EL NACIMIENTO DEL ISLAM

MAHOMA, EL MENSAJERO DE DIOS

Título Original: The Message

Año: 1977

País: Líbia

Duración: 177 min.

Dirección: Moustapha Akkad

Reparto: Anthony Quinn, Irene Papas, Habib Ageli, Michael Ansara, Johnny Sekka, Damien Thomas

Marco Temporal: 600-632

Marco Espacial: Arabia



Tres jinetes cabalgan por el desierto hasta llegar a un punto en que se separan y toman caminos diferentes. Uno llega hasta la misma Constantinopla donde es recibido por Heraclio, el emperador de Bizancio, otro se encara en Egipto con el patriarca de Alejandría, y el tercero es recibido por el emperador de Persia. El mensaje que trasmite es el mismo para todos: "En el nombre de Dios, el más benévolo, el más misericordioso, de Mahoma, el mensajero de Dios, a.... Saludos al que seguiría la vía verdadera. Aprestaos a oír su divina llamada. Soy portador del mensaje de Dios al pueblo. Aceptad el Islam por vuestra salvación."

El film es un intento por parte de su director, Moustapha Akkad de acercar el  Islam al mundo occidental, explicando como fue su origen a través de la vida de su profeta Mahoma. La prohibición religiosa de representar en imágenes a los personajes sagrados del Islam, impedía que el profeta, su mujer, su hija, los primeros califas, etc, pudieran ser enseñados en el film. Las dificultades de realizar una película sobre un personaje sin que éste ni sus allegados aparezcan son más que evidentes. Además en ciertos países como Arabia Saudí, o en ciertos sectores religiosos, la propia idea de realizar una película sobre Mahoma les parecía blasfemo, y el director se encontró con problemas de financiación, e incluso con amenazas el día de su estreno. Al final la polémica se resolvió contando la historia a través de personajes secundarios, y con trucos que evitaran mostrar al profeta, y consiguiendo financiación de lideres musulmanes como Gadafi  o Hasam II.

El resultado, a pesar de las buenas críticas recibidas, es una película confusa, aburrida, lenta, y con un ritmo narrativo más bien escaso. La intención seguramente era buena, se intentó no escatimar en medios, poniendo al servicio de la película a estrellas internacionales como Anthony Quinn o Irene Papas, pero al final tengo mis dudas que el director consiguiera su objetivo. La recaudación en taquilla supero lo invertido, aunque sólo fuera porque los a chiítas iranís, que no tienen tantos problemas con la representación del profeta, les gustó, y para el resto del mundo islámico se realizó otra versión. Sin embargo en Occidente la película ha pasado prácticamente al olvido, salvo para los aficionados al genero, los interesados en la Historia de las religiones, o los profesores de Historia recalcitrantes que torturan de vez en cuando las adormecidas neuronas de sus alumnos.

Moustapha Akkad, su director, era un sirio afincado en Estados Unidos, que ante la oleada de atentados de extremistas islámicos en los años 70, intentó mostrar al mundo occidental un Islam diferente, acercando la figura de su fundador al público no creyente. La paradoja fue que el propio director falleció en el 2005 junto con su hija en un atentado de yijadistas en un hotel de Amman; y la brecha que él intentó cerrar parece cada vez más abierta entre los dos mundos.

La película se puede ver con intenciones didácticas, para conocer algo más sobre el Islam, sobre Mahoma, o sobre la Edad Media en el mundo árabe. Como documento histórico es interesante, como film es un auténtico ladrillo al menos para el gusto occidental. Quien se enfrente por primera vez al visionado de "Mahoma, el mensajero de Dios", debe armarse de paciencia, saber lo que va a ver, y ser comprensivo con las restricciones religiosas que obligaron a su director a realizar auténticos malabarismos (Algunos estaban encantados de que se hubiera podido mostrar a Al Qaswá, el camello del profeta).

En el 2015 se ha vuelto a producir en Irán un film sobre el profeta Mahoma, que ha despertado de nuevo las iras de los sunnitas, y que en esta ocasión ni siquiera se estrenó en Occidente.

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