LOS EXCESOS DEL EMPERADOR

LOS ROSTROS DE CALÍGULA 

Existen pocos personajes de la historia del imperio romano tan maltratados por la historiografía y con peor fama que el emperador Calígula. El historiador Suetonio en su obra "Los doce cesares" fue la base en que escritores posteriores y directores de cine se basaron para retratar la depravación del que fue el tercer emperador de Roma.

Su nombre. El verdadero nombre de nuestro personaje era nada menos que Cayo Julio César Augusto Germánico. Cayo Julio César por el ilustre antepasado de toda la dinastía, Julio César; Augusto por el primer emperador, y Germánico por su padre. Sin embargo era conocido por todos como Calígula, un apodo que hacia referencia al calzado militar que solía llevar en los campamentos, y que le llamaban los soldados de su padre cuando veían a "Botitas", el encantador niñito rubio que se vestía como un militar y se paseaba entre ellos. Uno de los retratos más conocidos del emperador es el juvenil busto de la Gliptoteca de Copenhagen. En el cine Jay Robinson interpretó al emperador en dos películas "La túnica sagrada" (1953) y su continuación "Demetrio y los gladiadores"(1954).
Primeros años. Nace en el año 12, hijo de Germánico y Agripina. Tras la muerte de su padre, supuestamente asesinado, el joven Calígula fue consciente de que en la corte su vida no valía mucho. Vivió con su madre hasta que la desterraron, y luego con su bisabuela Livia Augusta, y a la muerte de ésta en casa de su abuela Antonia. El muchacho aprendió el arte del disimulo para poder sobrevivir. Sin embargo de forma oculta disfrutaba disfrazándose para acudir a ver las torturas de los condenados. Tiberio decía de él: "Dejo vivir a Cayo para su desgracia y la de todos". Eustache Le Sueur pintó en 1647 un cuadro donde mostraba a un piadoso Calígula depositando las cenizas de su madre y hermano en la tumba de sus antepasados, pintura que está actualmente en el castillo de Windsor como parte de la colección real inglesa. Charles Borromel es Calígula en "El último gladiador" (1964). 
Llegada al trono. En el año 37 sucede a Tiberio, a quien se dice que él mismo ahogó con una almohada. Esperado por el pueblo como el emperador que pondría fin a la época de terror de su antecesor, comenzó su reinado con el apoyo de todos, y con buenos augurios. Liberó a presos políticos, desterró a delincuentes sexuales, publicó las cuentas del Imperio, dio libre jurisdicción a los magistrados, y sus primeras medidas fueron un ejemplo de sensatez y buena administración. Negándose incluso a recibir a delatores que querían acusar a quienes conspiraban contra él, diciendo "nada he hecho que pueda haber atraído el odio de nadie". El busto del Metropolitano de Nueva York guarda bastantes similitudes con el de Copenhagen. En la serie "Yo, Claudio"(1976) John Hurt hace una de las mejores interpretaciones que se ha realizado sobre el emperador.
Enfermedad y cambio. En octubre del año 37 Calígula cae enfermo y está a punto de morir. Cuando se recupera es un hombre cambiado, sospecha de todos y de todo, ve  conspiraciones por todos lados, y se cree tocado por el dioses, cuando no un dios él mismo. Cuando su abuela Antonia le reconvenía su cada vez más despótica actitud le contestó: "Recuerda que todo me está permitido y contra todos". De esta época vienen las acusaciones de los historiadores de que mantenía relaciones incestuosas con sus hermanas. Un boceto italiano del siglo XVII recoge el momento en que el emperador nombra cónsul a su caballo Incitatus. Malcolm McDowell hizó la más escandalosa interpretación de Calígula en el cine en "Calígula"(1979).
Ejecuciones. En el año 38 el emperador se convierte en juez, jurado y verdugo. Cada diez días confeccionaba listas de prisioneros que quería ajusticiar, un acto que el llamaba "ajustar sus cuentas". Cuando en una lista incluyó por error el nombre  de un hombre en lugar de otro, afirmó que "éste se lo merecía también". Encontraba divertido asesinar o mandar ejecutar en ocasiones festivas o de regocijo, pillando a las víctimas de sorpresa, como si de una simpática broma se tratara. Que le llamaban para oficiar un sacrificio, en lugar de golpear la cabeza del animal golpeaba al sacerdote, que iba a inaugurar un puente, pues arrojaba a los invitados al agua. Vamos que sus gracias era para morirse. También en Copenhagen guardan un curioso busto del emperador coronado. Vladimir Brajovic es el emperador en "Calígula y Mesalina" (1981).
