HACIENDO LAS AMÉRICAS

EL DIOS DEL FUEGO


Título Original: Der Feuergott 


Autor: C.C. Bergius


Año de Publicación: 1980


País: Alemania


Marco Temporal: 1534-1550


Marco Espacial: España, Perú



En 1534 Pedro García, un hidalgo de Calatayud, tiene problemas con la Inquisición. Estos problemas le obligan a emprender la huida. En su camino conoce a Miguel Jentil, un estudiante vasco con el que pronto entabla amistad. Ambos se ven embarcados en una inesperada aventura, se les ofrece la posibilidad de pasar a América. Tras acompañar a una joven, Catalina; los dos amigos se embarcan en uno de los buques de su padre, y comienzan su aventura.

El escritor alemán pone en juego todos sus conocimientos sobre España y América en este curioso libro, plagado de referencias, amenas explicaciones, e interesantes aventuras. A través de dos personajes antagónicos, el noble y audaz Pedro, y el inteligente y franco, Miguel, vamos asistiendo a lo que suponía para un ciudadano normal del siglo XVI un viaje al Nuevo Mundo. Ninguno de los protagonistas es un conquistador,  al estilo de Pizarro o Cortés; son hombres comunes, que parten a la aventura por motivos distintos, motivos en los que se mezclan la necesidad, la ambición, el deseo de aventuras o de riquezas. Razones que impulsaron a otros muchos hombres y mujeres de todas las clases a dar el salto del Viejo al Nuevo Mundo, en busca de empezar una nueva vida.

En la novela asistimos al nacimiento y desarrollo de una población, a las relaciones entre indígenas y colonos, al tiempo que se nos van dando noticias de los avances presentes y pasados de la exploración del nuevo continente.

"El dios del fuego" es una obra entretenida, fácil de leer, donde los protagonistas son hombres y mujeres comunes, buenas personas, que participan en un gran hito histórico: la conquista y colonización de América, y que formarán el sustrato del que saldrán los nuevos pobladores del continente. Pedro, Miguel y Catalina representan lo mejor que puede ofrecer el Viejo Mundo. Entre 1534 y 1550  asistimos con ellos a los cambios que se producen en las nuevas tierras: el nacimiento de nuevas poblaciones, el destino de algunos de los conquistadores, la búsqueda desesperada de El Dorado, las nuevas exploraciones, las luchas entre Almagrista y Pizarristas, y muchas otras situaciones que los protagonistas viven en primera persona, o les cuentan personajes que se cruzan en sus vidas. La novela se convierta casi en un periódico de los acontecimientos más importantes que suceden en la América de los años centrales del siglo XVI.

La visión de un escritor alemán resulta refrescante al alejarse de las dos versiones tradicionales sobre la conquista de América: la española, normalmente triunfalista e imperialista, centrada en ensalzar las hazañas de los conquistadores; o la opuesta, negativa y simplista, difundida sobre todo por la historiografía anglosajona, que suele mostrar a los españoles como monstruos de depravación, ávidos sólo por el oro, y que les sirvió posteriormente para justificar los asaltos a las flotas y ciudades españolas en América. Bergius se distancia de ambas interpretaciones, y nos da una visión más humana. Porque en definitiva "El dios del fuego" es una novela de amistad y amor donde la aventura del salto al Nuevo Mundo podía traer enormes riquezas, pero también la muerte.

"La euforia y el anhelo no dejaron pegar ojo aquella noche a Pedro García ni a Miguel Jentil. Ambos se sentían fascinados por la perspectiva del gran salto sobre la mar y la posibilidad de conocer un mundo sobre el cual el sol y el oro ponían un brillo extraordinario, pero que al mismo tiempo parecía envuelto por un hálito de muerte. Playas blancas, palmeras suaves que ondulaban bajo una leve brisa, flores exóticas...¡y canibalismo! Conquistas audaces, tesoros inapreciables...y cabezas reducidas. Piedras preciosas, pescadores de perlas, bancos de coral...¡y espantosos naufragios!. No resultaba fácil tomar una decisión. Ante ellos se abría un camino cercado por grandes peligros y que podía cambiar de manera fundamental el transcurso de sus vidas."

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