LOS EGIPCIOS ERRANTES

Akenaton.
EGIPTO, LOS JUDÍOS Y EL MONOTEISMO

Cuando era un imberbe adolescente una extraña y algo loca profesora del Arte amenizaba sus clases con todo tipo de teorías peregrinas. Cuanto más raras o rompedoras eran, antes se las agenciaba como propias, incluso llegó a crear alguna de su propia cosecha. Una de las que con cierta frecuencia esgrimía como verdad incuestionable era que egipcios y judíos eran un mismo pueblo, y que el monoteísmo de la Biblia no era otra cosa que la religión de Atón desarrollada por el faraón monoteísta y revolucionario Akenatón. Para esta teoría la buena mujer se basaba en las similitudes entre el himno a Aton y  alguno de los salmos de la Biblia que nos leía entusiasmada. 

Akenatón y familia adorando a Atón. Relieve.
El himno a Atón fue compuesto hacia el año 1360 a.C. por Akenatón, aunque posiblemente se basara en plegarias similares mucho más antiguas dedicadas a dioses como Osiris o Amón. Veamos un fragmento del mismo: "Todo país extranjero, por lejos que esté lo haces vivir. Pusiste el Nilo en el cielo que hacia ellos llega. Forma las corrientes de agua sobre las montañas como el verde mar. Para regar sus campos y territorios desde el alba, desde que tú asciendes por el horizonte, la humanidad está alerta y alzada sobre sus pies. El universo entero se entrega a su trabajo. Los barcos descienden y remontan la corriente. Que numerosas son las cosas que has creado, hombres, rebaños, fieras salvajes. Todo lo que está sobre la tierra y camina por su pie. Lo que vuela en la alturas con las alas desplegadas. Pusiste a cada hombre en su sitio y le proporcionaste lo necesario. Cada uno tiene que comer y su vida está predeterminada. Tú no cesas de alentar para que las criaturas vivan." Para algunos investigadores el Salmo 104 se basa precisamente en esta parte del canto a Atón. ( Hala a buscar el himno dichoso como locos. Yo lo tengo pero no os lo voy a poner, panda de vagos. Consultad la Biblia que no muerde).

Moisés salvado de las aguas. E. Long. 1886.  M. de Bristol
Como es lógico esto no es suficiente para sustentar la teoría de que egipcios y judíos son el mismo pueblo, pero es que varios autores defendieron esta curiosa teoría. La idea de que Moisés no era judío sino un príncipe egipcio no es nueva, pero sí fue más innovador cuando se afirmó, que el pueblo que condujo al éxodo no era judíos liberados de su esclavitud, sino los supervivientes a la revolución monoteísta del faraón hereje Akenatón, que tras la caída de éste buscaron refugio en el exilio para evitar ser masacrados. En seguida surgieron detractores señalando las diferencias y algo muy importante, las fechas no coincidían. Pero dos hermanos judíos franceses no estaban dispuestos a dejar pasar la cuestión.

Pero vayamos por partes. Allá por el segundo milenio antes de Cristo reinó sobre Egipto un faraón que le dio la vuelta a todas las creencias de su pueblo. Este faraón, Amenofis IV, cambió su nombre por el de Akenatón, cambio que no obedeció a un capricho sino a una revolución religiosa que llevó a los egipcios del politeísmo a la adoración de un único dios, Atón. A la muerte del faraón sus sucesores terminaron con la desviación religiosa, volvieron a imponer el politeísmo y persiguieron a los seguidores de Atón. La llamada revolución amarniana no sobrevivió a Akenatón. Y aquí es donde difieren nuestros dos hermanos.

Roger y Messod Sabbah se preguntaron como un pueblo como el judío que tanto tiempo había vivido en Egipto no aparecía por ningún lado al investigar en el país de los faraones. Se propusieron investigar tumbas en el Valle de los Reyes, examinar minuciosamente las pinturas egipcias, y volver a estudiar todas las reinterpretaciones bíblicas. Según sus estudios y excavaciones, en las tumbas y pinturas egipcias aparecen símbolos escondidos entre los jeroglíficos que pueden ser considerados hebreos. Tras mucho darle a la cabeza llegaron a la explosiva conclusión de que egipcios y judíos eran un mismo pueblo.

Partida de Abraham hacia Canaán. P. Lastman.1614.
Para los dos franceses, Abraham y Akenatón son el mismo personaje, y la biografía de uno enmascara la del otro: las intrigas de sus mujeres, el paso del politeísmo al monoteísmo, la destrucción de los ídolos, etc. La muerte del faraón no termina con el monoteísmo, sino que, siempre según estos dos, a los seguidores del faraón llamados yahuds se les permite abandonar la capital e instalarse en Canaán a sólo 10 días de marcha del valle del Nilo, donde años después fundarán un reino, el reino de los Yahuds (adoradores del faraón), más conocido por nosotros como Judea. Durante muchos años esa provincia de Canaán fue administrada por Egipto sin demasiados problemas, ya que se trataba de una zona controlada por sus emigrados. Así los hermanos Sabbah justificaban que el pueblo judío desapareciera misteriosamente, y que además no apareciera en las fuentes de información egipcias. Los investigadores judíos creen que muchos de los personajes del Antiguo Testamento ocultan los nombres de personajes reales del Egipto faraónico, así por ejemplo Moisés no era otro que un general egipcio de nombre Ramesu, encargado de acompañar a una nueva remesa de disidentes a su asentamiento tradicional de exilio, y quien más tarde se convertiría nada menos que en el mismísimo Ramsés I.

Pinturas de la tumba de Ramses I. 
Por supuesto egiptólogos desmontaron la teoría que los dos hermanos alegremente difundieron en un libro titulado "Los secretos del Éxodo", y a la que le encontraron más agujeros que en un queso de gruyere (aunque los suizos dicen que el auténtico queso de gruyere es el suyo y no tiene agujeros). La teoría queda ahí por curiosa, aunque falta mucho por demostrar, y de momento las pruebas arqueológicas no han dado la razón a los Sabbah que además en su entusiasmo por emparentar a judíos y antiguos egipcios llegan a realizar afirmaciones un tanto peregrinas y sin fundamento que no se sustentan ni pegándolas con el pegamento de contacto de toda la vida ( el chino no, el otro).

En cualquier caso el Antiguo Egipto con los partidarios de su origen alienígena y los que los emparentan con los patriarcas bíblicos debía de estar más transitado que la Feria de Sevilla. Pero nada hay que reprochar a todas estas teorías, pues alegran a los creadores de blogs ya que nos dan material para artículos sinfín. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario