MISTERIO EN LAS PROFUNDIDADES


LAS ESTRUCTURAS DE YANOGUNI

En 1987 el submarinista japonés Kihachiro Aratake director de la Asociación de Turismo de Yanoguni Cho buscaba un mejor lugar para observar los tiburones martillo, ya que en invierno buceadores aficionados acudían a la zona por sus hermosos fondos marinos, cuando descubrió unas enormes estructuras submarinas que nunca antes había visto, y que parecían realizadas por el hombre. Informado del descubrimiento, Masaaki Kimura, geólogo marino de la Universidad de Ryukyus, Okinawa, visitó las formaciones con un equipo de científicos. Sus conclusiones fueron sorprendentes: Las estructuras submarinas eran naturales, pero habían sido modificadas por el hombre en algún momento de un muy lejano pasado.

Desde ese momento se sucedieron las especulaciones, y las estructuras submarinas de Yanoguni se convirtieron en fuente de todo tipo de teorías desde las que negaban la intervención humana hasta las que las achacaban a civilizaciones desaparecidas pasando por supuesto por las recurrentes intervenciones alienígenas.

Aún hoy los expertos no se ponen de acuerdo en la datación de las estructuras, en sí son artificiales o naturales, en sí intervino el hombre o no. Para Kimura no hay ninguna duda de que los restos encontrados pertenecen a una civilización desaparecida hace 10 milenios, posiblemente la base para la que en Japón conocen como la legendaria civilización de Mu. El geólogo Robert Schoch de la Universidad de Bostón afirma que son formaciones naturales, aunque sin descartar que fueran modificadas por el hombre en algún momento en que estas estuvieran sobre la superficie. Los más acérrimos partidarios del trabajo del hombre ven caras al estilo de los moais de la isla de Pascua, y signos al estilo de los petroglifos.

Kimura dio una fecha inicial de 8000 años a.C., pero un terremoto ocurrido en 1998 destruyó parte de las estructuras, pero también puso al descubierto algunas nuevas, como una estructura en forma de zigurat mesopotámico. Así en el 2007 en una nueva revisión de los datos obtenidos Kimura acercó la fecha a unos 2000 0 3000 años, aunque añadió que se podían observar cosas como una pirámide, un camino, castillos, un estadio, y diversos monumentos, algo que la verdad a la vista de las imágenes es más producto de su imaginación y deseo que de una realidad palpable (Vamos que el bueno del hombre se ha emocionado un poquito).

La realidad es que el monumento principal, formado básicamente por areniscas del Mioceno, es una estructura rectangular  de 150 por 40 metros, de unos 27 metros de altura, y con una parte superior a 5 metros bajo el nivel del mar. Algunas de sus peculiares estructuras comprenden: dos pilares muy próximos entre sí, una cornisa en la base de unos 5 metros de ancho en tres de sus lados, una columna de piedra de 7 metros de alto, una pared recta de 10 metros de alto, una plataforma con forma de estrella, y una roca en forma de L.

Patrick D. Nunn, profesor de Geociencias oceánicas de la Universidad del Pacífico Sur, no ve nada que le haga dudar de que nos encontramos ante estructuras geológicas naturales, como los acantilados de pizarra de Sanninudai, o la Calzada de los Gigantes

Las imágenes son lo suficientemente impresionantes para hacernos reflexionar, y la acción de la Naturaleza no parece explicar los ángulos y cortes de la piedra, pero sí fue el hombre quién modificó estos megalitos, ¿cuándo y cómo lo hizo?, ¿qué herramientas empleó?, y lo que es más importante ¿dónde están los demás restos de su cultura material? Un sólo conjunto de estructuras por espectacular que sea  no aporta nada o muy poco al conocimiento de sus constructores. Si Yanoguni pertenece a la desaparecida civilización de Mu, a la Atlántida, o  a cuatro marcianos despistados, la exploración del contorno y no sólo del monumento, acabarán por confirmar o negar las especulaciones de unos y otros. Hasta entonces os dejo las imágenes  del extraño monumento.


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