EL ÚLTIMO ZAR

NICOLÁS Y ALEJANDRA


Título Original: Nicholas and Alexandra

Año: 1971

Duración: 183 min.

País: Inglaterra

Director: Franklin J. Schaffner

Reparto: Michel Jayston, Janet Suzman, Roderic Noble, Tom Baker, Michel Bryant

Marco Temporal: 1904-1918

Marco Espacial: Rusia



Estamos en 1904 Nicolás II es el zar de Rusiadomina un vasto imperio, pero no puede hacer nada por su hijo y heredero Alexis que padece hemofilia. La guerra con Japón ha estallado. El partido bolchevique ha sido fundado por Lenin y Trosky. El comienzo del fin de la dinastía Romanov ha empezado.

Años después un exaltado monje, Rasputín entra en las vidas de la famila real rusa. La zarina Alejandra pronto se deja influir por las promesas de Rasputín de sanar a su hijo. Los asesinatos políticos, la reacción desmensurada del zar, la disolución de la Duma, el crecimiento del partido bolchevique...son algunos de los hechos que van desfilando por la pantalla.

La Primera Guerra Mundial y los fracasos de la Rusia zarista precipitan el final de la dinastía. En 1917 estalla la Revolución. La familia real cae en poder de los revolucionarios. En 1918 el zar y su familia se encuentran prisioneros en Ekaterinburgo. Allí son ejecutados.

Nos encontramos ante una superproducción británica, y como tal perfectamente cuidada en sus detalles y en su realización. La película tiene como protagonista casi absolutos a la familia real. La revolución no es el tema central si no el fracaso de el "padrecito". El régimen paternalista que los zares habían ejercido durante siglos llega a su final  con Nicolás II.Todos los vicios y errores del mismo quedan al descubierto, y el zar fracasa como padre en todos los sentidos, y se hunde como gobernante y como persona. Nicolas II es incapaz de proteger a su pueblo que se desangra en guerras y pobreza, pero también es incapaz de ayudar a su hijo, impedir que su mujer caiga en las garras de un exaltado religioso, o proteger a sus hijas de los revolucionarios.

La película es bastante aséptica, muy al estilo británico, hasta el brutal asesinato de Rasputín es relativamente limpio. Sin embargo es la escena final donde el film alcanza el culmen...ese silencio interminable esperando la muerte solo roto por el insistente tictac del reloj de pared es demoledor. Todos sabemos lo que va a pasar, lo que no es obvice para que lo esperemos nerviosos, tensos, como debieron esperar los Romanov. El final fue aún más duro del que la película elude mostrarnos. Las descripciones de testigos supervivientes aún hoy ponen los pelos de punta.

No estamos ante una película de acción o aventura, ni una película sobre la Revolución Rusa, es un film honesto y como su nombre indica nos cuenta la historia de Nicolas y Alejandra. En tres horas asistimos al final de una de las familias más poderosas de Europa en una magistral lección de como hacer cine.   
 


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