto; poco mejor comprendida, poco mejor practicada ahora que hace tres o cuatro mil años atrás." La Casa Blanca exhibe un retrato del segundo presidente realizado en torno a 1792 firmado por John Trumbull. Otra miniserie "John Adams"(2008) con Paul Giamatti como protagonista contó la biografía del presidente.    
Thomas Jefferson (1743-1826). Jefferson es el principal autor de la Declaración de la Independencia, y el tercer presidente de su nación. Fue uno de los delegados más jóvenes en el Segundo congreso continental, y gran conocedor de los ilustrados europeos, se basó en sus escritos para la redacción de la famosa Declaración. Intentó ya desde los primeros tiempos la prohibición de la esclavitud en los estados americanos. Jefferson era un hombre inteligente y culto que además de su afición por los fósiles, telescopios y aparatos de medir, realizó el mismo varios inventos que jamás patentó pues no creía en las patentes ya que los inventos y mejoras deberían ser para toda la humanidad, y no una cuestión de especulación financiera. Jamás se fió de los bancos: "Pienso que las instituciones financieras son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate".  En Filadelfia se conserva un retrato de Jefferson realizado en 1791 por Ch. W. Peale. Sam Neill interpretó la particular historia de amor de Jefferson con una mujer de color en "Sally Hemings: La historia de un escándalo" (2000).
James Madison (1751-1836). Otro de los llamados padres fundadores que llegó a ser presidente de los Estados Unidos, concretamente el cuarto. Además fue fundamental en la redacción de la Constitución y la Declaración de Derechos. En la nueva guerra contra los británicos en 1815, el entonces presidente tuvo que huir de la capital, siendo el único presidente que ha tenido de escapar de la Casa Blanca. Éste fue el presidente que dijo aquello de: "Estados Unidos estaba en deuda con la inmigración para su asentamiento y prosperidad" (que vayan tomando nota los xenófobos). James Sharples retrató a Madison en un cuadro actualmente en la Universidad de Princeton. "La primera dama"(1946) contó con la presencia de Burguess Meredith en el papel de Madison. 

CUANDO EL CAPO ERA MUJER

Doña Olimpia. S. XVII. Anónimo


DOÑA OLIMPIA MAIDALCHINI, LA PRINCESA DEL VATICANO

Olimpia Maidalchini nació en Viterbo (Italia) en 1591 en una familia acomodada. Hija de un condotiero y una patricia, que era a su vez hija ilegitima de un obispo y nuncio papal, la muchacha estaba destinada a tomar los hábitos, ya que la herencia iba para el primogénito varón. Pero con Olimpia habían topado con un hueso duro de roer, y consciente de su belleza y el poder que con ella ejercía sobre los hombres no iba a consentir que la encerrasen en un convento y tirasen la llave. Sus dos hermanas ya habían ingresado en un convento y cuando ella entró en otro como novicia, decidió poner en practica un plan para escapar del encierro monacal. La ocurrencia no fue otra que acusar al consejero espiritual y confesor de las monjas de realizarle proposiciones deshonestas. Dada la belleza, juventud y supuesto candor de la joven, se la creyó, y por tanto se la sacó del convento para preservar su inocencia. Así Olimpia consiguió eludir el destino de sus hermanas. Si alguien se pregunta que fue del pobre cura acusado por ella, que nadie sufra, aunque salió absuelto de la investigación y juicio posterior, el escándalo manchó la reputación del convento, pero tiempo después la misma Olimpia intercedió por él y logró que le nombraran obispo. 

Retrato de doña Olimpia. Ciro Ferri.
Pero claro ahora tenemos a la joven Olimpia fuera del convento, su reputación ha sufrido un revés, y ninguna orden la quiere acoger no vaya a ser que la líe de nuevo. Su padre teme que la díscola jovencita acabe por darle otro disgusto y decide casarla rápidamente con el mejor partido posible, es decir un viejo rico que acalle definitivamente las malas lenguas. Para Olimpia es la perfecta solución. La joven con 17 años se casa con Paolo Nini, un hombre anciano y con fortuna, y durante tres años Olimpia es la esposa de Nini. Es una mujer rica en Viterbo pero sin nombre e influencia. La muerte del marido le ofrece nuevas perspectivas. El matrimonio apenas ha durado tres años, y ahora la viuda rica se traslada a Roma donde le será más fácil dar salida a sus ambiciones.

