EL RELATO DEL GRAN REY

CIRO, EL SOL DE PERSIA


Título Original: Le soleil de la Perse


Autor: Guy Rachet


Año de Publicación: 1988


País: Francia


Marco Temporal: 575-530 a.C.


Marco Espacial: Persia


Son los lejanos tiempos del Imperio persa, una caravana va a atravesar  el país, y una serie de personajes se juntan para realizar el viaje juntos. Bagadates es un hábil narrador que promete a sus compañeros amenizar las noches de campamento con las historias sobre el gran rey que fundó el imperio, Ciro II. Así cada noche ante la hoguera del campamento comienza la historia del poderoso monarca desde sus orígenes hasta su final.

El escritor Guy Rachet biografia la vida del rey persa Ciro II el Grande, pero a diferencia de su colega el americano Harold Lamb, el francés recurre más a la dramatización, a la inventiva. Estructurada como si se tratara de las mil y una noches, Sherezade ha sido sustituida por un narrador que cada noche nos va desvelando detalles de la vida del gran rey.

Con esta novela ocurre lo contrario de lo que pasa con "Ciro el grande" de Lamb, son dos maneras totalmente diferentes de contar una biografía de un personaje del que tampoco es que se sepa demasiado. Rachet trata la biografía casi como un cuento, algo que a más de un lector puede parecer infantil o poco serio, sin embargo a otros le hará más amena la lectura. Recurre a un estilo sencillo de leer, ya que se supone estamos escuchando los relatos orales de un narrador, y por tanto la historia también está más llena de elementos más fantasiosos y menos históricos, que colaboran a engrandecer al personaje para los supuestos oyentes.

Quienes amaron la novela del americano odiarán la del francés, y quienes disfrutaron del francés se aburrieron con el americano. Ninguna de las dos novelas llega a ser perfecta y si a esta le falta rigor a otra le sobra seriedad. Uno parece tomarse a sí mismo demasiado en serio para ser una novela, y el otro todo lo contrario. Había quien decía que lo mejor al final es leer a la fuente original, Herodoto. Yo creo que ninguna de las dos novelas es la gran novela que merecía el personaje, o quizás es que es demasiado difícil de novelizar. Pero puestos a elegir que cada cual decida según lo que le apetezca leer, el humor en que se encuentre, o el gusto por dos estilos totalmente diferentes. O que haga lo de cualquier frikki de la novela histórica, leer las dos, y además a Herodoto.

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