UN MACABRO DESCUBRIMIENTO


















LA BROMA DEL DIOS VENGADOR

Corría el año 1979 cuando el arqueólogo J Sakellaris comenzó sus excavaciones en Archanes, en el lugar llamado Anemospilia. Sakellaris era lo que los griegos conocen como éforo, algo así como un funcionario público protector de las antiguedades, vamos como en España que nos cargamos el patrimonio a golpe de especulación y todos tan contentos. Bien pues será en ese año donde realizará un macabro descubrimiento.

El caso es que Sakellaris unos años antes siguiendo los pasos de otro experto, Marinatos, ya había descubierto en una camara funeraria el craneo de un toro. Por primera vez se tenía constancia del sacrificio de este animal en honor de un difunto. Estamos en Creta, y las fechas que los arqueólogos manejaban situaban sus hallazgos en el llamado período Minoico, asi que lo del toro tiene si cabe aún más significancia.

El exito de los trabajos en la zona lleva a nuestro investigador a poner todos los medios a su alcance para excavar y estudiar un yacimineto minoico que prometía ser interesante. Así comenzó sus excavaciones en Archanes, donde se documentó el que posiblemente era el templo minoico más antiguo, un yacimiento nada menos que del siglo XVII a.C., y que sería destruido por un terremoto.

Se trataba del templo de Anemospilia, con tres camaras precedidas por un amplio vestíbulo. Las sorpresas empiezan pronto: En el vestíbulo aparece un esqueleto humano rodeado de gran cantidad de vasos rituales. Luego de las tres camaras, la primera, la más oriental, supuestamente destinada a los sacrificios más incruentos aparecieron unos cuantos vasos en un banquillo. En la cámara central, ya era mucho más interesante el material encontrado, muchos pithoi (grandes vasijas), vasos, etc, y los pies  de una estatua de terracota, que seguramente correspondía a la "simpatica" divinidad a la que se le rendía culto. Pero la sorpresa llegaría al trabajar la tercera cámara.

En uno de los ángulos de la cámara oriental estaban los restos de una mujer joven, de bruces y con las manos sobre la cabeza; algo más allá, el esqueleto de un hombre, caído de espaldas y con una mano en el pecho, en su mano un anillo con su sello de agata, y junto a él , tendido sobre una especie de altar rectángular, el esqueleto de un adolescente que tenía un puñal de bronce clavado en el pecho.

Los exámenes  forenses y antropológicos confirmaron que el sacrificio se había consumado segundos antes de que acaeciera el terremoto. El desplome del techo mató al resto de las persona que estaban dentro del templo.

Imaginaros la escena: El sacerdote sacrificador realizado los rituales ayudado por una sacerdotisa o joven ayudante, entona los canticos, pronuncia las plegarias, y posiblemente envía a un ayudante o acólito a buscar recipientes para la sangre, a hacer un recado, o no sé... a que se tome un café(es un decir, claro). Acto seguido clava con fuerza el puñal en el pecho del adolescente que suponemos drogado sobre el altar. Entonces la respuesta de los dioses no es la esperada, las paredes tiemblan, el suelo se resquebraja, la tierra ruge con rabia, y comienzan a caer cascotes del techo. La joven asustada cae al suelo y se cubre la cabeza. El acólito del vestíbulo no llega a salir del edificio, un trozo de techo lo sepulta; fuera lo que fuera lo que hacía en el vestíbulo, o si pretendía salir del templo, tal vez fuera quien sujetara a la víctima, y asustado por los temblores de tierra intentará huir del templo, pero no lo consiguió. El sacerdote horrorizado, pensando quizás en que puede haber hecho para ofender a los dioses, mira al cielo, se lleva las manos al pecho, y los desplomes del techo lo derriban de espaldas acabando con su vida, poco después de que él hubiera derramado la sangre de su víctima. Una extraña broma del destino, o en este caso casi podríamos decir que de los dioses, que de un golpe unen a victima y verdugos en un mismo y trágico final.      

Dicha escena servirá de base para una muy similar recreada en el magnifico docudrama de la BBC "Atlantis. El fin de un mundo, el nacimiento de una leyenda".   

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