LA EXTINCIÓN NO LLEGÓ A LAS PANTALLAS II

ANIMALES PREHISTÓRICOS EN EL CINE II

Como comenté en la primera entrada los animales prehistóricos han sido siempre atractivos para la industria visual, y tanto el cine como la televisión encontraron un rico filón que explotar en producciones de lo más variopintas. En esta segunda entrada repasamos algunos de estos animalitos ya desaparecidos, en qué films hicieron sus pinitos como actores, y en que museos podemos actualmente contemplar sus restos. Y no, no se admiten a los políticos honrados como animales extintos.

Arthropleura. Carbonifero (340-280 millones de años). Este simpático miriápodo antepasado de nuestros milpiés o escolopendras era un poquito más grande que sus descendientes llegando a alcanzar los 2,6 metros. A pesar de su poca amistosa apariencia es posible que se alimentaran de plantas. En el museo de Frankfort se conserva un magnífico ejemplar fosilizado, y los restos de su paso en forma de icnitas se pueden contemplar en numerosos yacimientos paleontológicos. En el cine y la televisión es uno de los invertebrados favoritos para aparecer en pantalla. En el film "King Kong" (2005), plagado de monstruos inventados, aparece uno de los pocos que realmente existió, el arthropleura que intenta ponerse cariñoso con la protagonista del film,    
Dimetrodón. Pérmico Inferior (299-270 millones de años). A pesar de su aspecto, el dimetrodón no es un dinosaurio, estando más relacionado con los mamíferos que con los reptiles, y siendo mucho más antiguo que el primer dinosaurio. Su característica más notable es la enorme vela que recorre su espalda y que posiblemente le sirviera como una especie de calefacción central incorporada además de mejorar su velocidad a la hora de cazar, algo así como un windsurfista con estufa. En el Real Instituto de Ciencias Naturales de Bélgica con sede en Bruselas tienen un magnífico ejemplar de dimetrodón (bueno lo que queda de él). En la serie documental "Caminando con monstruos"(2005) hace su aparición un voraz espécimen que intenta robar unos huevos.   
Liopleurodon. Jurásico (160-155 millones de años). Este gigantesco reptil marino supera los diez metros de largo y era uno de los depredadores más eficaces de los mares jurásicos. El ejemplar mostrado en el Instituto Paleontológico de la Universidad de Turbinga (Alemania) habla por sí solo de lo aterrador que debía de ser el animalillo. En la celebre serie documental "Caminando entre dinosaurios" (1999) el denominado Depredador X hacía una aparición estelar que ponía los pelos de punta.
Compsognathus. Jurásico (150 millones de años). Este "mandíbulas elegantes" fue considerado durante mucho tiempo el dinosaurio más pequeño, incluso con ejemplares del tamaño de un gallo. Su fina mandíbula y sus afilados aunque pequeños dientes le hicieron ganarse su nombre científico. En 1850 en Baviera (Alemania) se descubrió un interesante fósil de Compsognathus, del cual se exhibe un modelo en el Museo de la Universidad de Oxford (Inglaterra). En "El Mundo de los perdidos" (2009) los pequeños dinosaurios se comportan con bastante mala uva y cazando en grupos como ya hacían en la trilogía de "Parque Jurásico", algo que aún hoy en día no está demostrado,
Alvarezsaurus. Cretácico (89-85 millones de años) Este dinosaurio emplumado a pesar de su peculiar nombre existió, y se llamó así en honor a un médico argentino. En el Museo de Copenhagen podemos contemplar un esqueleto de este dinosaurio tan hispano. De reciente descubrimiento su presencia en el cine o la televisión se limita a una breve aparición en la serie documental estadounidense "Planeta dinosaurio"(2003).
Microraptor. Cretácico (131-125 millones de años) Un pequeño dinosaurio alado de cuatro alas que podía pesar un kilo y alcanzar como mucho los 80 centímetros de largo. Fue más conocido porque sus huesos mezclados con los de otros fueron vendidos por los chinos a los americanos creando una falsa nueva especie en un fraude que dejó a los expertos del National Geografic a la altura del betún. Un precioso fósil de microraptor se expone en el Museo de Ciencias de Hong Kong. En documentales y películas, sobre todo animadas, el pequeño volador suele hacer apariciones estelares, y en la serie documental de la BBC "Planeta Dinosaurio" (De igual nombre pero diferente a la americana) nos deja ver sus espectaculares planeos.
Eohippus. Eoceno (55-45 millones de años) El llamado "caballo del amanecer" es un pequeño equino de unos 60 cms. de largo por 20 de alto, que parece más un juguete infantil que un animal que existió realmente. En el Museo Nacional de Historia Natural de Washington (Estados Unidos) se conserva un precioso ejemplar del pequeño corredor. A pesar de lo singular del animal el cine no se ha fijado demasiado en él, aunque en una ocasión prácticamente lo convirtió en el protagonista de una aventura, o al menos en el desencadenante de la misma; en "El valle de Gwangi"(1969) impulsaba a unos vaqueros liderados por James Franciscus a adentrarse en un misterioso valle.
 
