EL DESTINO DE LOS MAYAS

LOS REYES DEL SOL

Título original: Kings of the sun

Año: 1963

País: Estados Unidos

Duración: 108 min.

Dirección: J. Lee Thompson

Reparto: Yul Brynner, George Chakiris, Shirley Anne Field, Richard Basehart, Brad Dexter.

Marco Temporal: Finales s. XII- principos S. XIII

Marco Espacial: América



Chichen Itzá es el último refugio de los mayas, pero una invasión de tribus del norte termina con su dominio sobre la zona. El joven príncipe Balam dirige a los supervivientes en su huida. Los últimos mayas llegan hasta un establecimiento costero que posee embarcaciones suficientes para ponerlos a todos a salvo de la persecución de los enemigos. El jefe del poblado es poco partidario de ayudar a los fugitivos, y pone precio a su colaboración, el príncipe deberá casarse con su hija uniendo así a los dos pueblos.

La historia de inicio no puede ser más interesante, los últimos mayas de Chichen Itzá enfrentados a unos invasores mejor armados que tiene que abandonar el lugar, y huir en busca de un nuevo destino. La película prometía acción, aventuras, y luchas épicas, sin embargo esto no fue así, y la película fue un rotundo fracaso. La crítica se cebó con ella, y el espectador de la época no fue mucho más benévolo.

Montículo de los Monjes. Cahokia (Illinois)
La idea era conectar a los mayas con la civilización del sur de los Estados Unidos "los constructores de montículos", y presentar esta cultura como una simbiosis entre los indígenas locales y un aporte de inmigrantes de Mesoamérica. Con Yul Brinner como indio calvo y estrella de la función, y chica mona dejándose querer por los dos machotes cargados de testosterona parecía que la película sólo podía triunfar. Pero la historieta de amor y la competencia de los dos líderes por el amor de la bella, ocupa demasiado metraje, los mayas pasan de mayas a ocupas cabreados en dos minutos, los "malosos" desaparecen de la función casi tan rápido como habían llegado, y cuando vuelven a aparecer ya a todo el mundo les da más o menos igual.

La película podía ofrecer mucho: un acercamiento a una civilización casi olvidada por el cine como es la maya, una explicación o presentación de lo que es la cultura de los montículos en los Estados Unidos. Pero se optó por una visión simplista: una crítica encubierta a la pena de muerte a través del tema de los sacrificios humanos, y al final no se llegó a casi nada.  La conexión con la cultura de los montículos es una concesión al país productor del film sin más trascendencia para la historia, aunque digo yo que una vez tirados a la "piscina" de buscar parentescos los americanos se podían haber molestado un poco más.  A pesar de ello el film no es tan malo como algunos han afirmado, y se deja ver con una cierta nostalgia, aunque el personaje protagonista no cale demasiado, y se eche de menos que el prólogo de la película hubiera durado algo más.

Rodada en Chichen Itzá y Mazatlán, el director tampoco sabe sacarle el partido que un lugar tan espectacular como son las ruinas mayas se merece,  aún así los planos iniciales del complejo maya son inolvidables, y nos hacen desear ver más sobre los "griegos" de América.

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