En 1612 Olimpia se casa con Pamphilio Pamphili que tiene 27 años más que ella, y cuya economía no pasa por su mejor momento, pero que sin embargo pertenece a una importante familia romana. Ella aporta el dinero, y a cambio él la introduce en los círculos más influyentes de la ciudad, además de convertirse en cuñada de uno de los personajes más importantes de la ciudad, el cardenal y abogado miembro de la curia papal, Giovanni Battista Pamphili.

Inocencio X. 1650. Velázquez. Roma
El inteligente cuñado y la espabilada Olimpia pronto formaron un tandem imparable. El encanto, el dinero y las influencias de uno y de la otra se pusieron en juego para impulsar la carrera del cardenal. El marido y hermano, hizo lo mejor para la pareja, morirse tranquilamente en 1639 y sacarse así de en medio de la ambiciosa pareja, de la que se llegó a afirmar que eran amantes. En cualquier caso Giovanni lo consultaba todo con su cuñada, y entre los dos diseñaron el plan que le llevaría a él a lo más alto. Olimpia ya había tenido un hijo con su segundo marido, y su cuñado 30 años mayor que ella llegó a proponerle matrimonio, pero ella tenía otros planes. En 1644 la red de influencias y el dinero de Olimpia convirtieron a Giovanni Battista en el papa Inocencio X. Desde ese momento Roma tenía dos papas Inocencio X y Olimpia a quien todos comenzaban a llamar "la papisa".

Los cuñados comenzaron a colocar a todo pariente próximo que tenían, nombraron cardenal al hijo de Olimpia, así como a su sobrino y a un primo, incluso recompensó como comentamos ya al antiguo confesor y supuesto acosador con un obispado. Y por supuesto la misma Olimpia comenzó a gozar de los privilegios que suponía ser la mano derecha del papa. En 1645 se le otorgaron tierras, prebendas, y el título de princesa de San Martino al Cimino. Pero Olimpia era algo más que una princesa.

Palacio doria Phamphili. Residencia de Olimpia. S. Martino
La viuda rica y poderosa se convirtió en el personaje más poderoso y temido de Roma. Nada llegaba al papa si no pasaba antes por sus manos. Cualquier petición o favor que se hiciera al pontífice tenía que ser aprobada por Olimpia, y si se quería una resolución favorable, por supuesto había que "untar" a donna Olimpia. Pero el cobro por el acceso al papa no debía de parecerle suficiente, y decidió convertirse en la protectora de las prostitutas romanas, claro está cobrándoles un sustancioso impuesto. Efectivamente la "papisa" se convirtió en la mayor proxeneta de la Historia, adelantándose en siglos a los mafiosos dedicados al lucrativo negocio. La donna estableció un sistema de protección a las prostitutas quienes debían de pagarle una cuota mensual. Vendió permisos para ejercer la prostitución, y si le pagaban la cantidad adecuada les permitía asistir a las procesiones en carroza, algo que estaba por encima de la ley. Pero es que las restricciones legales no se habían hecho para donna Olimpi. Cuando su hijo, que gozaba de una alta posición en la curia, decidió casarse, se le concedió la consabida dispensa, y él y su mujer se retiraron, pues tampoco era cuestión que la nuera hiciera sombra a la reina del Vaticano.

Donna Olimpia. A. Algardi. M. Hermitage
Al celebrarse el Año Santo en Roma en 1650 Olimpia creó un organismo dedicado a dar albergue y cobijo a los peregrinos, por el cual sacó unos suculentos ingresos, que fueron a aumentar sus ya abultadas arcas. Los pasquines y libelos en contra de la cuñada del papa comenzaron a aparecer en las noches romanas, pegados a estatuas, dibujados en las paredes, impresos en folletos, pero siempre de forma secreta, pues nadie se atrevía directamente a enfrentarse a la todopoderosa pariente de Inocencio X.

El papa que mantenía una alianza con España se veía enfrentado con frecuencia a Francia y a los intereses del cardenal Mazarino y sus espías. Por ello se hizo necesario organizar un servicio de contraespionaje que protegiera al papa y pusiera coto a los espías galos, o de la nacionalidad que fueran. Y ¿quién fue la encargada de organizar dicho servicio? Efectivamente la misma Olimpia. Mientras la Santa Alianza era el servicio secreto oficial del Vaticano, "La Orden Negra" era un grupo de asesinos a las ordenes de la cuñadísima que eliminaba a todos aquellos que osaban oponerse al papa, y que firmaban sus asesinatos dejando sobre los cadáveres un paño negro cruzado por dos franjas rojas.

