¡AL ABORDAJE!

AQUELLOS ALEGRES PIRATAS
La literatura, pero sobre todo el cine, nos ha mostrado casi siempre a  los piratas como unos alegres y simpáticos muchachos algo juguetones, a menudo guapetones, un poco canallas pero con frecuencia rodeados de un halo de romanticismo que los convertía en una suerte de caballeros andantes de los siete mares siempre dispuestos a luchar por la libertad, una copa de ron y una dama.  Pero el pirata,  el corsario o el bucanero son figuras históricas reales; aventureros que surcaron los mares por variados motivos, pero ¿cuántos de ellos son como nos los han presentado en la ficción?

Francis Drake (1543-1596) Pirata para los españoles, corsario para los ingleses, Drake es el paradigma del héroe de los mares. Dedicado al contrabando y al tráfico de esclavos en sus primeros tiempos, deja el negocio por otro más lucrativo, asaltar caravanas de plata en América, hecho que le vale el reconocimiento de la reina, y lo que es más importante, la riqueza personal. Ya como corsario, no se para en tonterías, que alguien le disputa el mando, lo ejecuta; que una ciudad no paga rescate, la quema entera, edificio por edificio; iglesias y catedrales, a arrasarlas hasta los cimientos;  que unos frailes le niegan dinero, se les ahorca y punto. Murió frente a Panamá y su cadáver fue arrojado al mar. Quien mejor para definirlo que Lope de Vega en el epitafio que le dedica: "En sepultura de animales rudos,/ y de Jerusalem la puerta afuera,/ que no en su templo con trofeos y escudos,/ quedarás para siempre, bestia fiera:/ ¡qué bien te llorarán los peces mudos!/ que roen en el fondo tu litera,/ al lastre mismo de las tablas presos,/ para gustar tus miserables huesos". En series sobre la reina Isabel es un personaje recurrente, y el el 2009 lo convirtieron en el protagonista de una película juvenil de aventuras de serie B "El inmortal viaje del capitán Drake" interpretado por Adrian Paul. (¡Qué ejemplo más edificante para los jovenzuelos británicos!)
Walter Raleigh (1552-1618) Pirata y corsario inglés que obsesionado con descubrir El Dorado parte como corsario de la reina en 1587 hacia el Nuevo Mundo. En América comienza una interesante carrera llena de secuestros, saqueos, incendios, pillajes de iglesias, extorsiones a los encomenderos y hacendados, etc. Un hombre gallardo y culto que cuando le acusan de piratería contesta:"¿Cuándo habéis visto que se califique a nadie de pirata por robar millones? Sólo aquellos que se ensucian las manos por cosas menudas son piratas" ¡Caramba, caramba! Más de uno firmaría esa frase en la actualidad. Tiene el dudoso honor de haber traido el tabaco a Europa, claro que si también trajo la patata, una cosa compensa la otra. En el cine lo hemos visto en varias ocasiones y Richard Todd interpreta un simpático Raleigh en "El favorito de la reina" (1955).

Henry Morgan (1635-1688)  Pirata y corsario inglés que en sus primeros años asoló las costas de América con sus tropelías, entre las que se contaba el imponer el tributo de quema ( o pagas o te quema la ciudad), la tortura a los prisioneros, el rapto de las jóvenes más bellas para venderlas a los prostíbulos, etc. Es conocido su ardid de intentar tomar Portobelo poniendo como parapeto a curas y monjas. Cuando en una expedición estalla un buque con aliados, manda recuperar los cadáveres para ¿enterrarlos? ¡no! La orden es despojarlos de todo lo que tengan de valor, incluso cortándoles los dedos de los anillos. Si sospechaba que un prisionero le ocultaba oro lo colgaba de los testículos. En 1672 fue armado caballero por Carlos II y nombrado lugarteniente general de Jamaica dedicado a capturar a sus antiguos amigos que seguían practicando lo que él les había enseñado. Falseando informes, torturando sádicamente, robando, mintiendo, bebiendo y comiendo sin mesura, Morgan se convirtió en el prototipo de pirata caballero(¡Menos mal!). Tal joya no pasó desapercibida por el cine ni la literatura: La novela "La taza de oro" de Steinbeck relata sus hazañas, y en el ciclo de Salgari sobre el Corsario Negro, aparece como su avispado lugarteniente. En el cine además de su aparición en films de piratas como "El cisne Negro"(1942) o "Piratas de Tortuga"(1961), tiene su propia película "Morgan el pirata" con el musculoso Steve Reeves de protagonista.



