SER REY GODO Y NO MORIR EN EL INTENTO

Muerte de Teodorico en los Campos Cataláunicos. Angus Mc Bride
MUERTE EN EL EL TRONO DE LOS GODOS

Si en su momento dedicamos un artículo al infeliz tránsito a la otra vida de los emperadores romanos, hoy nos centraremos en otro grupo de gobernantes que tampoco tuvieron fácil eso de dejar el trono: los famosos reyes godos, cuya lista trajo de cabeza a generaciones de estudiantes españoles.

Con el Imperio Romano debilitado en España se asienta un pueblo que la va a gobernar durante algo más de 300 años, los visigodos. 33 monarcas se sucederán desde el año 410 hasta el 711 cuando se produce la invasión musulmana. De estos 33 reyes solamente 15 murieron tranquilamente, de forma que más de la mitad de ellos tuvieron una ayudita para dejar este mundo. Hagamos un rápido vistazo a estos sufridos monarcas.

Muerte de Ataulfo. R. Lorenzale
Ataulfo (r. 410-416) el lobo, sucedió a su cuñado Alarico al frente de los godos, y es considerado el primer rey visigodo de España. Entre algunos de los errores que comete, está el de mandar asesinar a un líder rival Sarus, hermano de Sigerico, quien trama su venganza. Cuando el rey se encuentra en Barcino (Barcelona) revisando sus caballerizas, un servidor afín a Sigerico, le asesina. Por supuesto Sigerico se hace con el trono, mata a los seis hijos de Ataulfo, viola a su viuda, y empieza a despechar a todos los partidarios del viejo rey.

Sigerico (r. 416) el rey victorioso, no llevaba más que 7 días en el trono, cuando los nobles del reino empezaron a hartarse de sus tropelías. Una comisión de nobles visigodos salió a su encuentro, y cuando se encontraron en su presencia, sacaron sus espadas, y lo atravesaron sin mediar palabra. Sigerico acabó convertido en un alfiletero, y con él se inició lo que irónicamente se vino a denominar el "morbo gótico", es decir la enfermedad que atacaba a los reyes godos a la hora de entregar el trono. Su sucesor Walia, el hermano de Ataulfo, murió aparentemente tranquilito en su capital.

Teodorico (r. 418-451) el rey del pueblo, emparentado con Alarico tiene la desgracia de tener que enfrentarse con "El Azote de Dios", nada menos que Atila, a quien consigue derrotar en la famosa batalla de los Campos Cataláunicos, donde una coalición de pueblos se enfrenta a las hordas del huno. El rey visigodo se lleva la peor parte del ataque, y cuando Atila vio al rey resistiendo sus ataques, lo mató. Teodorico tiene el dudoso honor de haber muerto en combate y a manos de Atila.

Muerte de Turismundo. M. Espí
Turismundo (r. 451-454), el coraje de Thor. Fue el hijo y sucesor de Teodorico, nombrado en pleno campo de batalla, una vez descubierto el cadáver de su padre. Los romanos temiendo el creciente poderío visigodo se dedican a cizañar entre los hermanitos del rey, Teodorico y Frederico, que por supuesto deciden retirar por las malas al monarca. Cuando el rey se encuentra en la cama enfermo, sus solícitos hermanos le envían la cura por medio de un sirviente que lo estrangula en el mismo lecho. Debilitado por las sangrías parece que el rey trato de defenderse, pero los hermanitos entraron a ayudar al asesino, y a garantizarse la sucesión.

Teodorico II (r. 454-466) accedió al trono tras matar a su hermano, con ayuda de un segundo hermano, Frederico, que moriría años después en lucha contra los francos. Suponemos que Teodorico descansaría tranquilo pensando que el cómplice en su fechoría estaba muerto, pero se debió de olvidar de su otro hermano, o pensó aquello de que estas cosas no me pasan a mí. Pues sí, el hermano menor, Eurico, se debió de cansar, buscó aliados entre los nobles descontentos con las últimas medidas políticas del rey, y degolló a su hermano para subir él al trono. Para que luego nos quejemos de los líos actuales con las herencias. Eurico para romper la tradición, moriría de enfermedad.
Muerte de Alarico II en Vouvillé. F. Mota

Alarico II (r. 484-507) hijo de Eurico se enfrentó a a los francos del rey Clodoveo I en la batalla de Vouvillé, y dicen que el propio rey franco acabó con su vida de una lanzada. La derrota y muerte del rey inició el declive el reino visigodo de Tolosa, y la pérdida de las posesiones en Francia.

Gesalico (r. 507-511), hijo ilegitimo de Alarico II, es elegido por los nobles frente a un heredero legítimo. Gesalico intenta poner a salvo los restos del ejército derrotado, y su reinado se caracteriza por un repliegue frente a los francos. Enfrentado a los ostrogodos de Teodorico el grande que quiere el trono para su nieto, es derrotado, y finalmente ejecutado cuando cae en manos de sus enemigos.

