EL AZOTE DE DIOS

ATILA

Título Original: Attila

Año: 2001

Nº de episodios: 2 (177 min.)

País: Estados Unidos

Director: Dick Lowry

Reparto: Gerard Buttler, Powers Boothe, Simmone Mackinnon, Reg Rogers, Alice Krige, Pauline Lynch, Steven Berkoff, Andrew Pleavin, Tim Curry.

Marco Temporal: 400-453

Marco Espacial: Europa. Imperio Romano


Es el año 400 un nuevo pueblo ha surgido para enfrentarse al decadente poder de Roma, son los hunos. Una profecía habla de la aparición de un gran rey que unificará las dispersas tribus. El joven Atila caza con su padre en las llanuras, y luego escucha las historias de su abuela. La tranquilidad se acaba cuando una tribu rival ataca su campamento y mata a su familia. El muchacho encontrará refugio en el campamento de su tío. Los años pasan y el niño crece para convertirse en un fuerte guerrero huno, mientras Roma es gobernada por un emperador incapaz y su principal general, Aecio, languidece en prisión.

La teleserie dividida en dos, tres, o cuatro partes según el país de emisión, es una supuesta biografía de Atila desde su infancia hasta su fallecimiento en el año 453. Gerard Buttler, luego más conocido por su papel de Leonidas en "300", es aquí un Atila de larga melena y "look" entre Conan el bárbaro y el Wallace de "Braveheart", que al final resulta hasta aceptable. Con unos romanos muy malos e intrigantes, Atila es como papa pitufo pero en huno, y ver a Buttler en pañales puede ser un valor añadido para el sexo femenino.

La serie es puro entretenimiento para el consumo televisivo. No ahonda, y por supuesto comete errores históricos típicos de estas producciones, pero salvo a puristas extremos, al resto de los televidentes le dan más o menos igual. Se agradece la presencia de personajes históricos como Gala Placidia, el emperador Valentiniano III, Bleda, Aecio, etc, que al menos contextualizan la historia y fuerzan al espectador a preguntarse o indagar sobre dichos personajes (al menos eso espero). "Atila" es una serie fácil de ver con una estética al gusto actual, donde el personaje biografiado se aleja de aquellas interpretaciones realizadas para films de los años 50, en las que el huno era un bárbaro zafio con cara de bruto y muy malas pulgas: Anthony Quinn en el 1954 en "Atila: hombre o demonio" , o ese mismo año Jack Palance en "Atila, rey de los hunos", por poner un par de ejemplos.

En definitiva si a la serie le quitamos los elementos mágico-místicos, y obviamos ciertas partes estilo hollywoodiense, queda una miniserie resultona, agradable de ver, y que nos acerca de forma entretenida al final de un mundo y una civilización, y al prólogo de lo que serán los nuevos siglos. El imperio romano está en decadencia, y serán los pueblos llamados bárbaros los que se aprovecharan el vacío de poder. En este aspecto se agradece que la historia narrada en "Atila" no se centre sólo en el biografiado, y presente también la evolución y decadencia de su enemigo: Roma.  

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