William Kidd (1645-1701) El llamado Capitán Kidd fue juzgado y ahorcado por los propios ingleses como pirata, aunque muchos historiadores británicos siguen considerándolo un corsario injustamente condenado. Los cargos contra él fueron de saqueo ilegal y homicidio. Se rompió la cuerda que lo ahorcaba y tuvieron que volver a colgarlo. Sorprendentemente el pirata de peor fama, seguramente era inocente de los cargos, y actuaba bajo el mandato del propio Gobierno inglés. El cine lo suele mostrar como un malvado, aunque en algunas películas se le retrata como el pirata aventurero. Celebre es la interpretación de Charles Laughton en "El capitán Kidd" (1945) y de nuevo en la parodia de Abbott y Costello.

Edward Teach (1680-1718). También conocido como Barbanegra. Sobre éste no caben muchas dudas. Auténtico pirata aficionado al secuestro y gozo de bellas damas y  al ron, al asesinato y a la tortura, al robo y a la extorsión. Protegido por el Gobernador de Carolina del Norte, quien incluso le organizaba saraos donde elegía a las jóvenes locales para su disfrute, quisieran éstas o no. Su propia esposa solía ser compartida por su tripulación. Su costumbre de prenderse mechas y cintas rojas en la barba era muy conocida.  El cine no lo ha tratado muy bien como era de esperar, aunque posiblemente sea el pirata más llevado a la pequeña y gran pantalla. "El capitán Barbanegra" (2006) con Angus Macfadyen es una interesante producción de TV.

Ann Bonny (1698-1782) La más famosa entre las mujeres piratas. Acostumbrada desde joven a meterse en peleas en las tabernas, incluso rajó a su maestra en la escuela, y con 13 años fue acusada de matar a una criada con un cuchillo (¡Vaya perla!) Desheredada por su padre prendió fuego a varias de sus plantaciones. No tenía reparos en combatir en duelo contra otras mujeres por un amante, así mató a algunas, y a otra la mutiló arrancándole la nariz de un mordisco (¡Ni Mike Tyson!). El cine y la televisión no le ha dado protagonismo, pero si la hemos visto en series y películas acompañando al pirata de turno. "En "Los piratas del Mar Caribe"(1945) Binnie Barnes intepretó a la peligrosa irlandesa.

Jean Lafitte (1780-1826) Es considerado por muchos el último gran corsario. Independiente, conquistador, y un héroe nacional para los americanos, por su participación en su Guerra de Independencia. La realidad: Un sinvergüenza que fomentó su riqueza en el tráfico de esclavos, en el oportunismo, y en el ataque indiscriminado a buques desprotegidos, aunque alardeara de no haber atacado a los americanos (¡Claro a cambio de protección en sus costas!). Hizo suculentos negocios con los gobernadores locales y los hacendados locales vendiendo todo tipo de mercancías robadas, y convirtiéndose desde su isla de Barataria en suministrador oficial de carne humana. En sus almacenes los negros son pesados y vendidos a tanto la libra.  El cine, como es de rigor lo ha tratado con extremada delicadeza, y grandes estrellas como Frederic March o el mismo Yul Brynner en "Los Bucaneros" (1958) lo han representado como un caballero-pirata.


Si algo ha quedado en la memoria colectiva y en nuestras retinas sobre los piratas se lo debemos sobre todo a las grandes películas de Hollywood interpretadas por los galanes del momento, Tyrone Power, Burt Lancaster,  pero sobre todo Errol Flynn, aunque ninguno de ellos interpretó a los piratas reales sino a aquellos basados en las fabulosas novelas de aventuras de Salgari y Sabatini que nos trasmitieron una imagen romántica muy alejada de los auténticos piratas que poblaron los siete mares. 

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