DIOSES DE IRLANDA

La gente blanca de Tuatha dé Dannan. Leonora Carrington.1954
LOS TUATHA DÉ DANANN

Tuatha dé Danann, que significa la tribu de la diosa Danu, son antiguos dioses irlandeses, aunque más que dioses eran un grupo de gente que llegó de fuera y se asentó en Irlanda formando el quinto grupo de seres que eligió la verde isla como morada.  Para los antiguos irlandeses los primeros pueblos que se establecieron en la isla eran seres fantásticos, que se destacaron por encima de los humanos mortales, y aunque inicialmente fueran héroes semilegendarios luego terminarían por ser considerados divinos o semidivinos. Asimilados a divinidades de los vecinos continentales, algunos de los Tuatha dé Dannan terminaron por compartir características, nombre, y rasgos de dioses célticos.

Esta tribu de origen incierto recala en Irlanda de una forma un tanto original que ha dado lugar a todo tipo de especulaciones. "El libro de las invasiones irlandesas", escrito en el siglo XI, relata los distintos pueblos que invadieron y poblaron el país hasta el momento en que se escribió el libro, y es en uno de sus capítulos donde nos encontramos a estos invasores. Los Tuatha de Dannan llegan procedentes del norte, aunque otras leyendas les hacen venir de unas islas indeterminadas situadas al oeste. Vengan de donde vengan, dominan la magia, que han aprendido en esos lejanos lugares, y algunas habilidades sobrehumanas. Llegan el 1 de mayo o en una fecha cercana, y lo hacen montados en nubes oscuras que evidentemente se desplazan por el aire. Aterrizan en las montañas de Connachta, y con ellos llegó una oscuridad que duró tres días y tres noches.

Claro con estos antecedentes, los partidarios de las teorías alienígenas se frotaron las manos. Irlanda fue poblada por extraterrestes o al menos por humanos traídos por los alienígenas, ya que se decía que los Tuatha de Dannan eran descendientes del antiguo patriarca irlandés, Nemed, que se habían visto obligados al exilio generaciones atrás, y que ahora regresaban dotados de nuevos poderes. Vamos, que los ETs nos habían mutado a los antiguos irlandeses.

La llegada de los Tuatha. J. Fitzpatrick.1978
Para los racionalistas la realidad es mucho más prosaica, y desde luego menos divertida, los recién llegados queman sus naves, reales y por supuesto de madera, posiblemente como señal inequívoca que no piensan retirarse ni abandonar Irlanda, y el humo de los incendios es lo que oscurece el ambiente, y lo que se confunden en las calenturientas imaginaciones de los lugareños con las nubes que los trajeron por los aires.

Para acabar de rematar la función, el magnífico Robert Graves, como casi siempre éste va por libre, da su versión del mito en "La diosa Blanca". Para él, está más claro que el agua, que estos antiguos irlandeses son seguidores de la diosa Madre, concretamente los pelasgos, procedentes del mar Egeo, escapados de oleadas de invasores, y que llevando el conocimiento de la metalurgia escapan hacia el Norte hasta llegar a Irlanda alrededor de 1472 a.C., año más año menos. Así estos danaos darían lugar a la leyenda de los Tuatha de Dannan.

Daghgda. A Fantalov. 1998.
Sean extraterrestes, dioses, o griegos despistados, estos recién llegados vienen con intención de quedarse, tienen más o mejores recursos que los habitantes que se encuentran ya en la zona, y deciden imponerse a ellos por la fuerza. Cuando intentan aterrizar con sus naves voladoras se encuentran con sus primeros enemigos: los gigantes Fomores, que habían creado un campo de energía que les impedía posar las nubes/naves. Como era de esperar los luchas no se hacen esperar, y los Tuatha de Danna se enfrentan a quienes les diputan el territorio, es decir los habitantes de las zonas donde se establecen, y los mismos dioses o sobrehumanos que los protegen.

La primera batalla es contra los Fir Bolg, un grupo de no humanos que se oponen a los extranjeros, y que son derrotados en la Primera batalla de Magh Tuiredh. Los Tuatha vencen, pero su líder Nuada pierde un brazo en el combate.  Como las leyes del nuevo pueblo eran muy estrictas, el rey debe ceder su lugar al tener una tara física. Gobernados temporalmente por un tirano los Tuatha continúan su colonización del nuevo territorio. Sin embargo el brazo de Nuada es remplazado primero por uno de plata, y finalmente por uno de carne, lo que le permite volver a alzarse con el liderazgo de su pueblo.