Inocencio X. A. Algardi. M. Capitolinos
Controlando el acceso al papa Inocencio X, cobrando por los favores políticos en una red de nepotismo y corrupción que ya quisieran algunos de nuestros políticos de ahora, controlando el negocio de la prostitución en la ciudad, recaudando impuestos y tasas ilegales, y con un servicio personal de despiadados asesinos, ¿queda alguna duda de que Olimpia fuera una auténtica mafiosa de su tiempo? Inocencio era un hombre culto e inteligente que adoraba a su cuñada, que se acostaran o no es irrelevante, pero se contaba que cuando Velázquez realizó el famosos retrato del papa, hizo, como acostumbraba, otro de su pareja, es decir de Olimpia, lamentablemente tal cuadro no se conserva.

Tumba de Olimpia. Abadía de S. Martino
En enero de 1655 muere el papa, y Olimpia es consciente que con la muerte de su cuñado comenzará el declive de su poder. Entra en el cuarto del pontífice lo saquea a conciencia. Según algunos se llevó dos cofres llenos de riquezas, pero dejó el cuerpo de Inocencio X más de 24 horas sin atender. Cuando el cadáver comenzaba a ser devorado por las ratas los sirvientes acudieron a donna Olimpia para que se encargara del sepelio, a lo que ella impertérrita contestó "¿Qué puede hacer una pobre viuda?". Olimpia se niega a pagar los gastos del entierro de su cuñado, que es enterrado modestamente. El sucesor en el trono de San Pedro, Alejandro VII, disolvió la Orden Negra, y tuvo que pagar para que Olimpia abandonara Roma. Durante años la curia intentó que la rica viuda devolviera algo de lo que había robado, pero sin éxito. En 1657 donna Olimpia Maidalchini murió de peste en sus tierras de Viterbo en San Martino al Cimino. A su muerte su fortuna ascendía a unos 2 millones de coronas.

Los romanos siempre recordaron la terrible figura de la papisa y comenzó a correr la leyenda de que en el aniversario de la muerte del papa, cada 7 de enero, Olimpia recorría las calles de Roma por las noches conduciendo un carro llameante cargado con las riquezas acumuladas, y tras asustar a los noctámbulos se arrojaba al Tiber donde se perdían ella y su fortuna.       

UN ABOGADO DEL SIGLO XVIII

LA LEY DE GARROW


Título Original: Garrow´s Law

Año: 2009-2011

Nº de Episodios: 12 ( 3 temp.)

País: Reino Unido

Director: Tony Marchant

Reparto: Andrew Bucham, Alun Armstrong, Lyndsey Marshal, Rupert Graves, Aidan McArdle, Michael Culkin.

Marco Temporal: 1784-1785

Marco Espacial: Reino Unido

El joven abogado William Garrow asiste a un juicio en las cortes de Old Bailey en Londres, y no deja de indignarse al ver que como siempre los acusados se tienen que defender solos sin la ayuda de un abogado. Hastiado de su trabajo burocrático y deseando hacer algo por acabar con las injusticias y el brutal y anticuado sistema legal inglés ofrece su ayuda al señor Southouse un veterano letrado con amplia experiencia ante los tribunales.

"La ley de Garrow" es la típica serie de abogados en la cual el protagonista, un joven letrado, se enfrenta a toda clase de casos complicados en una lucha en defensa de la justicia, sólo que en este caso el abogado protagonista se basa en un personaje real, sir William Garrow (1760-1840), y sus casos se desarrollan a finales del siglo XVIII.

