EL PALEOLÍTICO ERRANTE

AL OTRO LADO DE LA NIEBLA



Título Original: Al otro lado de la niebla



Autor: Juan Luis Arsuaga



Año de Publicación: 2005



País: España




Huérfano a temprana edad, el muchacho no llega ni a poseer un nombre propio, sólo le llaman Piojo. Para la tribu se convierte en una carga, y se lo entregan a un duro anciano que anda errante ofreciendo sus habilidades como tatuador de tribu en tribu. Así comienza su vida vagabunda criado a golpes por un hombre de pocas palabras y menos corazón, saltando de tribu en tribu sin pertenecer a ninguna.

Arsuaga recrea con su novela los tiempos peleolíticos a través de los ojos de su protagonista que cual Lazarillo de Tormes acompaña a un viejo vagabundo por los parajes de la España Prehistórica. El autor, que además es codirector de las excavaciones en Atapuerca, intenta darnos una visión entretenida de la prehistoria peninsular en una novela llena de aventuras.

Se podía esperar que siendo el escritor paleoantropólogo y experto en temas relacionados con la Prehistoria, el libro abundara en explicaciones científicas, largas disertaciones técnicas, o audaces nuevas teorías, pero esto dista mucho de ser así. La novela se mueve más por los caminos de la aventura, y el análisis de la manera de vivir de nuestros ancestros queda muy en segundo plano, y eso es algo que se le puede reprochar a la novela. Se podía esperar algo más de ambientación, más información, pero la verdad es que Arsuaga no se moja nada. Por otra parte algunos relatos que se intercalan en medio de la narración no aportan gran cosa a la misma, y algún que otro salto temporal tampoco es que beneficie demasiado al desarrollo de la acción. Los personajes casi hablan como miembros de pleno derecho de la Real Academia de la Lengua, y efectivamente no se trata de que balbuceen y gruñan, que al fin y al cabo es una novela, pero de ahí a largarse unas parrafadas que harían las delicias de cualquier catedrático de hoy en día, pues la verdad hay un buen paso.

Para concluir soló queda resaltar que la novela es una buena novela de entretenimiento, pero nada más. Algo que es una pena viniendo de quien viene. Es curioso como a veces es más didáctico quien menos sabe. No sé si el escritor temió apabullar con los conocimientos, quiso distanciarse, y ofrecer no un libro de referencia, sino una novela de entretenimiento; pero se echa en falta algo más de "chicha" prehistórica, y menos cuentecitos, que para eso ya tenemos a los abuelos. Y por supuesto un lenguaje más de acorde con el período en el que se mueve, aunque el mismo autor fue consciente de ello, y así lo hace constar en su prólogo:

"A la hora de poner voz castellana a los héroes de esta leyenda, les he hecho hablar en un lenguaje variado, matizado y complejo, como el que estoy seguro que poseían, rico en metáforas, despacioso, con muchas vueltas y revueltas, idas y venidas, a veces solemne y algo grandilocuente también, pero siempre lleno de intención y conocimiento. Algunas de las palabras que uso aquí no se oyen ya en nuestras ciudades, pero aún resuenan en las anchas tierras de Castilla. Son tan rotundas y sonoras, y huelen tanto a campo, que no me he podido resistir a incluirlas aunque dificulten en algún pasaje la lectura; no más, espero, de lo que entorpecen al caminante las asperezas del terreno."

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