LA BELLA Y LOS BESTIAS


HEDY LAMARR

Hedwing Eva María Kiesler nació en Viena el 9 de noviembre de 1914. Hija de un banquero y una pianista judíos, la niña pronto destacó en la escuela como una auténtica superdotada. Empezó a estudiar ingeniería con 16 años, pero se aburrió, y dejó los estudios por explorar los mundos de la farándula. Su precoz belleza le creó problemas desde el principio, y desde acosos de todo tipo, intentos de violación, e incluso una violación por el novio de una amiga con la ayuda de ésta, fueron las primeras experiencias sexuales de una joven, que luego se reconocería como hipersexual.

La escena del "orgasmo".
En 1933 actúa en una película titulada "Éxtasis", más que actuar lo que realmente hace es mostrar plenamente sus encantos, es decir que sale totalmente desnuda, conviertiéndose así en la primera mujer en salir en pelotas en una película, y en enseñar su rostro durante un orgasmo. La película checa se convirtió en un escándalo, fue condenada por las Ligas en pro de la Decencia y por el Papa. Mussolini quiso ver la película en privado para ver si era para tanto, o eso dijo el muy guarrillo. La realidad es que la cara de orgasmo se había conseguido a base de pinchar el culo de la actriz con un alfiler, y filmar luego su grito y el espasmo de dolor en el rostro.

La boda de Hedy y Fritz.
Pero Herdwing no será la primera vez que rompa esquemas, su vida estará llena de peculiaridades. Un ricachón de origen judío empresario dedicado a la fabricación y venta de armas se encaprichó de ella, un tal Friederich Mandl, que además era amigo personal de Hitler y Mussolini. En 1937 la joven se casa por imposición paterna con el rico hombre de negocios, y comienza un auténtico calvario. Fritz resulta ser un marido celoso y extremadamente posesivo, intenta comprar todas las copias de la cinta "´Éxtasis" para destruirla, aunque sin un éxito total. La actriz no podía ni desnudarse ni bañarse si no era en presencia de su marido, él nunca la dejaba sola, y si lo hacía la dejaba atada a la pata de la cama encerrada bajo llave que entregaba a una criada. Si se tenía que ir de viaje o a cenas de negocios la llevaba con él. Fue así como Hedwing conoció a Hitler. Se llegó a rumorear que tuvieron un breve romance, aunque ella admitiera que "fue el único que me besó con delicadeza en la punta de los dedos", siempre afirmó que odiaba al dirigente alemán.

Escena de "Éxtasis"
Durante las reuniones de negocios de su marido con los lideres fascistas, pues había sido nombrado "ario de honor", ella escuchaba y memorizaba los detalles técnicos de los inventos armamentísticos del ingenuo Fritz. La belleza de Herdwing la protegía de sospechas, la mayoría de los hombres la subestimaban, pero la muchacha tenía una inteligencia superior y una memoria prodigiosa. "Cualquier chica puede ser glomourosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida." Con su encanto e ingenio sonsacaba a proveedores y técnicos los detalles de las armas secretas que su marido vendía. Luego en su reclusión revisaba sus notas mentales, y desarrollaba sus propias mejoras e invenciones, no olvidemos que tenía estudios de ingeniería.     

Hedy en reclusión.
Harta de su reclusión comenzó a preparar su plan de fuga. Primero sedujo a su carcelera, la criada que quedaba en posesión de las llaves de su jaula de oro, se acostó con ella, y la puso a su servicio. Luego aprovechando un viaje de su marido al cual no la llevó, convenció a su enamorada para que la ayudara a escapar. Con un solo vestido y una gabardina llena de joyas, Herdwing huyó perseguida por los guardaespaldas de su marido. Llegó a París donde se ocultó, una biografía no autorizada afirmó que lo hizo en un burdel donde tuvo que practicar sexo con un cliente para evitar ser descubierta por su marido; luego pasó a Londres, donde sedujo al productor Louis B. Mayer. Con Mayer se embarcó rumbo a Nueva York, del barco bajó con un contrato de 7 años con la Metro y un nuevo nombre, Hedy Lamarr.

Dalila
La carrera posterior en Hollywood de Hedi Lamarr, sus repetidos matrimonios, y escándalos sexuales, son ya parte de la historia amarilla del cine americano, pero su colaboración con el gobierno norteamericano es otra historia. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial Hedi se sintió afectada por el numero de barcos de pasajeros hundidos por los torpedos de los submarinos alemanes. La actriz puso su mente y conocimientos al servicio de la Inteligencia americana. En 1942 con ayuda de un amigo pianista, Hedy Lamarr inventó un sistema por el cual se podía enviar misil teledirigidos sin que la señal pudiera ser interceptada por los alemanes, es el llamado sistema de espectro expandido y salto de frecuencia, hoy en día básico para el funcionamiento de ordenadores, móviles y aparatos inalámbricos de todo tipo, es lo que hoy consideraríamos el antecedente del wifi. Pasarían años antes de que los cerebritos americanos hicieran caso del invento de la actriz, que sí se emplearía en la Crisis de los misiles y en la guerra de Vietnam. Sus conocimientos e inventos, pues siguió inventando cosas, no sirvieron para detener a Hitler. Y la fama le vendría por películas como "Sansón y Dalila."(1949)

Patente.
Después llegaría el largo declive de la actriz. Matrimonios y parejas desastrosas: uno le disparaba borracho a los pendientes, otro se hizo fabricar una muñeca hinchable replica exacta de ella  para acostarse con ella cuando Hedy se negaba; y un tercero se acostaba con su criada en la misma cama donde dormía la actriz. Cleptomanía, robaba en grandes almacenes artículos ridículos, una mujer que llegó a ganar y gastar treinta millones de dolares, fue incapaz de pagar un sandwich, o un cepillo de dientes. Desafortunadas cirugías plásticas buscando recobrar la belleza perdida la llevaron a estropear su belleza en los años 50, y volver a intentar recobrarla posteriormente hasta ser una caricatura de sí misma. 

En 1997 se le entregó un prestigioso premio como reconocimiento a su invento. Cuando se le comunicó, la actriz impertérrita sólo comentó: "It´s about time" . Ya era hora. Si se le hubieran pagado por los derechos de la patente, que en su día presentó como H. K. Markey (apellido del esposo de turno), Hedy hubiera sido multimillonaria, y no habría muerto en la pobreza en el año 2000.  Eso sí, actualmente el día del inventor se celebra el 9 de noviembre, conmemorando el natalicio de una tal Hedwing Eva Maria Kiesler más conocida como Hedy Lamarr.       

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