EL PRINCIPE IDIOTA

                                                                                    
                                       



          

















                                  DON CARLOS, EL HIJO TONTO DE FELIPE II


Cuando califico de principe tonto al bueno de Don Carlos, o lo denomino principe idiota, no es con animo de ofender al  pobre muchacho, simplemente constato un hecho. Pero vosotros juzgareis.    


La leyenda negra que siempre siguió a la historia de España, y más en concreto a la dinastía de los Austrias, consideró a este desdichado príncipe, la inocente víctima de las perfidias de su despiadado padre, el  cruel Felipe II. El joven hijo del rey se enamora de Isabel de Valois, la  tercera  y joven esposa de su decrépito padre. Juntos el príncipe y la maltratada reina planean fugarse y gobernar los Países Bajos donde los democráticos rebeldes los recibirían con los brazos abiertos para enfrentarse juntos al despótico tirano. El rey Felipe gracias a sus espías, pilla a los amantes, encarcela al príncipe, le da una buena a la reina, y celoso de su díscolo hijo, le envenena para librarse del problema.

Todo muy dramático, romántico, y para un culebrón de primera...si no fuera una trola , pero de las gordas, debida sobre todo a la propaganda hecha difundir por uno de los lideres rebeldes, Guillermo de Orange, un auténtico "jetas", de la época ( pero esa es otra historia).

La cultura popular con la obra de Schiller "Don Carlos", o la ópera de Verdi de igual nombre contribuyó a difundir esta imagen tan distorsionada del romántico principito.

¿Cuál era la realidad? Pues que era un niño mimado, criado sin madre, prácticamente sin padre, haciendo siempre lo que le daba la "real gana" (¿vendrá de aquí la expresión?), que no aprendió jamás a controlarse, y al crecer se convirtió en un auténtico impresentable. Vamos que el príncipe era una auténtica "joyita", de esas que más de uno hemos sufrido como jefes ( el hijo tonto del jefe), compañeros de trabajo o estudio ( el enchufao del profe/ jefe, familia próxima del mismo, etc.), o lo que es peor, la pesadilla de cualquier padre (imaginaoslo como yerno)

El muchacho ya apuntaba maneras desde la tierna infancia, quemaba animales vivos, cegaba, a los caballos en los establos reales, y mandaba azotar a las criadas. Pero era el único heredero varón del rey Felipe II, quien en 1560 a pesar de los consejos de sus allegados lo nombró sucesor a la corona, eso sí poniéndole cerca a Don Juan de Austría (hermano bastardo del propio rey y modelo de caballero).

En 1562 eludiendo la vigilancia de los guardias reales, se puso a perseguir a una criada con intenciones libidinosas, lo cual solía ser una de sus diversiones palaciegas. Armado con su real instrumento perseguía a las desdichadas mozas que se cruzaban en su principesco camino, pero esta vez la joven se escapó a las cocinas. El ínutil de Don Carlos la siguió, y con "el ansia", resbaló por las escaleras y se pegó un "soberano" leñazo que lo dejó en coma.  Se le realiza una trepanación, y sobrevive a su ardorosa aventura.( Por cierto se realizó una interesante película sobre esto que ya comentaré en su momento).

Ese mismo año de 1562 el papá preocupado por su hijito, quien ya cuenta con 17 añitos decide hacerle presidente del Consejo de Estado, a ver si le entra el sentido de la responsabilidad al mozo. Ahora Carlitos, la emprende con los ministros, consejeros, y todo quisqui, además filtra las reuniones, se va de la lengua, y mete la pata día si y día también (¡Si se parece al hijo de mi jefe! estarán pensando algunos).

El rey decide casar al príncipe, pero ¿quién será la afortunada? La lista debió de ser inmensa, y la de excusas ofrecidas por las agraciadas ni os cuento: "Si es que yo prefiero el convento!¡No si a mi me gusta mucho, pero mi papá ya me comprometió en la cuna con el porquerizo de palacio!

Pasa el tiempo, y Don Carlos empieza a pensar que ni se va a casar, ni va a heredar el trono de su padre quien sólo le lleva 18 años, y está más saludable que una roca, mientras él está para el desgüace.¡ Idea brillante! Conspiremos con los rebeldes de los Países Bajos. Así en 1566 contacta con uno de los lideres rebeldes, y al año siguiente planea escapar a este país, pero necesita dinero, y a quién se lo va a pedir, pues a Ébolí, uno de los fieles del rey, que no tarda en parlarselo a su padre. ¡Dios, que habré hecho yo para merecer esto! pensó a buen seguro Felipe II.

El rey se hace el loco ante las tropelías de su hijo. Éste no desiste, escribe cartas a todos pidiendo dinero y ayuda para "una gran empresa", y en el colmo de la estupidez le promete el oro y el moro al recién nombrado capitán general de la marina, y medio hermano de su padre, el honorable, Don Juan de Austria. Claro está, ahora el rey ya no puede mirar hacia otro lado, sus consejeros, su hermanastro, y todos en el reino, le advierten: "El atontao éste nos la va a liar" o algo parecido.

El 18 de enero de 1568 Felipe II irrumpió con tres consejeros y la guardia en la habitación del príncipe, le confiscó los papeles condenatorios, y a pesar del temor del hijo y los consejos de sus ministros, no le hizo ejecutar. Consultó a teólogos, cardenales, consejeros, y al final se le confinó en el Alcazar con orden de no dejarle salir, y de impedirle comunicarse con el exterior.

Vale, y como acaba la historia de este buen rapaz,¿envenenado, quizás?¿ apuñalado, tal vez? Pues no, primero en protesta de su injusta prisión, inició una huelga de hambre, pero claro le dolía la tripita, y no le hacían caso, así que cesó en la huelga , y pidió su comida favorita para resarcirse: empanada de perdices, y se pegó tal atracón que acompañada de abundante bebida fría lo mandó al otro barrio en julio de 1568.

Como veis la Historia de España siempre ha estado llena de principes o infantes que se pasan de listos. Claro que para Don Carlos la pregunta es: ¿Se pasaba de listo o le faltaba un hervor?    



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