SEMIRAMIS EN EL CINE

DUELO DE REYES

Título original: Io Semiramide 

Año: 1963

Duración: 101 min.

País: Italia

Director: Primo Zeglio

Reparto :  Yvonne Furneaux, John Ericson, Renzo Ricci, Germano Longo, Gianni Rizzo, John Bartha, Nino Di Napoli, Valérie Camille, Mario Laurentino.

Marco Temporal: 810 a.C. -806 a.C.

Marco Espacial: Babilonia



Duelo de Reyes no deja de ser una rareza dentro del genero llamado "peplum", o en versión castiza, películas de "sandalias y espadas. Se sale de lo habitual por varios motivos: En primer lugar porque la acción se sitúa en  Babilonia, escenario atípico en estas producciones italianas, que como es lógico prefieren el solar patrio y a personajes de su propia historia. En segundo lugar, la protagonista es una mujer, y no el "cachas" de turno más preocupado de repartir mamporros que de la actuación en sí. Para acabar de rematar la rareza de la película, el protagonista masculino, es poco menos que un guapito insulso, no muy espabilado, y tampoco excesivamente musculado.

No abundan las películas centradas en la historia de las civilizaciones que surgieron en Mesopotamia, y el Próximo Oriente en general. De manera que este film tiene que atraer a cualquier aficionado a la Historia Antigua que se precie. Babilonia, Asia, Semiramis... son nombres que aún hoy ejercen una extraña fascinación sobre muchos de nosotros.

La reina Semiramis es la protagonista de esta historia. Regente en el trono de Babilonia, se enamora de Kir, jefe de una tribu reblede. Intrigas, pasiones, traiciones, y un decorado colosalista de cartón piedra sazona la película. La actriz Yvonne Furneaux sin llegar al poderío de la anterior Semiramis cinematográfica: Rhonda Fleming, cumple y nos presenta un personaje algo diferente al de la legendaria reina malvada que nos legó sobre todo la Biblia.

De la Semiramis real poco sabemos, y la mayoría de ello es contradictorio. Parece ser que era la mujer del rey asirio Shamshi-Adad V, y que a la muerte de éste quedó como regente allá por el 810 a.C. y hasta que su hijo Adad-Nirari III se hizo cargo del reino en el 806 a.C. Su nombre real debió de ser Sammuramat, y a pesar de las múltiples referencias de historiadores, sobre todo griegos, su nombre no aparece asociado a monumentos o inscripciones. Así que unos nos la presentan como reina guerrera, otros como la constructora de los jardines colgantes de Babilonia, también como hija de una diosa y un mortal. La leyenda de Semiramis se extiende a través de la historia, y llega a nuestra cultura en forma de obras de teatro, tagedias, ciclos narrativos, composiciones musicales, operas, y como no, cine.

En 1954 las italianos ya habían traído a la controvertida reina al celuloide con la película "Semiramis, esclava y reina", con la entonces explosiva pelirroja Rhonda Fleming en el papel de reina, pero será en la película que nos ocupa donde la veremos en todo su esplendor. Lo mejor del film: sin duda la aproximación a esta peculiar reina aunque sea en un extraño "peplum". Lo peor: A mi entender el protagonista masculino, si es que el bueno de John Ericson, no convence ni a su madre. Se había elegido un elenco de artistas internacionales para abrirle más mercado a la película, pero el actor germano-estadounidense no parece la elección más adecuada. Si alguien se queja del decorado, recordad, estamos en los años 60 y en Italia, falta mucho para las virguerías informáticas de turno, y en estas películas la gente son extras, no efectos de ordenador, que con un guerrero hacen mil como si del milagro de los panes y los peces se tratara.

Ya hablaremos en otro momento de la tetralogía sobre Semiramis de Núñez Alonso, y sobre otra película ambientada en Babilonia, esta vez sí, interpretada por la "mala bestia" de turno, el incombustible Gordon Scott, "El sacrificio de las esclavas". Hasta entonces a disfrutar de la interpretación de la bella francesa Yvonne, aunque no se yo si las antiguas asirias lucían así de blanquitas y con esos ojazos azules.

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