LOS ÚLTIMOS AÑOS DEL ZAR

PEDRO EL GRANDE. EL TESTAMENTO


Título Original: Petr Pervyy. Zaveshchanie

Año: 2011

Nº de Episodios: 4 ( 371 min.)

País: Rusia

Director: Vladimir Bortko

Reparto: Alexander Baluyev, Elizabeth Boyar, Irina Rozanov, Sergei Makovetsky, Valery Solovyev, Mikhail Boyarsky, Anna Kovalchuk.

Marco Temporal: 1720-1725

Marco Espacial: Rusia

Pedro I, zar de Rusia es atormentado por el recuerdo del asesinato de su tío a manos de la turba del que fue testigo en su infancia.  Aunque acaba de derrotar a los suecos, el todopoderoso zar de todas las Rusias se aproxima a los cincuenta años, la enfermedad se ha ido posesionando de su cuerpo, y es consciente de que no le quedan muchos años. Su mujer, los nobles, y consejeros, esperan su muerte, mientras debaten en torno a su posible sucesión. Pero Pedro no se resiste a seguir dominando todo y a todos. Hasta su último aliento el zar estará dispuesto a demostrar que aún no ha dicho su última palabra.

Maria Cantemir. I. Nikitin
La miniserie rusa sigue los pasos del que fuera uno de los más grandes gobernantes de la Rusia moderna, el zar Pedro I. Centrada en sus últimos años de gobierno, desde 1720, fecha de su victoria sobre Suecia, hasta 1725, momento de su defunción, vamos siguiendo la decadencia del gigante que se resiste a rendirse a la vida, o mejor a la decadencia que trae el paso de los años, la enfermedad, y la muerte. Quien fuera enorme en todos los sentidos, media más de dos metros, es ahora un hombre acabado. Sin herederos varones, el zar busca recuperar el tiempo perdido en brazos de una jovencita, María Cantemir.

Pedro I. J-M.Nattier. 1717
Bortko dirige con habilidad la adaptación de una novela de D. Granin. La puesta en escena, y sobre todo la actuación del protagonista, Baluyev convierten a "Pedro el Grande, el testamento", en una buena serie.  El afán del zar de llevar a su nación a los mismos niveles que los países de la Europa Occidental, su lucha por dejar un legado estable, son algunos de los temas abordados por una serie presentada en España en dos partes. Oscilando entre lo cómico y lo trágico se nos presentan no sólo los grandes temas de la historia rusa del zar Pedro I, sino también reflexiones extrapolables a situaciones más actuales, tanto de la vida política: la corrupción en las altas esferas, como de la vida cotidiana: la resistencia a envejecer. Pedro se resiste a reconocer que su cuerpo ya no es el de un joven, aunque su mente le diga lo contrario. De hecho la historia cuenta que su final fue precipitado por un acto irreflexivo más propio de un joven que de un hombre en la cincuentena: se arrojó al agua helada para rescatar a un grupo de soldados que se estaban ahogando, estando convaleciente, y yendo acompañado de gente más joven y sana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario