DESPUÉS DE ENCONTRAR EL FUEGO

EL LEÓN DE LAS CAVERNAS



Título Original: Le Felin Géant



Autor: J. H. Rosny Ainé



Año de Publicación: 1918



País: Bélgica




Ahón, el hijo de Naóh de la tribu de los Ulhamr, caza en compañía de Zahúr, el último de los Sin-Hombros. Ambos amigos aspiran algún día a traspasar la barrera montañosa que separa su valle de las tierras desconocidas del otro lado. Un terremoto abre un inesperado paso a través de las montañas, y los dos compañeros no dudan en internarse hacia lo desconocido.

Rosny el Mayor sigue a lo suyo, y con "El león de las cavernas" nos ofrece una entrega más de su saga de la Prehistoria. Tras "La guerra del Fuego", ahora llegan las andanzas del hijo del protagonista. El belga Joseph Boex (1856-1940), ya desligado de su hermano Seraphine, emprendió una exitosa carrera como autor de novelas de ciencia ficción y relatos en una lejana edad de Piedra. Con el seudónimo de J.H. Rosny El Mayor o El Viejo, nuestro autor crea una auténtica saga en los albores de la humanidad, con una tribu los Ulhmar o Olhmar, y los descendientes de los héroes  de su primera y mejor conocida novela, la antes mencionada, "La guerra del Fuego".

La novela sigue a dos personajes de una tribu prehistórica en su deambular por un recién descubierto nuevo mundo hasta entonces inaccesible para ellos. Son una suerte de exploradores que pretenden abrir camino a nuevos cazaderos y mejores recursos para su tribu. En la narración abundan los encuentros con fieras contemporáneas al hombre, nuevas tribus, y escenas de caza. Amigos y enemigos van saliendo al encuentro de los dos intrépidos viajeros, que resuelven las situaciones como mejor pueden, a veces con las armas, a veces con la astucia.

El autor huye de los trillados caminos de la novela actual de la Prehistoria. Sus protagonistas son hombres de la Edad de Piedra, no catedráticos de lingüística, avanzados técnicos en armamento lítico, curadores expertos conocedores de todas las propiedades medicinales de las hierbas, o domadores exitosos de todo tipo de fieras salvajes. Los protagonistas hablan lo justo e imprescindible, los grandes discursos los dejan para otras novelas o para políticos ansiosos de votos; se defienden de fieras y enemigos con los medios que cuentan, con algo de suerte, y a veces con inteligencia. Si algún animal no les ataca, no es tanto por su pericia como por una combinación de suerte y oportunidad, y desde luego no domestican ni leones, ni caballos, ni nada por el estilo. Tampoco hay tórridas escenas de sexo con el macho o la hembra alfa. Son brutos, pero entrañables, nada que ver con las "mega fashion" prehistóricas que nos venden algunas novelas. Por algo Rosny es considerado por muchos uno de los mejores escritores de novela prehistórica

Con estas premisas ya habréis supuesto que la novela no abundará en diálogos, o monólogos sapienciales, y sí en descripciones de fieras, ambientes y situaciones. Es una novela corta, de aventuras prehistóricas, sin grandes pretensiones, pero que tampoco decepciona.    

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