TRIPLE ESPÍA


KIM  PHILBY

Harold Adrian Russel Philby nació en 1912 en Ambala, la India. Es el hijo de un reputado militar británico St. John Philby. El padre de Harold había servido al Imperio Británico con total eficacia desmantelando redes de espías en Oriente Medio, y colocando a Ibd Saud como rey en Arabia para favorecer los intereses británicos frente a los turcos. Pero el oficial inglés se enamoró de Arabia, y se convirtió al Islam, desde ese momento, Inglaterra pasó de ser su patria a convertirse en el enemigo imperialista.

Su hijo, apodado Kim en honor al personaje de Kipling, fue enviado a estudiar a Inglaterra con la élite del Imperio. Aunque alejado de su padre, el joven siempre lo vio como una figura semilegendaria. Pero mientras uno se rebelaba contra su patria, el otro se educaba en los mejores colegios con la flor y nata de la nación. Como era habitual entre los niños "bien" de la época, Kim terminó en Cambridge intentando diplomarse en Historia. En esa Universidad se introduce en un circulo de ideas comunistas, y pronto estará listo para ser reclutado por los servicios de inteligencia de la Unión Soviética.

Philby con la cabeza vendada en Caudé ( España)
Kim y un grupo de amigos, desencantados por lo que ellos consideran pasividad británica ante el creciente fascismo, se convencen de que sólo la Rusia comunista podrá frenar a líderes como Hitler. Reclutado por los servicios de inteligencia soviéticos es enviado a Viena en 1933. Ya tenemos al joven trabajando para los soviéticos. Después de un tiempo actuando como enlace y en trabajos menores, al fin se ha ganado la confianza de sus nuevos empleadores, que le envían de vuelta a Inglaterra con instrucciones precisas.

En 1934 Philby se construye una imagen ficticia, la de furibundo conservador pronazi. Se hace miembro de la Sociedad de Amistad anglo-germana, publica en revistas germanófilas, visita Berlín, y se entrevista con líderes nazis, etc. Mientras trabaja para los rusos, la naciente Alemania de Hitler cree que Philby es su principal valedor en Inglaterra. A partir de entonces esa será la constante en la vida del espía: hacer creer a todos algo diferente de lo que realmente es.


Los rusos con ayuda de los "inconscientes" británicos deciden enviar al falso periodista fascista a España, donde se estaba librando la Guerra Civil que sería la antesala de los enfrentamientos posteriores de la Segunda Guerra Mundial. ¿Cuál será la misión de Philby en España? Para los británicos es un corresponsal que informa puntualmente a Inglaterra del avance de las tropas de Franco; para los rusos es un agente que les pone al tanto de los movimientos fascistas, y al que se piensa incluso ordenarle el asesinato de Franco. En España Philby avanza con las tropas franquistas, y entra con ellas en Bilbao. El contraataque republicano a la ofensiva en Teruel en 1937 hay quien especula que se debió a los informes del espía, curiosamente es en las cercanías de Teruel, en el pueblo de Caudé, donde un obús republicano impacta en su coche, y está a punto de acabar con su vida. Kim sobrevive, y no sólo eso, sino que es condecorado con la Cruz de la Orden del Mérito Militar por el mismo General Franco. Toda una paradoja, herido por un proyectil de aquellos a quienes ayudó secretamente, y condecorado por aquel al que tenía que matar. Al final los soviéticos se pensaron mejor lo de matar a Franco, y enviaron de vuelta a Inglaterra a su espía.

Después de la Guerra de España Philby es enviado como corresponsal a Berlín, donde aprovecha por indicación de sus superiores rusos para entrar en contacto con algunos líderes germanos. Pero a los soviéticos no les debía de parecer suficiente, y se proponen una jugada maestra, infiltrar a su colaborador en el mismísimo servicio secreto británico. Así en 1940 gracias a la recomendación de un amiguete, quien por cierto también era espía soviético, Philby entró en el SIS, es decir el servicio secreto de inteligencia, que por el número de topos que tenía era de todo menos inteligente.

Philby en Rusia
Durante la Segunda Guerra Mundial Kim Philby trabaja para los ingleses a la par que le pasa informes a sus verdaderos amos, los rusos. Pero el colmo llega en 1944 cuando se empieza a ver el final de la guerra, y los soviéticos se convierten en el nuevo enemigo, así que los "inteligentes" del servicio secreto británico deciden crear una nueva sección dedicada al contraespionaje antisoviético. Seguro que estaréis pensando que no se les ocurriría colocar a Philby en ella, ¡pues sí!, y no sólo eso, de hecho acabó de jefe de la sección. Resumiendo el principal espía ruso quedó encargado de capturarse a sí mismo y sus amigos. Lo más patético es que cada vez que un alto cargo ruso con importante información trataba de pasarse a los británicos, los informes llegaban a Philby, quien inmediatamente avisaba al espionaje ruso que se encargaba de sacarlo de en medio, como fueron los casos Volkov y Gouzenko.

¿Los servicios secretos occidentales podían ser más torpes? Efectivamente. Desde los Estados Unidos llaman a los expertos británicos para colaborar conjuntamente contra los malvados rusos. El nuevo servicio de inteligencia americano pide un enlace británico de quien aprender y con quien colaborar en futuras acciones conjuntas, y ¿a quién van a mandar los ingleses? A nuestro hombre, Kim Philby.

Ya tenemos al maestro de jugar a varias bandas espiando con los americanos por mandato de los británicos aunque en realidad trabajando para los rusos. De este peculiar "menage a trois" surge uno de las mayores estupideces del contraespionaje mundial: la campaña de Albania. Se trataba de poner al exiliado rey de Albania Zogú I de nuevo en el trono, quitándoles a los soviéticos la influencia sobre el país. Desde 1950 a 1952 los servicios de inteligencia americano y británico organizaron diversas expediciones para derrocar al régimen comunista, se sucedieron desembarcos, lanzamientos de tropas en paracaídas, etc, y cada vez los comunistas los estaban esperando como si supieran donde iban a aparecer.  Y nuestro amigo suponemos que poniendo cara de "yonoesio".

En vista del fracaso en Albania los servicios secretos occidentales decidieron intentarlo en Ucrania, y para ello se pusieron de acuerdo con la resistencia ucraniana. El resultado no pudo ser mejor...para los rusos, claro está. El fracaso acabó con la resistencia ucraniana, y con sus líderes muertos o en las cárceles rusas. De forma que las meteduras de pata del contraespionaje occidental colaboraron alegre e inconscientemente a repoblar Siberia.

Sello de Kim Philby. URSS
Durante años continuaron las andanzas del super espía, pero poco a poco fueron cayendo sus colaboradores y amigos, y el cerco se fue estrechando a su alrededor. Ya no gozaba de plena confianza, y sus movimientos cada vez eran más limitados. Al final se da a la fuga en 1963 y se pasa a los rusos marchándose a vivir a Moscú donde termina sus días en 1988.

Kim y los llamados cinco de Cambridge supusieron un absoluto ridículo para la "inteligencia" británica, pero la polémica de el auténtico papel de Philby continuó durante mucho tiempo. Incluso se llegó a escribir un libro en el cual se afirmaba que Kim Phiby siempre había sido leal a su patria, o sea que era un espía británico que fingía espiar a sus compatriotas para los rusos, mientras en realidad espiaba a los rusos para los británicos, eso sin contar cuando espiaba para los americanos por encargo de los rusos ¿o era de los británicos? ¿Os habéis enterado? No. Pues yo tampoco.

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