Amalarico (r. 511-531) es el hijo de Alarico II que consigue el trono gracias a la ayuda de los ostrogodos de su abuelo Teodorico. Casado con Clotilde, pariente lejana suya y hermana del rey franco, le hizo pasar las de caín. Las humillaciones y vejaciones del rey sobre su esposa fueron la excusa perfecta para que los reyes francos le atacaran, derrotaran, y finalmente dieran muerte en Barcelona, cuando corría a ponerse a salvo dentro de una iglesia en cuyo umbral cayó atravesado por la lanza de un soldado. Curiosamente él, que siendo arriano había perseguido a los católicos y a su mujer por serlo, intentó en sus últimos momentos refugiarse en el templo de sus enemigos. Tener la mano ligera y ser un maltratador, le costó caro.

Teudis (r.531-548) es un general ostrogodo que como recompensa por sus servicios es puesto en el trono por Teodorico el Grande. El rey es asesinado en su palacio por un hombre que llevaba un tiempo haciéndose el loco, y sirviéndose de su supuesta simpleza se acercó al rey y le propinó unas cuantas estocadas de las cuales falleció poco después. Lo cual viene a demostrar que tener a locos o a simples en la corte, suponemos que con la perversa costumbre de reírse de ellos (hábito que parecen haber copiado ciertos programas televisivos), puede no ser muy aconsejable para la salud.

Muerte de Teudiselo. J.G Mencia.
Teudiselo (r.548-549) era un general ostrogodo del anterior rey, que fue elegido para sucederle. A este rey le perdieron las mujeres. Su desmedida afición al sexo opuesto le llevó a cometer tropelías de todo tipo, desde el asesinato de sus mujeres, a la seducción o violación de las de sus nobles. Como resultado los nobles de la corte estaban un poco hartos de las "atenciones" del rey para con sus mujeres. En un banquete dado en palacio le hicieron los del cumpleaños feliz pero en lugar de velitas y tarta tuvo sorpresa. El caso es que cenando en Sevilla, los comensales cerraron las puertas del salón de banquetes apagaron las velas, y tras sujetar al rey a su sillón fueron desfilando uno a uno dándole un regalito al rey, una puñalada donde acertaban a dar; luego encendieron las velas y fingieron sorprenderse de lo mal que le había sentado la cena al pobre.

Agila I (r. 549-554) con él vuelve el trono a los visigodos pero no la estabilidad al reino, las rebeliones y las intrigas de Bizancio llevan al rey a una situación insostenible. De nuevo los nobles godos deciden terminar con los problemas por la vía rápida, y eliminan al rey en Mérida para poner en su lugar a Atanagildo, que según algunos tuvo parte en el asesinato. El nuevo rey supondrá el comienzo de un interludio en la "sana" costumbre goda de dar matarile a sus reyes, pues muere tranquilamente en la cama, así como sus sucesores, Liuva, Leovigildo y Recaredo.

Liuva II perdiendo la mano y el trono. F. Blanch
Liuva II (r.601-603) El hijo de Recaredo no sigue los pasos de su padre, y su corto reinado termina abruptamente cuando uno de sus generales, Witerico, ser rebeló contra él, le quitó el trono, y para que no pudiera volver a reclamarlo le cortó la mano derecha, pues según las costumbres godas una tara lo incapacitaba para reinar. No contento con apresar al mutilado rey, decidió quitárselo de encima para siempre ejecutándolo.

Witerico (r. 603-610) El rey usurpador tampoco encontró un fin tranquilo a su reinado. Un grupo de noble,s o según algunos el propio pueblo enfurecidos por sus intentos de llevarlos de nuevo a la fe arriana o por sus tropelías, irrumpió en el palacio real cuando el monarca se disponía a comer. Witerico murió de una indigestión de espadas que le propinaron sus furibundos súbditos, que después arrastraron su cadáver por las calles de Toledo. El sucesor, Gundemaro, es uno de los pocos reyes godos que muere de muerte natural.

Cadáver de Witerico arrastrado por Toledo
Sisebuto (r. 612-621) es uno de esos reyes cultos que goza de las simpatías de los cronistas, sobre todo por su amistad con San Isidoro, aunque los judíos a los que persiguió no creo que le tuvieran tanto aprecio. Por supuesto alguien así, era de esperar que muriera tranquilamente en su lecho, y durante un tiempo es lo que se creyó, o lo que algunos contaron, pero parece que su muerte no fue tan natural como se dijo, y uno de su leales amigos, un tal Suintila, le dio un empujoncito con unas dosis de veneno que lo enviaron al más allá. Recaredo II (r. 621) hijo y sucesor de Sisebuto parece ser que murió de la misma y repentina enfermedad que acabó con su padre, lo que viene a confirmar que su muerte tuvo poco de "natural". El asesino o promotor, Suintila ( r. 621-631) subió al trono, pero después de morir su hijo perdió el juicio, y el reino pasó a  ser gobernado por su mujer, quien finalmente lo perdió en una  sublevación que dio el trono a Sisenando ( r.631-635). Durante un tiempo a pesar de las rebeliones, sucesiones violentas, guerras civiles, y demás. Los reyes godos parecían haberse curado de la famosa "morbus gothorum", a Tulga en lugar de asesinarlo lo mandaron a un monasterio, y Chindasvinto que empezó a reinar con 80 años y alcanzó la edad de 90, y asoció al trono a su hijo, Recesvinto, evitándose así que le aquejara una enfermedad misteriosa en sus últimos años.

