ANTES DE LA GUERRA DE TROYA


EL ARCO DE PLATA


Título Original: Troy. The Lord of the Silver Bow

Autor: David Gemmell

Año de Publicación: 2005

País: Inglaterra












Helicaón, también conocido como Eneas, es el guerrero que comanda la Janto, buque de guerra dedicado a la caza de piratas en los mares del mundo mítico griego. En uno de sus viajes conoce a Andrómeca, la prometida del príncipe troyano Hector. Agamenón rey de Micenas quiere acabar con el navegante, y para ello pone en marcha todos sus recursos para terminar con  la vida del héroe. Odiseo, el astuto rey de Itaca, cruza sus caminos con Helicaón, y a través de él conocemos su pasado común. Argorio, el guerrero micénico se une como pasajero y compañero forzoso en la Janto. El destino final de la nave es la ciudad de Troya, y allí confluirán las historias de todos los personajes 

Con "El arco de plata" se abre un ciclo de tres novelas destinadas a contar los años previos a la guerra de Troya hasta desembocar en ésta. La novela es independiente de las otras aunque forma un mosáico con las otras dos. Con el subtítulo "Guerreros de Troya" se publicó en España como una trilogía.

La verdad es que la publicidad y el marketing del libro genera confusión, y creo que negativa para el mismo. Para empezar no estamos ante una nueva reinterpretación de la Guerra de Troya, si no una historia nueva y diferente. No hay dioses, no hay fantasía, y los personajes del mito se mezclan perfectamente con otros inventados por el autor. Las situaciones descritas son nuevas e interesantes. Las historias se entremezclan y fusionan perfectamente, y los protagonistas se comportan con coherencia en una trama novelesca perfectamente urdida. Las pasiones y los odios, el engaño y el honor,  la sensibilidad y la brutalidad, como antagónicos permanentes se alternan en una historia viva, emocionante, entretenida, y muy, pero que muy recomendable.

Gemmell nos regala con "El arco de plata" un libro memorable, que tal vez no pretenda grandes cosas, ni enseñarnos nada, ni moralizar o pontificar sobre algo, pero que al final te deja un gusto agradable en el paladar literario.  Los personajes de la novela son de esos difíciles de olvidar. El gran acierto del autor es la plena individualización de cada cual, Helicaón no es Argorio y cada uno de ellos se comporta como corresponde a su perfectamente trazada caracterización. La novela es algo más que una novela de aventuras o de batallitas, es también una novela de personajes. Disfrutadla, merece la pena.

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