INTRIGAS PIRAMIDALES

TIERRA DE FARAONES

Título Original: Land of the Pharaohs

Año: 1955

País: Estados Unidos

Duración: 105 min.

Dirección: Howard Hawks

Reparto: Jack Hawkins, Joan Collins, Dewey Martin, Alex Minotis, James Robertson Justice.

Marco Temporal: 2589 a.C.-2566 a.C.

Marco Espacial: Egipto



"Yo, Hamar, sumo sacerdote de Egipto estoy componiendo la crónica del reinado de Keops, dueño y señor de Egipto. Nos llegan noticias de que una vez más ha vencido a nuestros enemigos. Y ahora Egipto es la más grande y poderosa de todas las naciones del mundo. En el día de hoy regresa el faraón con su ejército."

La narración se centra en años de reinado del faraón Keops (2589-2566 a.C), y su obsesión por construir una tumba que guarde sus inmensos tesoros a salvo de los saqueadores. Un faraón todopoderoso, un astuto sumo sacerdote, una entregada primera esposa, un inteligente arquitecto, y una intrigante segunda esposa, forman el quinteto de personajes en torno al cual se articula la entretenida trama.  Con una Joan Collins en el papel que mejor ha hecho nunca, el de mala malísima, comiéndose enterita al resto del elenco de actores, la película es un espectáculo al estilo Hollywood de principio al final.

Rodada en Egipto, en localizaciones como las canteras de granito de Asuan, o la pirámide inacabada de Baka, con miles de extras y el ejército egipcio al servicio de la película, la grandiosidad estaba garantizada. La apuesta de Hawks. entregado de lleno como director y productor, era elevada, pero el resultado no fue el esperado. La taquilla no cubrió los gastos de producción, y el fracaso estuvo a punto de provocar la retirada del cine de su director (se retiró durante 4 años hasta 1959 en que rodó "Rio Bravo"). Con el paso del tiempo una película que el público despreció en las grandes salas, fue adquiriendo un aura mítica en sus pases televisivos. La generación de los 60 llegó al mundo del antiguo Egipto en gran medida gracias al cautivador encanto de films como "Tierra de faraones", o "Sinuhe el Egipcio" que la había precedido un año antes. Hoy, "Tierra de Faraones" es muy valorada por críticos y aficionados. Las escenas finales (que no pienso desvelar) quedaron grabadas a fuego en muchas retinas infantiles de todo el mundo contribuyendo a aumentar en las siguientes generaciones ese halo de morboso misterio que tiene el Egipto faraónico.  

Como cine histórico está lleno de anacronismos e inexactitudes que están comentados en casi todas las paginas especializadas: que si el loro amazónico, que si los caimanes, etc. Pero como cine épico de puro espectáculo es una auténtica maravilla. Con un guión escrito con la colaboración del nobel Faulkner, y una banda sonora grandiosa, la película es una pequeña joya, imprescindible en cualquier filmoteca del buen aficionado. Rompiendo los esquemas de un cine de aventuras, y metiéndose de lleno en un cine pseudohistórico, donde no hay héroes definidos, ni galanes aventureros, y la bella princesa es más mala que la quina, la película tenía que estrellarse pues se adelantó a su tiempo. Sin embargo "Tierra de faraones" abrió un camino que ya nunca se cerraría: al año siguiente otro de los grandes de Hollywood, Cecil B. Demille, lo intentaría con "Los Diez Mandamientos"(1956), pero habiendo aprendido la lección del fracaso de Hawks. Pero la maldición de los faraones perseguiría también a las películas de Hollywood sobre faraones, y si no que se lo digan a Mankiewicz y su "Cleopatra" (1963), pero esa es otra historia.

Una curiosidad final: En la escena durante la cual el faraón Keops rechaza diversos proyectos para su tumba entre los rechazados se encuentra el plano original de la pirámide de Keops. 

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