LA GUERRA DE LOS DUCADOS

1864


Título Original: 1864


Año: 2014


Nº de episodios: 8 (58 min. cada uno)


País: Dinamarca


Director: Ole Bornedal


Reparto:  Pilou Asbaek, Jakob Oftebro, Marie Tourell Soderberg, Jens Saetter-Lassen, Peter Plaugborg, Helle Fagralid, Soren Malling, Nicolas Bro.

Claudia es una joven inconformista, las explicaciones de su profesor sobre las batallas o la historia de Dinamarca no le interesan lo más mínimo. Cuando entra a formar parte de un programa que le asigna el cuidado de un anciano que vive solo en una vieja mansión, descubre una historia que poco a poco la va a ir cambiando. Los diarios de una mujer, Inge, y las aclaraciones  del viejo señor, le hablan de dos hermanos, Peter y Laust, que desde niños amaron a la misma joven, la propia Inge, hasta que estalló la guerra entre Prusia y Dinamarca, y los dos muchachos fueron enviados al frente.   

La serie más cara de la televisión danesa usa el trasfondo histórico de la llamada Guerra de los Ducados, para enfrentarnos ante una reflexión sobre lo absurdo de las guerras. Desde el regreso del padre de los protagonistas de la primera guerra de Schleswig en 1851, hasta el final de la segunda guerra, ya en 1864; la narración está imbuida de pesimismo y crítica a quienes llevaron al pueblo al conflicto.

A pesar de publicitarse como una serie épica, y a que su cartel tiende a hacer creer al televidente, que está ante una serie de batallas, nada más lejos de la realidad. Al menos los primeros capítulos se centran más en la relación entre los tres protagonistas, mientras vemos como se va avanzando hacia el conflicto bélico.

"1864" es una serie nacida en tiempos de crisis. En ella se adivina el desencanto que recorre Europa contra sus gobernantes, y la falta de objetivos o esperanza en el futuro que tiene la sociedad y los jóvenes. Desde la perspectiva actual de la joven Claudia, descubrimos que en el pasado las clases dirigentes no eran mucho mejor que ahora, incluso parecen querernos decir que nos consolemos, que al menos ya no nos meten en "fregados" como el de 1864. Pero es que los personajes que representan a las clases altas, como el terrateniente Didrich, paradigma del cobarde, o el ministro Monrad, ejemplo de fanatismo exacerbado, de malos que son, rozan la más absoluta estupidez. Por el contrario, los personajes salidos del pueblo, incluso de sus estratos más bajos, rezuman sabiduría popular (el sargento Johan, por cierto, uno de los personajes más interesantes, y mejor interpretados), y nobleza de carácter (cualquiera de los gitanos).

La historia sentimental o de costumbres de los primeros capítulos deja el paso en los últimos al conflicto bélico, y las escenas bucólicas son sustituidas por los cañonazos y los horrores de la guerra, mientras en las zonas privilegiadas, sean las haciendas, o los salones de las cortes, asistimos a las habituales estupideces de quienes detentan el poder. Distintos personajes históricos desfilan, a veces con intervenciones anecdóticas pero siempre curiosas, por los distintos capítulos de la serie: desde el rey de Dinamarca Christian IX hasta el Kaiser Guillermo I, y por supuesto Bismarck, sin olvidar a Hans Christian Andersen, Lord Palmerston, o la misma reina Victoria.

La serie está pensada para llegar al pueblo, hacer que nos identifiquemos con los protagonistas, y que volquemos nuestra rabia sobre los que los arrastran a la tragedia, y eso sólo lo consigue a medias. Está muy bien realizada, sobre todo en sus escenas bélicas, aunque adolece de cierto maniqueismo, y una excesiva ralentización de la acción con elementos que no aportan gran cosa a la historia. De hecho se ha planteado volver a estrenarla en forma de película tras acortar considerablemente lo narrrado. Son esos elementos superfluos los que pueden hacer que la serie no sea muy llevadera para algunos espectadores, pero merece la pena darle una oportunidad, y seguirla hasta el final, pues es en los capítulos finales donde la serie gana en dramatismo y espectacularidad.  

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