LA ATLANTIDA FRANCESA

Ciudad de Ys, según el cómic "Los druidas"

YS, LA CIUDAD DEL MAR

Son varias las culturas y civilizaciones que tienen leyendas relacionadas con ciudades tragadas por el mar, la Bretaña francesa tiene la suya propia, Ker Ys, "la fortaleza de las profundidades" .

Rey Gradlon. Catedral de Quimper
La historia de Ys comienza con su creador Gradlon de Cornualles. Este Gradlon era un pirata que asolaba las costas del Atlántico norte con su flota de barcos. Enriquecido por su saqueos, Gradlon nunca encontraba el momento de parar, hasta que fue demasiado lejos. El ataque a una fortaleza muy al norte, supuso el punto de inflexión en sus correrías. El frío, el hambre y los repetidos fracasos llevaron a los hombres del feroz pirata a la rebelión, y ni cortos ni perezosos, cogieron los barcos, y dejaron plantado a su jefe, quien quedó abandonado a su suerte. Sólo en los fríos páramos, encontró una hermosa mujer que le propuso un pacto: Si asesinaba al Rey del Norte, su esposo, ella se casaría con él, y Gradlón volvería a ser poderoso. El saqueador, como es lógico, no tuvo muchos reparos en asociarse con la bella Malgven, asesinó al rey, llenó un cofre de oro, y se llevó un caballo mágico que podía correr sobre las aguas. Con Malgven a la grupa de la fantástica montura, Gradlón dio alcance a sus antiguos secuaces, se hizo de nuevo con el liderazgo, y continuó sus aventuras.

Estatua de Gradlon en Argol por Patrig ar Goarnig
Tiempo después, la antigua reina del Norte dio a luz una niña, Dalhut, pero poco tiempo después falleció. Desconsolado Gradlón volvió a su tierra y se encerró en su castillo. Cuando Dalhut se hizo adulta le pidió a su padre que le construyera una ciudadela que fuera única. Así comenzó la construcción de Ys.

En Bretaña, según algunos en Douarnenez, se buscó una bahía adecuada para servir como asentamiento de la nueva ciudad. Gradlón no escatimó gastos, y trajo para darle gusto a a la niña, a los mejores arquitectos, ingenieros, artistas, y demás, para que hicieran realidad el sueño. La ciudad de Ys se construyó en el mar, imaginamos que a base de diques se fue levantando una enorme muralla que circundaría todo el perímetro de la ciudad, y dentro crecerían las casas y palacios que se levantarían como surgidos de las entrañas del océano. Ys se convirtió entonces, a decir de los bretones, en la más hermosa ciudad del mundo, y sino en la más hermosa, al menos en la más original.  Sólo una enorme puerta de bronce impide la entrada del mar en la ciudad, y una llave que cuelga del cuello del rey, es el símbolo del pacto entre la aguas y la urbe.

Bahía de Trepasses o de los muertos
Construida la ciudad, Dahut la convierte en una nueva Sodoma. Fiestas, orgías y bacanales se suceden. La princesa elige cada noche a un joven, a quien conduce a su cuarto. Ella se cubre con una mascara negra, que a la mañana siguiente se extiende sobre el incauto y lo estrangula. Luego los cadáveres eran arrojados al mar, a un lugar aún conocido como la bahía de los muertos.

La ciudad creció en riquezas y prosperidad, y todos los mercaderes y pescadores de la zona recalaban en Ys. Pasó el tiempo, y a ella llegó un apuesto caballero vestido de púrpura. El desconocido se ganó el corazón de la frívola Dahut. Como prueba de amor el misterioso extranjero le pidió a la princesa la llave que impedía que la puerta de bronce abriera el paso al mar. La princesa se deslizó por la noche en el cuarto de su padre, y le robó la llave que colgaba de su cuello para entregársela a su amor.

Si el desconocido abrió la puerta o el pacto quedó mágicamente roto al separar la llave del rey, varía según quien cuente la leyenda, pero el resultado fue el mismo: El océano recuperó su sitio, y como una tromba el agua entró en la ciudad. Una gigantesca tormenta se desató sobre el mar, y olas gigantescas se abalanzaron sobre Ys, la ciudad sin iglesias, que quedó definitivamente sepultada bajo las aguas. La ciudad había sido castigada por sus pecados, y el misterioso caballero era un enviado de Dios o del Diablo, quien ya tenía permiso para llevarse consigo las almas de los pervertidos ciudadanos de la condenada ciudad.

El vuelo del rey Gradlon. E.V. Luminais.1844. M. de Quimper
Sin embargo al rey Gradlón se le dio la oportunidad de salvarse. Al ver abatirse la ola gigantesca sobre su ciudad, cogió su caballo mágico, y montado sobre él cabalgó sobre las olas. Intentó en vano llevar a la grupa a su propia hija, la princesa. Mas Dahut estaba condenada, y los esfuerzos de su padre por salvarla fueron inútiles. Una última ola, y la advertencia de una voz que conmina al rey a abandonar a su hija ( para algunos fue San Guenole), terminan por hacer que éste desista de sujetarla, y Dahut se hunda en las profundidades. Para los más románticos la princesa no murió, y como en el principio científico, sólo se transformó, en una bella sirena, a quien aún los pescadores del lugar pueden oír cantar con tristeza mientras peina sus dorados cabellos.

El rey huyó de la catástrofe y cabalgando sobre su corcel prodigioso llegó, tras atravesar montes y bosques, a la confluencia de dos ríos, donde fundó una nueva ciudad, Quimper. Los parisinos también alardean de que su ciudad, para ellos la más bella del mundo, debe su nombre precisamente a Ys, ya que París vendría a significar en bretón "como Ys" (Par Ys)

La leyenda de la ciudad sumergida de Ys perduró en el tiempo Mientras el cine y la televisión prácticamente han ignorado la jugosa historia de la ciudad, el arte, la literatura, los cómics, los videojuegos, y hasta la música han dado sus versiones de la leyenda. La arqueología nunca ha encontrado vestigios de una ciudad sumergida en la Baja Bretaña, aunque los lugareños insisten en que en determinados días todavía se pueden oír sonar las campanas de la ciudad bajo el agua.    

Os dejó un enlace con la extraña composición de Claude Debussy "La catedral sumergida", inspirada directamente en el mito de Ys.

     

No hay comentarios:

Publicar un comentario