La tonsura del rey Wamba. J. Brull.1894. P.Montaner. Barcelona
Wamba (r. 672-680) El caso de de este rey, que dio nombre a unas zapatillas, es de lo más curioso. Conocedor de la fulminante enfermedad que atacaba a los monarcas góticos, se negaba a ser rey. Pero los nobles que o bien ya no encontraban candidatos dispuestos a dejarse escabechar o bien vieron en Wamba posibilidades, le obligaron a aceptar la corona. Por supuesto no faltó el noble ambicioso que quisiera el trono, y que para ello se dispuso a valerse de todos los medios posibles para deshacerse de Wamba. Ervigio, que así se llamaba el traidor, intentó aliarse con los árabes, llamándolos a la Península para que le ayudaran a echar el rey (Fea costumbre a la que se volverá a recurrir con las consecuencias que todos ya sabemos). Rechazada la invasión, echó mano del método de la enfermedad misteriosa, según algunos hizo beber al rey un agua en la que había estado a remojo esparto (o alguna otra sustancia no muy saludable). Wamba cae enfermo y entra en coma. Los nobles preparando al rey para su próximo fallecimiento, le cortan la barba, le hacen la tonsura, y le visten de fraile. Para sorpresa de todos el rey se recupera, y como un fraile no puede gobernar, a Wamba esto le viene de perilla para dejar el trono, en el cual se habían confirmado sus peores sospechas. Wamba se convierte así en uno de los pocos supervivientes a la terrible "enfermedad gótica", y de los pocos que es lo suficientemente inteligente para abandonar el trono tranquilamente por propia voluntad, y sin demasiado ruido, no fuera a ser que le volvieran a hacer probar una nueva medicina. En su lugar ascendió al trono el experto en "aguas", Ervigio (r. 680-697), que debió de ser el inventor de aquel lema tan famoso de "solo sabe a agua", y que aparentemente murió de muerte natural. Égica (r. 687-701) sobrino de Wamba, reinó tras el anterior y asoció al trono a su hijo Witiza.

Rodrigo vs. Tarik
Witiza (r. 700-711) El penúltimo rey godo termina de la peor forma, después de malas cosechas, hambrunas, y pestes, se desata una guerra civil, que termina con la derrota del rey a manos del nuevo candidato al trono, Rodrigo. Witiza pierde el trono, y según algún cronista algo más. Los más benevolentes dicen no saber cuál fue su fin, para otros murió en batalla, unos pocos afirmaron que capturado por Rodrigo, éste le hizo sacar los ojos en venganza por la muerte de su padre, y luego lo asesinó.

Rodrigo (r. 711) El famoso Don Rodrigo se convirtió así en el último rey godo de la Península Ibérica. La llegada al trono del nuevo rey no fue pacífica, y los enfrentamientos y luchas por el poder demostraron que la deposición de Witiza no había sido pacífica ni de común acuerdo. El caso es que la España visigoda dividida en facciones propició la invasión musulmana, según algunos llamados por uno de los dos bandos. Rodrigo intentó frenar el avance musulmán, y como ya casi todos sabemos, (al menos los del plan de estudios antiguo), el rey es derrotado. En la batalla final contra los ejércitos árabes, el rey es abandonado por algunos de los suyos, su ejército es derrotado, y huye en desbandado, y él mismo cae en combate.

Batalla de Guadalete. S. Martínez . A. Bellas Artes. Madrid
La sucesión al trono visigodo estuvo siempre llena de peligros y muerte, y si bien sólo hemos repasado la historia de la muerte de aquellos que reinaron, nos dejamos atrás a usurpadores, hijos, sobrinos, generales, y demás que intentaron llegar al poder y perecieron en el intento. Así mismo varios de los reyes godos que según los cronistas son depuestos, y mueren luego tranquilamente en su exilio, no parecen haber sufrido realmente ese fin, pues la tradición goda imponía la costumbre de incapacitar al posible candidato de forma permanente. Lo sorprendente es que pasados los años quedara alguien con ganas de subir al trono visigodo. Está claro que desde siempre el poder atrae aunque el acceder a él suponga el fin del que lo obtiene. La Historia debería servir de ejemplo para aquellos que aún hoy intentan trepar o aferrarse al poder por todos los medios posibles. ¿Adolecerán aún hoy nuestros políticos del llamado morbus gothorum en su variante no letal?

* Nota: La mayoría de las imágenes que ilustran el artículo son extraídas del interesante Blog Miniaturas medievales de Alfons Cánovas http://miniaturasmilitaresalfonscanovas.blogspot.com.es/2014/07/imagenes-de-la-historia-de-espana-n-8-y.html

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