Medidas para una crisis. En el año 39 el Imperio sufrió una grave crisis económica, que en realidad había comenzado el año antes. Los dispendios habían agotado las arcas públicas (¡uhm, eso me suena!), y una enorme hambruna sacudió los territorios del Imperio, tal vez por el colapso del comercio y la falta de circulación de alimentos y mercancías. Pero el emperador puso medidas para volver a llenar las bolsas del Estado, es decir sus propios bolsillos: subió los impuestos (¡qué originales nuestros políticos!), y creó unos nuevos sobre bodas, juicios, prostíbulos, y lo que se le ocurriera. Acusaciones falsas para proceder a confiscar bienes, forzar a ciudadanos a testar en favor del emperador, etc, fueron otras de las ocurrencias imperiales para sanear la economía, la suya claro. Se afirma que llegó a tener tal afán de acumular riquezas que se paseaba descalzo sobre las monedas de oro que guardaba en un salón y se revolcaba en ellas. Un camafeo del Museo de Viena realizado en el siglo XVIII muestra a Calígula junto a una personificación de Roma. David Brandon interpreta al emperador en un film erótico, que nació a la estela de la película de 1979, titulado "Calígula 2. La Historia jamás contada" (1982).
Los caprichos del emperador. Calígula, como todo buen tirano, tenía caros y estrambóticos gustos, además bastaba que se afirmara que algo no podía hacerse para que él se empecinara en lo contrario. Tragaba perlas disueltas en vinagre, hacia servir panes y manjares condimentados con oro, tiraba monedas al pueblo desde lo alto de la basílica Julia. Construyó un puente flotante entre los puertos de Baiae y Puteoli y lo cruzó a caballo, sólo porque se decía que era imposible. Se mandó construir unas gigantescas naves palacio con diez hileras de remos, velas de colores, y la proa adornada con piedras preciosas, y con un interior lleno de lujos como baños, comedores, árboles frutales, y con ellas costeaba la Campania en medio de música y fiestas. Virgilio Mattoni de la Fuente, pintor romántico español del siglo XIX, retrató la corte del emperador en sus primeros años de gobierno. John McEnery es Calígula en la serie "Anno Domini" (1985).
Las Campañas. Como parte del trabajo de un emperador se suponía que éste debía ensanchar los dominios del Imperio a través de gloriosas campañas militares, y  nuestro Calígula no iba a ser menos. Emprendió una expedición a Germania en la que unos días hacía correr a toda prisa a las tropas que no podían seguir su paso, y otros se hacía llevar en una litera mientras barrían el suelo a su paso. Cuando recibió la sumisión de un rey bretón mandó cartas al Senado como si hubiera conquistado toda Bretaña. Como se encontraba a orillas del Rin y no tenía intención de combatir, envió a germanos de su guardia a que se ocultaran en los bosques de la otra orilla, y que luego fingieran que venía el enemigo, así el intrépido emperador atacó ferozmente a árboles y matorrales acompañado de sus amigos, celebrando luego la gran victoria. Y Para finalizar sus apoteósicas conquistas dirigió las tropas hacia el Canal de la Mancha con la supuesta intención de invadir las islas, e hizo a los soldados entrar en el agua y recoger conchas con sus cascos como trofeos de guerra.  En el Museo Metropolitano de Nueva York también conservan un retrato del emperador realizado en un camafeo de ónix. La obra de teatro de Camus dedicada al emperador ha sido llevada en numerosas ocasiones a la televisión; una de las interpretaciones más recordadas fue la de José María Rodero en "Calígula" (1971) dentro de los programas de "Teatro de siempre".
El Dios. A partir del año 40 la locura del emperador fue a más, ya no se limitaba a asesinatos políticos, a acostarse con las mujeres de los senadores, o extravagancias sin fin, ahora se vestía y se creía un dios. Aparecía vestido como Mercurio,  Apolo, e incluso Hércules, ni siquiera el sexo le detenía y a veces era Venus. Firmaba documentos como Júpiter, se dedicaba templos a sí mismo, y se hacía adorar como un dios vivo. Trajo estatuas de dioses griegos y les quitó la cabeza para ponerles un busto suyo. Llegó a retar al mismo Júpiter en su templo: "Pruébame tu poder o teme el mío". Hablaba con la Luna y la invitaba a compartir su lecho. La abadía de Herremchiensee en la Alta Baviera tiene un fresco de Albrecht de 1715 representando al emperador. La serie "Xena, la princesa guerrera"(2001) tuvo su propio Calígula con el actor Alexis Arquette.
La Muerte. El 24 de enero del año 41 Casio Querea y un grupo de pretorianos atacaron al emperador y le apuñalaron hasta 30 veces, aunque durante un tiempo Calígula gritaba que aún vivía, hasta que uno de los conspiradores le clavó su espada en los genitales. Luego los asesinos mataron a su esposa, y estrellaron a su hija contra una pared. Murió sin cumplir los 30 años, y no llegó a reinar ni cuatro. Alma-Tadema recoge en una pintura lo que ocurre tras el asesinato del emperador, el cuerpo de éste y su familia se encuentra en el suelo, mientras los asesinos descubren oculto a su tío Claudio. La pintura realizada en 1871 se encuentra en el Museo de Baltimore (USA). Andrew Gower es nuestro personaje de hoy en la miniserie "A.D.La Biblia Continua" (2015).

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