LA REINA BLANCA DE PALMIRA

LADY H. REINA DE LOS BEDUINOS


Título Original: Lady H.


Autor: Jean-Baptiste Michel 


Año de Publicación: 1994


País: Francia


Marco Temporal: 1810-1840


Marco Espacial: Inglaterra, Próximo Oriente


"A bordo de la fragata Jasón, a la altura de las islas Scilly, 14 de febrero de 1810. Mi querido George: hace menos de una hora ve visto alejarse, difuminarse y luego desaparecer en la bruma las costas de Inglaterra". Desde la cubierta del barco que la aleja de su patria, Lady Hester Stanhope, sobrina del primer ministro inglés William Pitt, le escribe a su amigo George Brummell, un dandi que se ha convertido en el árbitro de la elegancia en la corte inglesa.

La novela de Michel va a relatarnos la vida y andanzas de la aventurera del siglo XIX Lady Hester Stanhope. La primera mitad del libro se nos ofrece en forma de una larguísima carta que la aristócrata escribe a uno de sus amigos Brummell, el influyente dandi de la corte de Jorge IV de Inglaterra; en ella relata sus orígenes, sus primeros años hasta el momento y motivo que le llevaron a abandonar Inglaterra. En la segunda parte el autor sustituye a la protagonista, y la narración continúa de su mano para llevarnos hasta Próximo Oriente en pos de un misterioso secreto que persigue la audaz muchacha.

Hester Stanhope.
"Lady H." no es una biografía al uso, al menos no lo es a partir de la segunda mitad del libro. La primera parte es tan típica y tópica que se vuelve cansina. El personaje biografiado escribe una carta a alguien en la cual cuenta sus antepasados, quienes son sus padre, si te descuidas su concepción, y el número de lunares que tiene sobre el ombligo. Hoy en día sería uno de esos larguísimos whatsapps que nadie lee, y que el que lo recibe termina por borrar o bloquear directamente al pesado; y es que la Milady es muy pesada, que nadie le escribe una carta a un amigo contándole todo eso; así que como recurso es más bien pobre, como el mismo autor reconoce a través de su propio personaje:
 "Yo os ruego, George, que me prestéis ahora toda vuestra atención, pues nos hallamos muy cerca del objeto de esta carta.
He avanzado hacia el lentamente. A riesgo de cansaros, me he entretenido reuniendo ante vuestros ojos todos los elementos necesarios para que podáis comprender lo que viene a continuación"

En este punto los ronquidos del pobre George debían de ser ya estruendosos. Luego el escritor debió de reflexionar, y cambió totalmente el argumento y el tratamiento mismo del libro, y de una falsa autobiografía epistolar, pasamos a una novela de aventuras conspiratorias en marco histórico. Claro que por el camino algún lector habrá dejado la obra abandonada para hacer algo más productivo (hacerse la manicura, o irse a cazar pokemons, pues éste es el loco verano del pokemon go).

La novela es ligera de lenguaje fácil y sin demasiadas descripciones, aún así tarda bastante en entrar en materia, y eso lastra un poco al libro, que navega entre dos aguas, y lógicamente no convence como biografía, aunque gana cuando se mete en los terrenos de la aventura. El personaje es interesante de por sí, el contexto en el que se mueve tiene el exotismo suficiente para desarrollar mil aventuras, y con un poco de imaginación y unas pizcas de ficción de la buena, un escritor avezado es capaz de ofrecer un producto muy entretenido. Pero al  autor se le escapa un poco la historia, y la larga perorata del comienzo hace difícil que el lector empatice con la protagonista, que comienza como una aristócrata malcriada y termina como una precursora de Indiana Jones.

Tumba de Sir John Moore. A Coruña. España.
La obra de Michiel es un novela corta, intrascendente, a ratos entretenida, que podía dar mucho más de lo que ofrece, aunque al menos sirve como un primer acercamiento a la persona de Hester Satanhope y como llegó a convertirse en la Reina Blanca de Palmira. A los impacientes les recomiendo que aguanten las 52 primeras paginas, y si luego no les convence, pues nada, a otra cosa.

Para finalizar como curiosidad contar que en A Coruña, ciudad donde resido, existe una leyenda que cuenta como una mujer elegante vestida a la moda del siglo XIX, cubierto su rostro con un ancho sombrero, visita cada 16 de enero la tumba de Sir John Moore, un militar británico caído en la Guerra de la Independencia española en esa misma fecha. La misteriosa mujer llora ante el monumento a su amado, y luego se desvanece en el aire. Esa dama no es otra que nuestra protagonista de hoy, Lady Hester Stanhope. A pesar de vivir años en la ciudad ningún 16 de enero me ha coincidido estar en el Jardín de San Carlos donde se encuentra la tumba, pero creo que en el próximo estaré más atento. 

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