EL DÍA SALIÓ NUBLADO EN FLANDES

LA KERMESSE HERÓICA

Título Original: La kermesse héroïque

Año: 1935

Duración: 110 min.

País: Francia, Bélgica

Dirección: Jacques Feyder

Reparto: Françoise Rosay, André Alerme, Jean Murat, Louis Jouvet, Lyne Clevers, Micheline Cheirel, Maryse Wendling, Ginette Gaubert.

Maco Temporal: 1616

Marco Espacial: Bélgica


1616. Durante la dominación española de Felipe III, Boom, una tranquila villa en Flandes, se prepara para celebrar una kermesse, una especie de celebración nacionalista. El burgomaestre y los principales prohombres de la villa se están haciendo retratar por un joven pintor, Jean Brueghel, quien está enamorado de Siska, la hija del burgomaestre quien pretende casarla con el petulante carnicero. Pero los planes de unos y otros se trastocan cuando corre la noticia de que llegan los españoles.

Como dicen en la propia introducción de la película, ésta no pretende ser histórica sólo una farsa heroico cómica; sin embargo el marco y la ambientación reconocen que está inspirada en los pintores flamencos, por ello el film entre bromas y chancas consigue un retrato costumbrista del Flandes del XVII que parece sacado precisamente de los cuadros del mismo Brueghel. La película estrenada en 1935, no gustó en Bélgica, y en España se estreno con retraso. Fue boicoteada en algunos cines por el retrato de los hombres belgas, y fue acusada de fomentar el colaboracionismo ante el invasor. Muchos la consideran un film adelantado a su época por su pacifismo, y su reivindicación del papel de la mujer, y así debieron valorarlo los franceses que le otorgaron el Grand Prix du Cinéma.

Es uno de esos films que tiene doble lectura y que merece visionarlo con cierta calma.  El director recurre a clichés históricos comúnmente aceptados en algunos países: la ferocidad de los españoles, su carácter violento, sus raíces gitanas, y su afición por violar mujeres ajenas, frente al valor y resistencia de los hombres que luchaban por su libertad en el Flandes ocupado. Luego Feyder los presenta de forma caricaturesca ante los espectadores: el valiente carnicero que se pasea vestido como militar con su ondeante pendón, el decidido burgomaestre que dirige a los mandamases en su cruzada festiva reivindicando la libertad, el agitanado español de chulescos gestos al que sólo le falta bailar un zapateado. Y finalmente los desmonta ante nuestros ojos en cuestión de minutos: el carnicero es derribado por una bofetada femenina escaleras abajo, el burgomaestre se finge muerto para no enfrentarse a los españoles, y hasta un español está más pendiente de sus puntillas que de los requiebros amorosos de una ardorosa flamenca, y finalmente son los españoles los que prácticamente son violados por las espabiladísimas mujeres de Boom.

Si además pensamos que pocos años después tanto Francia como Bélgica serían invadidas por Alemania, que los partidos nazis hacían furor en toda Europa, y que aún tendrían que pasar unas cuantas décadas para aquel grito de "haz el amor y no la guerra", la película adquiere nuevas dimensiones al revisionarla. Es fácil entender que en su momento no gustara a unos, y sin embargo entusiasmara a otros. "La Kermesse heróica" hay que verla con calma, saboreándola, y leyendo entre líneas. Posiblemente no soltaremos grandes carcajadas, y a lo mejor a más de uno sólo consigue hacerle asomar media sonrisa, pero cuando acabas de verla te das cuenta que es más de lo que parece a primera vista, y por ello se ha convertido en un gran clásico. Y sí, a pesar de la introducción, es una gran lección de Historia a tres bandas: Primero por el retrato minucioso de la vida cotidiana de un pueblecito del Flandes del XVII, sus vestimentas, sus actividades comerciales, su arquitectura, etc. En segundo lugar por la llamada de atención del director, no al colaboracionismo, sino a la calma, a preservar la paz a toda costa, a la seducción de los nuevos bárbaros para que el comercio y la vida tranquila se mantenga. Y para finalizar por la acertada visión de hacia donde se encaminaba el futuro de la sociedad con las mujeres tomando su papel sin dejarse amilanar por nada ni nadie. Una joya.

El film de 1935 es en blanco y negro, y hay versiones en español,  o bien en francés subtitulado con una calidad de imagen bastante aceptable circulando por la red. Digo esto para que los paladares delicados, que se niegan a ver películas subtituladas o que vayan más allá del año 2000, se abstengan de verla. No hay batallas épicas. Tampoco hay escenas de sexo desenfrenado, si no más bien sobrentendido, aunque para su época sorprenden algunas escenas de "top less". Los efectos especiales brillan por su ausencia, no hay grandes explosiones, ni ración de bofetadas. Ni siquiera tiene una banda sonora muy reseñable. Hasta las bromas huyen de los grandes golpes de efecto (típico de las comedias "slapsticks" o de golpe y porrazo al estilo de El gordo y El Flaco tan de moda en los años 30) para deslizarse por los terrenos de la ironía y el sarcasmo.

Abajo dejo un pequeño homenaje que en su día RTVE realizó al film con motivo de su 75 aniversario. Sirva éste como introducción al film pues si una vez visto no os interesa lo que cuenta, no os molestéis en ver la película, y sólo habréis perdido 6 minutos de vuestro tiempo.    

 http://www.rtve.es/alacarta/videos/dias-de-cine/dias-cine-75-aniversario-kermesse-heroica/958953/

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