LOS PAPIROS DEL ESCLAVO

EL SÉPTIMO SELLO DE LA PIRÁMIDE

Título Original: The Seventh Scroll

Año: 1999

Nº de Episodios: 3 (267 min.)

País: Estados Unidos/Italia

Director: Kevin Connor

Reparto: Wilfried Baasner, Jeff Fahey, Karina Lombard, Katrina Gibson, Phillip Rhys, Roy Scheider, Lászlo I. Kish, Art Malik, Jeffrey Licon, Tony Musante

Marco Temporal: S. XVIII a.C.

Marco Espacial: Egipto



Nick Harper es un buscavidas que se dedica a expoliar yacimientos en Egipto, una especie de arqueólogo mercenario a quien de cuando en vez piden ayuda los verdaderos arqueólogos. En esta ocasión una pareja Duraid y su joven esposa Royan, quienes tiene un hijo algo especial Hapi, solicitan la colaboración de Harper tras descubrir unos papiros en una antigua tumba egipcia, que revelan una interesante historia. Pero un magnate de las telecomunicaciones obsesionado con el Antiguo Egipto va a intentar adueñarse del descubrimiento.

En el Egipto previo a la invasión de los hicsos, el faraón Mamoses busca una nueva esposa que perpetúe la dinastía. El esclavo Taita va a ir contando a través de un diario escrito en papiros, los acontecimientos de los que será testigo de primera mano. Eternamente enamorado de la hija de su amo, la bella Lostris, asistirá impotente a su matrimonio con el anciano faraón a pesar de estar enamorada del joven Tanus.

La narración se estructura en dos tiempos que se entremezclan a lo largo del discurrir de la serie: Uno en la actualidad con las aventuras del pseudoarqueólogo Nick Harper y la damisela en apuros correspondiente; y el otro en el Egipto del siglo XVIII a.C., a punto de ver el desmoronamiento del llamado Imperio Medio. 

Si bien la serie está basada en el libro del, en su día, aclamado escritor de best seller sudafricano Wilbur Smith "El Séptimo papiro y sus continuaciones, la versión televisiva se aparta bastante de los libros. La introducción del niño adoptado con raíces mágico-místicas con el Antiguo Egipto, y los elementos fantásticos consecuentes lastran bastante la narración cuando no caen en el más espantoso ridículo. Es en la parte dedicada a la actualidad donde más se aprecian los defectos y sorprendentemente la falta de ritmo narrativo. Si esperaban captar al televidente con las aventuras de esta suerte de Indiana Jones venido a menos, se equivocaron. Los actores no convencen, algunos están absolutamente ridículos, y si se lo hubieran tomado con un poco más de seriedad, hoy sería una serie de culto, en su lugar algunos pululean por la pantalla como si estuvieran de vacaciones. El niño es realmente insufrible, y los malos son de opereta. A veces dan ganas de avanzar la parte dedicada a ellos para pasar a lo que realmente interesa.

Y ese es el acierto de la serie, la parte de la narración dedicada al Antiguo Egipto, que sin ser un prodigio de realización televisiva, si tiene mayor interés que la parte dedicada a la actualidad. Art Malik es su papel del esclavo Taita, narrador, testigo, y protagonista de los acontecimientos es el hilo conductor a través del cuál asistimos al fin de una época, y a las bases del nacimiento de un nuevo Egipto. La aparición del caballo introducido por los invasores del norte, la nuevas y eficaces armas que les darán la victoria a los hicsos, el poder de los sacerdotes, el agotamiento de un sistema anquilosado frente al empuje de los extranjeros llegados del Mediterráneo, nos hacen olvidar algún que otro desliz, y por supuesto la otra parte de la historia.

"El Séptimo sello de la Pirámide", sin llegar a ser una magnífica serie televisiva, entretiene, siempre y cuando nos olvidemos del despeinado saqueador de tumbas y de las idioteces místico culebriles y fantasmagóricas que de cuando en vez azotan nuestra paciencia. Tampoco es que tengamos tantas series sobre el Egipto faraónico para elegir, así que de momento nos conformaremos con esta miniserie. 

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