Phorusrhacos. Mioceno (15-11 millones de años). Con dos metros y medio de alto y unos 130 kilos de peso, esta especie de avestruces prehistóricos se ganaron el merecido título de las "aves del terror". Un auténtico depredador que despedazaba a sus presas con el pico. Un espectacular esqueleto de una de estas aves se conserva en el museo de Historia Natural de Florida (Estados Unidos). En la serie "Caminando entre las bestias" (2001) el ave del terror hace su aparición en el episodio dedicado al dientes de sable. 
Smilodón. Pleistoceno (2,5 millones a 10.000 años). El famoso dientes de sable es quizás el felino extinto más conocido. Un ejemplar adulto del tigre dientes de sable podía alcanzar los 300 kilos de peso, de forma que un ataque del juguetón gatito no debía de ser cosa de risa. Un completo esqueleto de smilodón se puede contemplar en el museo de Historia Natural de La Plata (Argentina). En múltiples films el dientes de sable se presenta como enemigo natural de los primeros hombres a los que persigue para convertirlos en sus presas. En la película "10.000 a.C."(2008) un enorme felino se llega a hacer amigo del rastafari que protagoniza el estrambótico film. 
Megaterio. Plioceno (2 millones hasta 8000 años) el gigantesco perezoso de más de 6 metros y tres toneladas de peso era un mamífero que posiblemente se alimentara de plantas y sólo ocasionalmente fuera carnívoro. El primer esqueleto de Megaterio fue descubierto en 1788 en Argentina y enviado a España, donde Carlos IV impresionado mandó hacer batidas para cazar uno de esos bichos vivo, que se lo enviaran enjaulado, o si se resistía disecadito. Aún hoy se expone en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. En el cine el Megaterio ha pasado sin pena ni gloria y sólo en documentales especializados como "Caminando con las bestias" aparece uno enfrentándose a un dientes de sable.
Megaloceros. Pleistoceno (500.000 a 7000 años) El Alce irlandés se extinguió ya en época histórico por tanto convivió un tiempo con el hombre, y sería una excelente pieza de caza que por su tamaño (dos metros y medio) y el de su cornamenta (3,5 metros de asta a asta) sólo tenía como depredadores al león cavernario y al hombre. El Museo de Historia Natural de Viena expone un esqueleto del gigantesco ciervo absolutamente impresionante, pero no menos que su hermoso retrato en las cuevas de Lascaux (Francia). El cine no se ha prodigado mucho mostrando al gigantesco cérvido, aunque recientemente ha hecho una sorprendente aparición no en una película sobre Prehistoria, si no sirviendo de montura a un elfo en "El Hobbit".

Mammuthus. Pleistoceno (desde hace 4,8 millones a 3.700 años) El archiconocido mamut es confundido a veces con los mastodontes, pero este elefante gigantesco y lanudo de largos y curvos colmillos solía habitar climas fríos, y hay quien afirma que aún en época reciente se podían encontrar en las tierras de Siberia. En el museo regional de Guadalajara (México) se conserva un buen ejemplar de esqueleto de mamut. El cine  prehistórico apenas ha dejado escapar a tan espectacular animal, y en las películas en las que aparece el hombre prehistórico difícilmente deja de aparecer algún mamut, para ejemplo basta las magníficas escenas de "En busca del fuego"(1981)

No hay comentarios:

Publicar un comentario