William Garrow. El verdadero. 1810. A.W. Devis
A lo largo de tres temporadas el idealista abogado nos conduce por los intrincados vericuetos de la ley británica, peleando por la reforma de un sistema obsoleto, y por ello la mitad de las veces injusto. Los guiones están basados en las actas reales del antiguo tribunal, el llamado Old Bailey, y cada episodio comienza con la presentación de un delito o crimen real que luego tendrá que pasar por los tribunales donde dará lugar a la actuación del personaje principal. Los casos son de lo más variado y permiten al espectador ver un perfecto retrato de la sociedad y la política de la Inglaterra georgiana, además de poner sobre el tapete todo tipo de cuestiones fundamentales para el entendimiento del desarrollo de una sociedad contemporánea y de la evolución consiguiente de su legislación: juicios por traición y corrupción, violación, infanticidios, el comercio de esclavos, la homosexualidad, el adulterio, divorcios y custodia de los hijos, etc. Es decir que no se dejan tema en el tintero, y sirve para explicarnos los cambios y la evolución de las sociedades modernas. Una subtrama en la serie es la historia personal del protagonista con lady Sarah, que sirve al director y guionistas para mostrarnos la evolución del papel de la mujer en la sociedad y que además aporta el elemento romántico a la producción, dándole así una concesión al público actual.

Las tres temporadas son cortas y se hacen cortas, pues los capítulos están magníficamente estructurados, bien dirigidos, interpretados con soltura y sin estridencias, y con unos excelentes guiones que harán las delicias de los amantes de los dramas judiciales y de los aficionados a la Historia en general. Las actuaciones de los secundarios son realmente antológicas, superando con mucho a los propios protagonistas cuando no eclipsándolos totalmente, Alun Armstrong como Southhouse el mentor del joven abogado, o sus rivales en el amor y los tribunales, Rupert Graves (sir Arthur Hill) y Aidan McArdle (Silvester) respectivamente son sólo algunos ejemplos. Como se apresuraron a explicar los responsables de la producción, la serie no es un documental biográfico sobre el personaje real de William Garrow, sino que éste sirve de excusa para presentar casos importantes del momento, tuvieran que ver con él o no, y que nos permiten contemplar todas aquellas cuestiones trascendentales de la época. También en la relación con lady Sarah, aunque tiene una base real, se cambian hechos y ciertos datos en bien del espectáculo o como se dice habitualmente "licencias artísticas a favor del mejor desarrollo dramático". Ello no cambia que estemos ante una de las series en su género más interesantes de los últimos tiempos.

En España los aficionados tendrán que verla en idioma original subtitulada, pero que ello no les asuste, merece la pena. Si eres un aficionado a las series de abogados, te gusta la Historia, y las buenas series de época, la BBC de nuevo ha creado una serie para ti. Imperdible.
   

SHOLLOT Y LOS TEMPLARIOS

LOS ASESINOS DEL GRIAL


Título Original: The Grail Murders


Autor: Michael Clynes


Año de Publicación: 1993


País: Reino Unido


Marco Temporal: 1521-1522


Marco Espacial: Inglaterra


El viejo Shallot recibe en su casa la visita de un extraño personaje que se revela como un caballero hospitalario, quien cumpliendo una promesa le devuelve una bolsa llena de monedas, ello hace que el anciano recuerde y su memoria retroceda al tiempo en que conoció al caballero, entonces sólo un niño. Era el año de 1521 y Shallot acababa de regresar de Francia con su señor Benjamin Daunbey, y se ven involucrados en una nueva misión para el rey, que está a punto de ejecutar al Duque de Buckigham. La misión tiene que ver con la conspiración del duque, es la más extraña que hayan encaradado los investigadores  y tiene una triple vertiente: Encontrar el Santo Grial, la espada Excalibur, y exterminar a los templarios, que han pervivido como sociedad secreta.

Vuelve Michael Clynes a traernos una nueva aventura y misterio de su personaje Shallot (ver Un pícaro en la corte de los Tudor, y Shallot en Francia), la tercera que trae de vuelta a la pareja de investigadores a la Inglaterra de Enrique VIII, pero que los envuelve en un misterio y una serie de crímenes que tienen sus raíces en las leyendas de la isla y en su pasado medieval: El rey Arturo y sus objetos mágicos, los templarios y sus misterios, y por supuesto enrevesados asesinatos que resolver.

En esta ocasión la trama es más rebuscada, peor resuelta, y tarda más en arrancar, pero sigue manteniendo la amenidad habitual de los libros de Clynes, Doherty, o como el autor decida llamarse (que éste cambia más de seudónimo que los políticos de chaqueta según de donde sople el voto). La historia es en definitiva la típica intriga aderezada con los comentarios sarcásticos del pícaro narrador que termina resolviéndose gracias a la agudeza del investigador de turno. Esta entrega algo más floja que las anteriores sigue siendo a pesar de ello un agradable entretenimiento sin mayores pretensiones.