LOS AMORES DE LA PRINCESA CARTAGINESA

SALAMBÓ

Título Original: Salambó

Año: 1960

País: Italia/Francia

Duración: 72 min.

Dirección: Sergio Grieco

Reparto: Jeanne Valérie, Jacques Sernas, Edmund Purdom, Riccardo Garrone, Arnoldo Foá, Andrea Aureli, Raf Baldassarre, Brunella Bovo, Kamala Devi.

Marco Temporal: 241 a.C.-238 a.C.

Marco Espacial: Cartago


Cartago acaba de superar la Primera Guerra Púnica (241 a.C.), pero los gastos han sido inmensos y sus dirigentes se han visto incapaces de pagar a los mercenarios que habían contratado. Como consecuencia hordas de soldados de fortuna sin salario asolan las tierras del norte de África. Esta a punto de comenzar la llamada Guerra de los mercenarios (241-238 a.C.) El Senado de los 100 de Cartago convoca a los lideres de los mercenarios con la promesa de pago, pero una vez en su presencia intenta arrestarlos por orden de Narr Havas. Sólo la oportuna intervención de la bella sacerdotisa de Tanit, Salambó, impide una masacre. Entre Mathos, uno de los lideres entre los mercenarios, y la princesa Salambó surge un amor que ambos saben imposible, sobre todo cuando ambos se creen traicionados por el otro.    

En los años 60 el "peplum" era un genero cinematográfico independiente y con atractivo suficiente en sí mismo para arrastrar al público a las salas. Goliaths, Macistes, Hércules, y Sansones poblaban los cines de barrio dando en las pantallas mamporros a diestro y siniestro, y luciendo sus protagonistas más pectorales que una actriz porno ochentera. Sin embargo el cine de Hollywood había demostrado que se podía hacer otro cine de "romanos" diferente, un cine más serio, con mayor contenido histórico, con una historia de amor, y una base literaria detrás, sin necesidad de poblar la cinta de musculitos descerebrados: "Quo Vadis?" (1951), " Ben.Hur" (1959) habían tomado ese camino. Los italianos expertos en esto del cine de "sandalias" no iban a quedarse atrás, y pusieron en marcha algunas coproducciones que intentaban seguir este camino. "Salambó" fue uno de esos intentos.

La película es una coproducción italo-francesa que tiene como base para su guión la novela de Gustave Flaubert de 1862 del mismo título, es decir "Salambo", que había sido todo un exitazo en su época.  El contexto histórico no puede ser más atractivo y novedoso, Cartago en el siglo III a.C. durante la llamada revuelta o guerra de los mercenarios, y la historia a narrar nada menos que el amor imposible entre el lider de los mercenarios rebeldes y la hija del general que va a tener que detenerlos. El drama está servido. Un Romeo y Julieta a lo cartaginés, batallas y combates a caballo y a pie, con tipos luciendo torso y jovencitas envueltas en telas vaporosas, y de guión una de las mejores novelas históricas que había por aquel entonces, todo aderezado con el exótismo del lugar y sus vestuarios, y de guinda del pastel un actor consagrado en el genero Edmund Purdom ( "Sinuhe el Egipcio" de 1954, "El rey cruel" de 1959) ¿Qué podía fallar? Pues casi todo

Sin ser una mala película "Salambo" no cubrió las expectativas generadas con ella. Para los seguidores del cine de romanos tradicional con semidioses y héroes invencibles propios de la vertiente italiana del genero, "Salambo" es casi una traición. El protagonista comparado con los culturistas del momento como Steve Reeves o Brad Harris no tenía ni media torta, o sea era un filusmita. El malo del film encarnado por la estrella importada, Edmund Purdom en el papel de Nar Havas, se limita a poner cara de estreñido toda la película oculto tras un maquillaje excesivo. La belleza sin par se queda en "del montón". Los actores sobreactuan, además el doblaje del protagonista en español es de esos dignos del juzgado de guardia. La música parece tocada y compuesta por la banda de música de la Legión (esos ya ni al juzgado, ¡si es que llegas a esperar que suene el "soy el novio de la muerteee..."!). El guión que prometía, es recortado, censurado en algunos países, y condensado en aras de la brevedad y supuestas pocas luces de los espectadores, de forma que lo que ocurre en varios años de guerra parece en el film cosa de unos días, y personajes tan interesantes como Almilcar quedan apenas esbozados. Y para colmo el espectacular y dramático final de la novela es cambiado por un final absurdo e ilógico en el film.

Seguramente lo mejor de la película sean las escenas entre los dos protagonistas, incluso las censuradas, mientras lo peor lo componen las pretendidas escenas dramáticas como el sacrificio de las esclavas, que llega a ser destornillante. ¡Queremos una revisión de la historia de Salambo, ya! 

Con todo lo anteriormente dicho "Salambo" es una de esas películas que hay que ver, eso sí como muchas veces hemos dicho los impenitentes lectores: "la novela es mucho mejor". Si en su época no hubieran existido esas grandes obras maestras del cine como algunas de las mencionadas, seguramente "Salambo" ocuparía un lugar más alto en el ranking, pero para su desgracia ha tenido que competir con el original novelero, y con grandes películas que aún hoy eclipsan o cualquiera que se le ponga por delante, no olvidemos que en ese mismo año de 1960 se estrenó "Espartaco" de Stanley Kubrick considerada por muchos si no la mejor una de las mejores películas de todos los tiempos. Olvidándonos de eso, hay que ver "Salambo" como un intento meritorio de buscar nuevos caminos de salida para el cine ambientado en la Antigüedad Clásica, y como tal y producto de su época y país, disfrutarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario