COMO PERDER EL FUEGO PARA VOLVER A ENCONTRARLO



LA GUERRA DEL FUEGO


Título original: La guerre du feu

Autor: J.H. Rosny

Fecha de publicación: 1911

País: Bélgica










Pues sí, antes de la magnífica película de Jean Jacques Annaud "En busca del fuego, existió la novela en la que libremente se inspiró: "La guerra del Fuego". Realmente no se trata sólo de una novela sino más bien del inicio de una saga ambientada en una lejana prehistoria.

Rosny comenzó siendo el seudónimo de un par de hermanos belgas dedicados a escribir sobre ficción divulgativa a principios del siglo XX. Los hermanos Boex, Joseph y Seraphín, se separaron  para seguir su andadura literaria, y Rosny se desglosó en, Rosny el viejo y Rosny el joven. El mayor, Joseph, es quien se lleva el gato al agua, es decir la fama, y publica más y mejor; para entendernos es el autor del libro que reseñamos.

En la novela la tribu de los oulhamr ha perdido el fuego, elemento fundamental que les protegía de sus enemigos. Los guerreros tendran que enfrentarse a osos grisis, leones gigantes, tigresas, mamuts, eanos rojos, hombres sin hombros, hombres de pelo azul, y al terrible oso de las cavernas, para conquistar el fuego y a la hija del jefe, Gammla.

¿Hay diferencias con respecto a la película? Sí, y considerables. Como es lógico también existen puntos en común. En cualquier caso la lectura del libro es más que aconsejable. Es inevitable que los lectores acabemos por compararla con la otra archifamosa saga literaria de la Prehistoria "Los hijos de la tierra" de Auel, pero nada tiene que ver. Bueno sí, que las dos son novelas de la prehistoria. La novela de Rosny es una obra hija de su tiempo, aún lejos de las técnicas modernas de todo bestseller que se precie (sexo, drogas y rock&roll, ¡ah!, no perdón eso es otra cosa). Se aleja de farragosos discursos con pretensiones científicas, y se adentra en los personajes, sus aventuras, y como encaran las nuevas situaciones a las que se enfrentan. Es una obra sencilla - que no simple-, breve, y de fácil lectura. Para muestra un botón:

" - ¡El fuego!...¡Naoh trae el fuego!
Todos se sintieron sobrecogidos. Muchos se detuvieron como golpeados por un hacha. Otros saltaron con un rugido frenético: y el fuego estaba allí.
El hijo del Leopardo lo traía en su jaula de piedra. Era un pequeño resplandor rojo, una vida humilde que hasta un niño habría aplastado con un golpe de sílex. Pero todos conocían la fuerza inmensa que iba a brotar de esa debilidad. Jadeantes, mudos, con miedo a verlo desvanecerse, llenaban las pupilas con su imagen..."

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