DEMAGOGIA Y DEMAGOGOS


CLEÓN DE ATENAS Y LA DEMAGOGIA

Ante la caótica situación política de España a mes de Enero del 2016 las acusaciones de practicar la demagogia entre unos candidatos y otros están al orden del día. Periódicos, televisiones, y medios de comunicación en general usan y abusan del termino demagogo hasta la saciedad. Uno de los candidatos, un recién llegado a la política, que aparentemente no pertenecía a la llamada "casta", es quien más veces se ha hecho acreedor al título de "demagogo".  Cuando mi hijo adolescente me preguntó que significaba la dichosa palabra, tuve que realizar un ejercicio de reflexión para intentar explicárselo de la forma más objetiva posible. Pero realmente sabemos ¿qué es la demagogia?, ¿quién la inventó? o ¿si alguna vez apareció algún político cuyas acciones le hicieran acreedor a ser considerado el primer demagogo de la Historia? A todo eso intentaré contestar en este oportunista artículo, utilizando para ello una figura clásica, la de Cleón de Atenas.

La palabrita viene directamente del griego, demos que  significa pueblo, y ago, que es el verbo dirigir. De manera que fácilmente ya podemos deducir en que consiste el término, "dirigir al pueblo". Esto no necesariamente tiene que ser algo malo, al fin y al cabo todos los políticos aspiran a dirigir al pueblo. Sin embargo actualmente el significado de la palabra tiene connotaciones negativas, y más que de dirigir se emplea con el sentido de manipular al pueblo. Pero ¿cuándo pasaron los políticos de dirigir a manipular? o al menos ¿cuándo se dio cuenta alguien de que el político de turno aspiraba a su propio beneficio y no al de sus representados?

Situémonos en la Grecia clásica, allá por el siglo V a.C. Tampoco hemos de sorprendernos, al fin y al cabo estos son quienes pasan por ser los inventores de la democracia, y la demagogia no deja de ser una hija perversa de la democracia. Entonces, la democracia ateniense era una democracia directa, todos los ciudadanos tenían el derecho de ejercer cargos políticos, que por otra parte eran cíclicos, y algunos cargos eran por sorteo. Se pagaba un estipendio para compensar las perdidas que los ciudadanos sufrieran por dedicar su tiempo a la política, pero era una remuneración que sólo era eso, compensatoria. Atenas no quería políticos que fueran a enriquecerse con la política, pero tampoco quería gente que no le dedicara tiempo a los asuntos públicos, por ello los altos cargos fueron copados por aquellos que más tenían, los rentistas que de más dinero y tiempo disponían. Así se formó una casta de políticos aristócratas que aunque no ocupaban todos los cargos sí acaparaban los más importantes y eran los conductores de la ciudad-estado. Sin embargo tenían que seguir convenciendo al pueblo representado en asambleas y consejos para lo cual el dominio de la oratoria era fundamental.

Pericles. Roma. M. Pío-Clementino
Pericles (495 a.C.-429 a.C.) representó como nadie este tipo de políticos, perteneciente a la aristocracia ateniense, hijo y sobrino de destacados personajes de la ciudad, miembro de una distinguida familia, y excelente orador, rigió el destino de Atenas durante años, y en algunos de los momentos más duros para la polis.

Pero cuando las cosas empezaron a ir mal, un nuevo grupo de hombres hizo su aparición. Eran los llamados hombres nuevos, no pertenecían a las grandes familias aristocráticas tradicionales, salían o decían salir directamente del pueblo, y consiguieron romper el monopolio oligárquico. Entre ellos hoy vamos a fijar nuestra atención en uno: Cleón.

Cleón era hijo de un curtidor, y así se presentó ante el pueblo, como alguien surgido de entre sus filas. La realidad es que su padre tenía una lucrativa curtiduría trabajada por un numeroso grupo de esclavos. Vamos que éste más que un pobretón, era un niño de papa rico. Destacó pronto como orador, por su habilidad por atraerse a las masas, y por pactar con quien fuera necesario para conseguir salirse con la suya (no, no estamos hablando de ningún político actual). En el año 430 a.C. cuando una expedición enviada al Peloponeso por Pericles había fracasado, y la peste asolaba Atenas, Cleón vio llegado su momento. Aliándose con los aristócratas que se oponían al propio Pericles, encabezó una acusación contra éste. El máximo dirigente de la ciudad fue acusado de mala gestión de los fondos públicos, y alguna que otra cosa más, de la cual salió más o menos indemne. Cleón, fracasado, tuvo que retirarse a las sombras a esperar su momento.

