EL ESCLAVO REBELDE

ESPARTACO

Título Original: Spartacus

Año: 1960

País: Estados Unidos

Duración: 184 min.

Dirección: Stanley Kubrick


Reparto: Kirk Douglas, Laurence Olivier, Jean Simmons, Charles Laughton, Peter Ustinov, John Gavin, Tony Curtis.

Marco Temporal: 73 a.C.-71 a.C.

Marco Espacial: Península Itálica


En unas canteras bajo condiciones inhumanas trabajan un grupo de esclavos picando piedra. Espartaco, uno de los esclavos, ataca a un guardia, y como consecuencia es condenado a morir. La llegada a la cantera de Lentulo Batiato, lanista que busca esclavos para su escuela de gladiadores, cambia el destino del tracio. Espartaco es conducido junto con los otros seleccionados a Capua, donde será adiestrado para combatir en la arena con otros esclavos hasta la muerte. En el discurso de bienvenida de Batiato queda marcado lo que deberá esperar en el futuro: "Aproximadamente mis alumnos suelen vivir de 5 a 10 años. Algunos incluso consiguen la libertad, y se convierten en profesores."  El esclavo convertido en aprendiz de gladiador conocerá a una joven, esclava como él, Varinia, y desde ese momento las ansias de libertad de Espartaco no harán sino incrementarse.

La película de Kubrick narra uno de los grandes levantamientos de esclavos ocurrido en la Roma Republicana, la llamada "revuelta de Espartaco", que se desarrolló desde el año 73 al 71 a.C. Durante tres horas asistimos a la creación de un líder, a su auge, y a su inevitable caída. Ya no deben quedar muchos que no conozcan el desarrollo o final de la revuelta de los esclavos, pero Kubrick la cuenta como nadie. Con cuatro óscar de Hollywood, una dirección magnífica, un guión brillante, y una interpretación espléndida, "Espartaco" es una obra maestra, y una de las mejores películas de la Historia del cine (para algunos la mejor).

Siempre es difícil comentar una obra tan apreciada, y sobre la que se han vertido ríos de tinta, puesto que todo parece estar dicho ya. Pero es que "Espartaco" es una maravilla en todos los sentidos: la música está tan bien diseñada, que ya va indisolublemente unida a determinadas escenas (El encuentro de Varinia y Espartaco); el guión cuenta con escenas no por conocidas menos impactantes (el mismo encuentro de la pareja protagonista:"No soy ninguna bestia"); y la interpretación, nos deja a un Kirk Douglas que pasea un rostro cincelado en piedra que deja ver toda una gama de emociones que será difícil de superar por ninguna actor (la despedida final entre Espartaco y Antonino por poner un ejemplo). Pero sin duda el director fue el máximo artífice que consiguió que todo se ensamble a la perfección, eligiendo siempre la mejor toma, el enfoque más adecuado, etc. Los actores que dan la replica a Douglas alcanzan en algunos casos niveles estratosféricos (se ha escrito que es la mejor interpretación de Peter Ustinov)

Hablar de los valores que defiende el film es casi redundante, pero si pensamos que además estamos ante un film con doble lectura, estos valores se multiplican por dos. "Espartaco" es una producción realizada en Estados Unidos tras la llamada "caza de brujas" en pleno macarthismo. El libro de Howard Fast en el que se basa la película, había sido proscrito y retirado de las librerías y bibliotecas por subversivo; el guionista, Dalton Trumbo, uno de los "diez de Hollywood", que se había opuesto a la persecución política, había sido encarcelado y enviado al exilio. Sólo la cabezonería de Kirk Douglas y el buen oficio de Kubrik llevó adelante este magnífico alegato en defensa de la libertad.

Muchos cinéfilos al preguntárseles por su escena favorita se quedan con aquella de "Yo soy Espartaco"como uno de los grandes momentos de la cinematografía mundial. Yo elijo la escena entre Antonino y Espartaco, cuando el primero le pregunta al segundo: "¿Crees tú que pudimos haber ganado?"; entonces la cámara se acerca al cansado rostro de Espartaco, y éste contesta: "Algo ganamos con emprender la lucha. Con sólo un hombre decir: no quiero, tembló Roma...y 10.000 voces dijeron no."

En una época de crisis como la que vivimos actualmente, con los poderosos aplastando a los humildes y desfavorecidos, una película como "Espartaco" no puede dejar de emocionarnos, y hacernos soñar con que un mundo mejor es posible, un mundo donde alguien se levante y diga basta, y otros muchos sigan su ejemplo. Si una película consigue hacernos soñar, y durante unas horas nos hace reflexionar, entonces se convierte como "Espartaco" en una obra maestra. Si al terminar de ver el film todavía hay alguien que no grita aquello de: "Yo soy Espartaco" como castigo deberá visualizar el remake de las Tortugas ninja al menos dos veces.  

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