DE LAS LEGIONES A LA ARENA

GLADIATOR

Título Original: Gladiator

Año: 2000

País: Estados Unidos, Inglaterra

Duración: 155 min.

Dirección: Ridley Scott

Reparto: Russell Crowe, Joaquín Phoenix, Connie Nielsen, Richard Harris, Oliver Reed, Derek Jacobi, Djimo Hounsou

Marco Temporal: 180-192


Marco Espacial: Imperio romano


Año 180. Frontera de Germania. El general Maximo Decimo Meridio lidera el exitoso ataque contra las tribus germanas bajo la atenta mirada del emperador Marco Aurelio. Con la batalla y la guerra terminada, el hijo del emperador, Cómodo, llega al campamento con la esperanza de ser nombrado heredero al trono imperial por su decrépito padre, sin embargo sólo encuentra reproches e indiferencia.

El film del británico Ridley Scott cuenta las andanzas del general romano Maximo que acabará transformado, como revela el título del film, en un invicto gladiador. La película, como otras muchas del mismo director, acabó convirtiéndose en un auténtico éxito de taquilla, ganó cinco oscar, consagró a su protagonista, Rusell Crowe, dentro del "star system", y relanzó el interés de público y productores por la antigüedad clásica. Para una gran mayoría de aficionados, "Gladiador" es  ya un film de culto, una película redonda, con grandes actores, un magnífico guión, y una estupenda dirección. Los premios ganados, la recaudación y la crítica parecen alabar esa visión.

¿Es "Gladiator" el magnífico film que todos los indicios nos llevan a pensar? La respuesta parece evidente. Como película tiene muchas virtudes, como film histórico sin embargo deja muchísimo que desear. Es cierto que siempre he defendido la cierta independencia que el cine tiene sobre la realidad histórica: las necesidades comerciales, de tiempo, de acción, y mil motivos más, hacen que los directores incurran en errores e inexactitudes que se justifican siempre por la magia del cine. Pero en "Gladiator" esto se lleva a veces demasiado lejos: el guión tiene más agujeros que un queso de gruyer, las copias u homenajes, según quien lo diga, a otras películas son a veces absolutamente descaradas, y las meteduras de pata históricas son de las que hacen enrojecer.

¿Cómo es que entonces la película se ha convertido en una de las mejor valoradas de la historia del cine? Pues porque el cine es diversión y entretenimiento, y de eso "Gladiator" ofrece bastante. Ridley Scott es un creador de "blockbuster", un mago del cine que coge un producto le añade su toque personal, y de un guión flojucho hace una interesante película, elige los actores adecuados, utiliza buena fotografía y mejores efectos, y finalmente acierta casi siempre con la partitura musical. El resultado de las manipulaciones del señor Scott suele ser una película que genera beneficios en taquilla, y al fin y al cabo de eso se trata, del "show bussines".

Las escenas de combates de gladiadores son posiblemente lo más acertado de la película, y eso que el propio director se cortó a la hora de realizarlas para que el público las sintiera más reales. La chulería de Crowe se adaptaba bastante bien al papel, y a pesar de sus recriminaciones al guionista: "Tus frases son basura, pero yo soy el mejor actor del mundo y puedo hacer que incluso la basura suene bien"; realiza una meritoria interpretación. Aunque es de lamentar que "Gladiator" copie casi sin molestarse demasiado "La caída del Imperio romano" la fusione con "Espartaco", y nos ofrezca un emperador Cómodo bastante más moderado que el original.

En conclusión el aficionado y conocedor del cine histórico en su versión "peplum" tiene la sensación al ver "Gladiator" de que se encuentra ante un pastiche de películas, eso sí bien realizado. Si esperamos encontrar un film histórico bien documentado, la película de Ridley Scott no cumplirá nuestras expectativas, pero si buscamos acción, aventura y entretenimiento, quedaremos más que satisfechos.

     

No hay comentarios:

Publicar un comentario