La muerte de Pericles en el año 429 a.C. dejó a la ciudad de Atenas sin su principal valedor, el hombre que había dirigido su destino durante años. Ahora era el momento de que nuevos políticos tomaran el relevo en unos tiempos realmente oscuros. Cleón, a pesar de sus modales poco refinados, comenzó a utilizar unos discursos y una oratoria que calaban en el pueblo. La falta de políticos de auténtica talla permitió que Cleón, apelando a los sentimientos del pueblo, ascendiera en el terreno político.

Cleón tenía en frente a Nicias, el representante de las clases aristocráticas, pero él no se echará atrás. Sus propuestas son atrevidas y arriesgadas, aunque siempre populares. Niceas se ve abocado a ceder terreno ante el osado oponente. Historiadores como Tucídides lo consideraban "el más inclinado a la violencia de los ciudadanos" (aunque bien es cierto que el historiador había sido procesado y exiliado por Cleón), escritores como Aristófanes se burlaban de él llamándole iletrado e inservible. Pero Cleon se apoya en el demos, sus propuestas son tendentes a beneficiarlos: triplicó al pago a los jurados, que al ser populares, beneficiaban a los más pobres; se deshizo de los antiguos aliados aristócratas que le habían apoyado contra Pericles, no fueran a acusarle de aristócrata; consolidó un sistema llamado "sicofancia" que consistía en inventarse falsos cargos contra sus oponentes para sacárselos de encima; y ocultó, mintió, y realizó falsas promesas al pueblo a fin de ganárselo.

Embarcada Atenas en la Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.) que la enfrentaba a su eterna rival Esparta, Cleón será partidario de la guerra total, y de la aniquilación final del enemigo. Firme defensor de tomar medidas extremas, llegó a proponer el asesinato de todos los habitantes de la ciudad rebelde de Mitilene. Al final consiguieron convencerle de que se moderara, y el "angelito" sólo despachó a 1000 líderes rebeldes. Para conseguir fondos con los que pagar a los jurados populares de Atenas, les aumentó los impuestos a las ciudades aliadas. Así de un plumazo obtuvo dinero para sus medidas populares y para su guerra total con Esparta. Una serie de éxitos militares le elevaron aún más en el aprecio popular.

Ya el político ateniense se considera imparable, y sus campañas contra Esparta y sus aliados parecen confirmarlo. El pueblo le apoya, las ciudades aliadas le temen, y aunque los aristócratas atenienses le odian, no pueden negar que ha llenado las arcas de la ciudad.

Aristóteles.Roma. P. Altemps
En el año 422 a.C. Cleón cree que nadie sino él puede comandar las fuerzas atenienses. Pero su desmesurada ambición, y su presión financiera sobre los aliados comienza a pasarle factura. En Tracia la ciudad de Anfípolis se pasa a Esparta, y su ejemplo comienza a cundir, representantes de varias ciudades dominadas por Atenas entran en tratos con Esparta. Cleón conduce sus tropas a Tracia, captura hasta cinco ciudades rebeldes, pero luego se encuentra sin suficientes tropas para enfrentarse al ejercito espartano al mando de Brasidas. Su ejército al ver que Cleón no se decide a atacar empiezan a murmurar en su contra. Para hoplitas, pero sobre todo para los jinetes de la caballería procedentes de las filas nobles, su general es un advenedizo. Cleón se ve forzado a combatir en inferioridad numérica,  y fallece en la batalla de Anfípolis, aunque en ella también cae el general espartano.

Años después, otro griego, esta vez un filósofo, Aristóteles, define lo que es la demagogia. Para el filósofo, que seguramente tiene muy presente la figura de Cleón, demagogia es la degradación o corrupción de la democracia, consistente en una estrategia para conseguir el poder político. Esta estrategia era realizada mediante apelaciones a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público para ganar apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda.    

2 comentarios:

  1. Más claro no ha podido quedar.
    Cómo evitarlo...¿fisura de la Democracia?
    Un saludo.


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  2. Si ellos no supieron combatirlo...Supongo que todo es cuestión de cultura, cuanto más preparado y culto es un pueblo más difícil será manipularlo. Tal vez por eso las sucesivas reformas de la enseñanza en España tienden a hacernos cada vez más burros.

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