En la segunda batalla de Magh Tureidh el enfrentamiento es con los fomorianos, unos seres realmente feos, que se asociaran luego con los dioses de la Muerte, el Mal y la Noche. Estos fomorianos eran unos individuos de lo más estrambóticos, podían ser hermosos, o con cabezas de animales, tener un sólo ojo, un sólo pie, etc. Su jefe Balor era como los profesores en los exámenes, tenía un ojo en la nuca, que era para suplir el que le faltaba en la cara, ya que hay sólo tenía uno. Además el desgraciado, si te miraba mal estabas perdido, no es que te mandara a septiembre, es que te envenenaba. Los Tuatha derrotaron a los fomorianos, pero Nuada murió envenenado por el ojo dichoso de Balor. Y digo yo que de ahí vendrá lo de "hay miradas que matan", porque no creo que pereciera chupando el ojo del enemigo. No es sorprendente lo del veneno puesto que estos fomorianos ya habían empleado esa técnica anteriormente matando a sus enemigos por la peste, es decir que además de feos y raros usaban armas bacteriológicas. Para los partidarios de las teorías extraterrestres esto es claramente una lucha entre dos grupos alienígenas de procedencia diversa.

La segunda batalla de Magh Tureidh. A. Fantalov. 1996
Lug mata a Balor con su lanza y se convierte en el nuevo rey de los Tuatha, que con esta victoria se proclaman amos y señores de la antigua Irlanda. Brigid, Nuada, Lug, el Dagda, son algunos de los nuevos dioses que van a gobernar Irlanda, ellos y otros forman la nueva élite vencedora, y como tales aportan regalos para su nuevo reino. En concreto los Tuatha de Dannan distribuyen cuatro objetos mágicos en cuatro lugares de Irlanda: el caldero de el Dagda, la lanza de Lugh, la piedra de Fal, y la espada de Nuada (De los objetos, sus propiedades y propietarios hablaremos en otra ocasión).

Pero si los nuevos dioses llegados de fuera pensaban que iban a vivir tranquilos, estaban muy equivocados, pues pronto surgirían nuevos invasores que les disputarían el dominio del territorio. Estos nuevos inmigrantes proceden del noroeste de la Península Ibérica, es decir que eran mis paisanos que como siempre salían al mundo a buscarse la vida, pues procedían de lo que hoy es Galicia. Los Milesianos, descendientes de Breogán el caudillo coruñés (no si al final vamos a acabar por ser familia), se enfrentaron a los Tuatha en una tercera batalla. Esta vez el resultado no fue muy favorable a los dioses frente a los feroces galáicos, y se optó por una falsa tregua. Se les pidió a los milesianos que se embarcaran de nuevo y esperaran a nueve olas de la orilla, mientras los derrotados dioses preparaban su rendición. En realidad se trataba de un subterfugio mediante el cual pretendían acabar con los invasores, ya que con sus poderes mágicos convocaron una horrible tempestad con el fin de enviarlos al fondo del mar. Pero los galleguillos llevaban un poeta con poderes como los de Orfeo, un tal Amergin, que a base de cantos, ritmos, poemas, liras o lo que fuera, calmó las olas del mar, y dejó a los dioses con un palmo de narices.

Los 4 Tesoros
Derrotados y humillados los Tuatha de Dannan se vieron obligados a exiliarse y desaparecer para siempre de la vista de los humanos, quienes ahora pasaban a dominar Irlanda. Los Tuatha se introdujeron en un subterráneo que existía bajo el monte Sidhe, y pasaron a vivir bajo tierra, procurando no volver a ser vistos por los mortales. Desde entonces todos los seres mágicos que habitaban Irlanda pasaron a denominarse la gente del Sidhe. Son seres casi siempre invisibles para los humanos, que tienen la habilidad de cambiar de forma, son los espíritus de los bosques, los ríos, y los montículos, y tienen el don de la inmortalidad, aunque el hierro es lo único que puede hacerles daño. Los más racionalistas matan toda la poesía de la leyenda, y afirman que la historia  de los Tuatha hace referencia a un pueblo de la Edad del Bronce, que introduce en Irlanda, el carro y los cultos druídicos, y que son posteriormente superados y derrotados por nuevos invasores con la tecnológica del hierro, y que dan paso a una nueva fase de la protohistoria: La Edad del Hierro. No sé muy bien que explicación darán los partidarios de la teoría extraterrestre a la derrota de estos avanzados superseres por unos gallegos armados con espadas y escudos de hierro, pero supongo que tendrá que ver con una nueva filosofía pacifista o no intervencionista (A lo mejor se les estropearon los sables laser).

Pero aunque esta tribu de Danu desapareció, o al menos se hizo esquiva, el recuerdo de sus andanzas y poderes perduró muchos siglos en Irlanda, surgieron nuevos mitos relacionados con sus esporádicas apariciones, y sus principales personajes evolucionaron y enriquecieron su mitología personal, así por ejemplo Lugh... pero no, esa es otra historia. 

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