LOS BANQUEROS DEL EMPERADOR

LOS FUGGER

Jakob Fugger. A. Durero. 1518. Augsburgo

Que los banqueros y el poder vayan unidos parece cosa de hace dos días, que éstos se enriquezcan a base de realizar "favores" y otorgar prebendas a los poderosos nos suena a noticias harto conocidas de nuestros deprimentes periódicos. Los "pelotazos" parecen algo inventado en épocas recientes, pero desgraciadamente esto no es así, y antes de "preferentes", "tarjetas opacas", y otras lindezas semejantes que han dejado a los guardianes y administradores de nuestros capitales a la altura de los peores bandoleros de Sierra Morena (mejorando la vestimenta, éstos con traje de marca y corbata). Un precedente histórico nos lo encontramos en los banqueros del emperador Carlos V: Los Fugger.

Carlos V y los Fugger. ¿Durero? Berlín
¿Quiénes eran estos Fugger? Pues una familia de banqueros de Ausgsburgo en Alemania que se enriquecieron a costa de empobrecer a España con ayuda de nuestros gobernantes, por supuesto. La trayectoria económica de esta familia es digna de un manual de obligada presencia en todos los despachos de presidentes de entidades bancarias.

El primer Fugger, o Fúcar como se les llamaba en nuestras tierras, fue un tal Johannes (1348-1409) que comenzó como comerciante de telas, y subió hasta convertirse él mismo en tejedor y amasar una considerable riqueza. (¿de qué me suena esta historia?) 

Ulrich (1441-1510) uno de los sucesores se hizo cargo de la empresita familiar, y gracias a sus relaciones empezó a proporcionarle trajes al emperador Maximiliano I. A partir de esto las redes familiares se extienden por toda Europa, y los Fugger se establecen en Italia, donde obtienen beneficios varios del papado, en el Tirol, en Hungria, Silesia, controlando minas de cobre, expandiendo sus negocios a la venta de lana, comercio de especies, minería de metales preciosos, etc, y siempre creando una trama de clientelismo con los poderosos que haría la envidia de nuestros actuales empresarios (al menos de algunos) 

Pero será el hermano pequeño del anterior Jakob (1459-1525) conocido como "el rico" (¿más aún?) quien llevaría a la familia a la cima. Facilitar a Carlos I de España los fondos necesarios para sobornar a los electores alemanes que habían de convertirle en emperador fue uno de los grandes negocios del banquero, que se convirtió desde entonces en el banquero y prestamista personal del emperador, a quien ayudaría a financiar sus inacabables campañas militares. Eso sí, parte del dinero ganado fue invertido en su ciudad natal en casas de beneficencia para los más necesitados, aunque en otros lugares sus negocios habían llevado a la ruina a bastantes más de los que podían acoger sus casas ( ¡Ummmm! Hay algo familiar en esta historia)

He aquí un ejemplo epistolar que Jacob envió al emperador reclamándole humildemente el pago de sus deudas.  

Señor Serenísimo, Todopoderoso Emperador.
Romano y Graciosísimo Señor:
"Vuestra Real Majestad se da sin duda plena cuenta de hasta qué punto yo y mis sobrinos nos hemos inclinado siempre a servir a la Casa de Austria y a promover con toda sumisión su bienestar y su prosperidad. Por esa razón cooperamos con el anterior emperador Maximiliano, el antepasado de Vuestra Majestad Imperial, y en leal sometimiento a Su Majestad, con objeto de asegurar la Corona Imperial a Vuestra Majestad Imperial, dimos garantías a varios príncipes que pusieron su confianza y su fe en mí como quizá en ningún otro. Nosotros también, cuando los delegados designados por Vuestra Majestad Imperial trataban de terminar la empresa antes mencionada, proporcionamos una considerable suma de dinero que fue conseguida, no por mí y mis sobrinos solamente sino también por algunos de mis buenos amigos, a gran costo, de modo que los excelentes nobles alcanzaron el éxito para gran honor y bienandanza de Vuestra Majestad Imperial.

Es también muy sabido que Vuestra Majestad no habría podido adquirir sin mí la Corona Imperial, como puedo comprobar con las declaraciones escritas de todos los delegados de Vuestra Majestad Imperial. Y en todo esto yo no he buscado mi propio provecho. Pues si hubiera retirado mi apoyo a la Casa de Austria y lo hubiera transferido a Francia, habría obtenido mayor beneficio y mucho dinero que me ofrecieron en aquella época. Pero la desventaja que se habría derivado de ello para la Casa de Austria es algo que Vuestra Majestad Imperial, con su profunda comprensión puede concebir bien.

Tomando todo esto en consideración, ruego respetuosamente a Vuestra Majestad Imperial que reconozca graciosamente mi fiel y humilde servicio consagrado al mayor bienestar de Vuestra Majestad Imperial y que ordene que el dinero que he desembolsado, junto con el interés que devenga, sea reconocido y pagado sin mayor demora. Con objeto de merecer eso de Vuestra Majestad Imperial, me comprometo a seros fiel con toda humildad, y por la presente me encomiendo como fiel en todo tiempo a Vuestra Majestad Imperial.

El más humilde servidor de Vuestra Majestad Imperial".

Sin hijos que heredaran sus negocios, Jakob es sucedido por sus sobrinos Raymund (1489-1535) y Anton (1493-1460) que continúan su provechosa relación con España y el Emperador. Pero ¿cómo va a ser beneficiosos proveer de fondos casi ilimitados a un derrochador político? ¿qué beneficios obtienen unos sacrificados y pobres banqueros que ponen su capitales tan laboriosamente ahorrados en manos de un consumidor desaforado?

Anton Fugger. H. Maler.1550-1529. Louvre
En verdad los Fugger o Fúcares casi nada obtienen de nuestros gobernantes: Se hicieron con un porcentaje bastante suculento sobre todos los metales preciosos que llegaran a nuestro país procedentes de América, hasta el punto que remesas enteras de metal precioso iban directamente a sus manos sin pasar por España. Se les entregó importantes y variados negocios en la Península sin a penas restricciones, por ejemplo obtuvieron el arrendamiento de los maestrazgos de las ordenes militares, es decir que controlaban casi todo lo que éstas recaudaban, incluyendo el control de las minas de mercurio de Almadén. El comercio con países de América como Chile o Perú quedó prácticamente en sus manos, así como el comercio de esclavos entre África y América del que se llevaban una parte, o las minas de plata de Guadalcanal.

¿Era suficiente? Pues no. Antón y Raymond se hicieron en 1530 con la propiedad de los bienes hipotecados, y cuatro años después obtuvieron el derecho a acuñar moneda. En 1541 tenían el poder de un príncipe sobre sus tierras. Antón llegó a ser denominado "el príncipe de los comerciantes".  

Al final de sus días Carlos V vivía endeudado a unos niveles que sólo él conocía, pues no se atrevía ni a ponerlo en conocimiento de sus consejeros y ministros. Según un historiador de la época "cuanto peor era la situación más se trataba de esconder la verdad ante los prestamistas" (¡Nada nuevo bajo el sol!) 

A lo largo del siglo XVI los Fugger siguieron siendo los banqueros de los reyes de España. Mientras el país se sumía en la decadencia y la pobreza la familia financiera progresaba y se enriquecía. La cuestión entonces como hoy es ¿a quién beneficia el mal gobierno?

2 comentarios:

  1. Muy bueno, ya veo que no hemos evolucionado nada.

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    1. Cambian los nombres, pero se mantienen algunas situaciones. Me alegro que te haya gustado

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