EL MISTERIO DE LOS ESQUELETOS ROJOS

Dama Roja de Paviland. M. Cardiff
LAS DAMAS ROJAS

En enero de 1823 el reverendo William Buckland excavando una cueva del sur de Gales realizó un interesante descubrimiento: los restos de un esqueleto espolvoreado de ocre y rodeado de ornamentos de marfil y conchas. El año anterior el cirujano y el coadjuntor local explorando la cueva habían descubierto lo que parecían huesos de elefantes (en realidad de mamut), informando de ello a la familia Talbot, propietaria de un castillo cercano. Los descubridores volvieron al lugar pero esta vez acompañados de la hija mayor de los Talbot. Ante los descubrimientos de huesos de fauna se les ocurrió la idea de llamar al profesor de Geología de la Universidad de Oxford, amigo de la familia. Así llegó Buckland a la cueva del Agujero de la Cabra en Paviland.

Cueva de Paviland. Gales.
Buckland a pesar de encontrar instrumental lítico asociado a los fósiles de animales extintos se negó a reconocer la antigüedad de los mismos, debido sobre todo a sus ideas antievolucionistas. Equivocadamente creyó que estaba ante un esqueleto femenino de la época romana, y los adornos a él asociados le llevaron a pensar que era una prostituta o una bruja de la época de la invasión romana de las Islas Británicas. Desde entonces el esqueleto pasó a denominarse "La dama roja de Paviland". Su descubrimiento fue crucial pues se consideró el enterramiento más antiguo descubierto en Europa Occidental.

Sin embargo el reverendo se había equivocado en unas cuantas cosas: Las cuentas de collar de concha y los objetos de marfil que acompañaban al cadáver eran más antiguos de lo que pensaba, de hecho el marfil no pertenecían a elefantes sino a mamuts, de manera que la teoría de la bruja romana se iba al garete. Cuando las modernas técnicas pudieron datar el esqueleto, el radiocarbono determinó que tenía al menos 33.000 años de antigüedad. Para acabar de rematar la cuestión, la dama no era dama sino caballero, pues el esqueleto pertenecía a un varón.

La datación coloca el lugar de enterramiento, que hoy está al borde del mar, en una llanura bastante lejos de él. Sin embargo el análisis de las proteínas en los restos óseos concluyen que "la dama" consumía pescado, posiblemente carne de mamuts, rinocerontes lanudos y renos. Todos estos hechos han llevado a los expertos a concluir que el pueblo de la falsa "dama" eran seminómadas, se desplazaban en busca de alimentos entre el mar y la llanura, o bien que el cadáver fue trasladado desde algún lugar cercano al mar a la pacífica última morada en una tranquila cueva con vistas a una extensa llanuras, donde se procedió a un ritual de enterramiento que además de colocar el típico ajuar funerario terminó espolvoreando el cuerpo con ocre rojo.

La primera dama roja de la prehistoria era británica, pero entonces había dejado de ser dama, y ahora también ha dejado de ser británica. 

Cueva del Mirón. Cantabria. España.
En las excavaciones del 2010 en la cueva cántabra del Mirón (España) se sacó a la luz un enterramiento recubierto de ocre perteneciente al Paleolítico Superior. Esta sí era una mujer de entre 35 y 40 años pero de hace casi 19.000 años y de 1´60 de estatura. De nuevo el cadáver estaba espolvoreado de rojo brillante, pero ella se encontraba rodeada de flores amarillas, cerca una piedra grabada con una V, esquematizaba el sexo de los restos (y no, no es v de varón). Los dientes de la dama tenían esporas pertenecientes a algún tipo de hongo, así que al menos podemos saber que comía setas y champiñones, y gracias a su buen estado también se deduce que no consumía muchos hidratos de carbono (al final resultará ser la primera vegetariana de la historia). En realidad su dieta era un 50% vegetariana, el resto lo componían el consumo de carnes procedentes de la caza y la pesca como salmón,  íbice y ciervo. Sus restos no tenían señales de enfermedad, y algunos han llegado a pensar si estaríamos ante un sacrificio ritual. El elaborado enterramiento también podía obedecer al alto rango de la difunta. Los restos habían sido parcialmente devorados por un animal, y vueltos a enterrar en una posición protegida de la cueva, en donde además se han encontrado instrumentos líticos, astas de hueso con representaciones, y un caballo grabado en la pared.

Mandíbula de la Dama de rojo de Mirón.
La cueva del Mirón estaba habitada en el Magdaleniense como demuestran los hallazgos. Los enterramientos solían realizarse fuera del lugar donde se vivía, entonces ¿por qué se reenterró a la dama de rojo dentro de la cueva? ¿por qué se le buscó un lugar al fondo protegido tras una piedra caída del techo como si fuera un pequeño santuario? ¿quién era y qué importancia tenía la mujer para esta primitiva comunidad?  

De momento son muchas las preguntas que los hallazgos de las "damas de rojo" plantean. A la espera de nuevas investigaciones que ratifiquen o echen abajo las teorías, sólo nos queda disfrutar con las especulaciones de los expertos. Al menos sabemos que también en tiempos de crisis queda gente que sigue interesándose por la cultura, pues en abril del 2015 continuaban las investigaciones en torno a la verdadera "dama roja".     

No hay comentarios:

Publicar un comentario