UN SEMIDIÓS IRLANDÉS

Cúchulainn en su carro. J. Leyendecker. 1911
CÚCHULAINN

Cúchulainn es el más famoso de los héroes de la mitología irlandesa, alguien destinado ha realizar grandes hazañas para finalmente sucumbir en la juventud.

Carro de guerra de Cúchulainn.  Howard David Johnson
El nacimiento del héroe, como suele ser habitual, está rodeado de todo tipo de elementos mágicos, e historias extrañas que implican a dioses y mortales, tanto es así que al final hay varias versiones de como nació el muchacho. Vamos a simplificar e intentar presentar un origen más o menos claro. La madre del futuro guerrero se llamaba Dectera, alguien importante y relacionado con la casa real del Ulster, representada por el rey Conchobar, tal vez su hermana, tal vez su hija. En una cacería a la que acude la joven princesa son recibidos por un misterioso anfitrión que no es otro que el dios Lugh, que como no, se encapricha de la atractiva princesa que además estaba ya prometida. Por supuesto la joven acaba embarazada y dando a luz a un retoño de discutible origen. El proceso del nacimiento del crío es de lo más raro que se ha dado en la mitología. En algunas historias algo cae en la copa de la bella joven que provoca su embarazo, incluso dicen que una alimaña que la otra se traga como si nada. En otras versiones la muchacha llega a parir al mismo crío, abortando y quedando virgen hasta parir al insistente retoño. Todo ello para justificar que el recién nacido había sido concebido fuera del matrimonio y de forma extraña.

Cúchulainn y perro. Ballymany. Irlanda
Al final al niño le dan el nombre de Setanta y se le ponen los mejores preceptores hasta que llegue a la edad apropiada para enviársele a la corte de Conchobar.  Que el muchacho no era normal lo prueba su apariencia y ciertas características que le diferencian del resto de los mortales. Para empezar su nombre significa "El Pequeño", porque a diferencia de personajes como Hércules o Aquiles su apariencia física no es gran cosa, pero cuando se enfada le salen chispas de la punta de los pelos, no se le puede mirar a los ojos pues es capaz de derretir la nieve, sisea cuando se mete en el mar, se pone rojo, y su fuerza aumenta exponencialmente al "cabreo" que se haya pillado el muchacho, convirtiéndose en una furia imparable, y entonces humea por la boca que puede agrandar al igual que los ojos, bueno uno lo achica y el otro lo agranda (vamos que te mira mal), y luce una especie de halo sobre la cabeza, que mejor echar a correr si entra en tal estado.

Cúchulainn y el perro del herrero. S. Reid. 1904
Ya en la corte de Conchabar comienza su educación junto con los otros hijos de nobles. Un día se ganará el sobrenombre con el que sería conocido. El hecho es que estaba jugando con sus compañeros cuando se les llamó para que acudieran junto con el rey a una comida dada por el herrero Culann. Setanta se entretiene y no acude a la llamada del rey. Cuando todos están en casa del herrero, éste suelta a su perro guardián pensando que no queda ya nadie por llegar. El perro que era de origen español era una verdadera mala bestia que sólo podía ser sujetado entre tres y con gruesas cadenas. Cuando llega el tardón el animal se abalanza sobre él dispuesto a manducárselo de un bocado. El chico se planta y recibe al chucho lanza en mano, así el can es atravesado de parte a parte quedándose los intestinos en la misma arma del muchacho. Al quejarse el herrero de haber perdido a su protector, el chico solicito se ofreció a ser su nuevo defensor, y así se ganó su nuevo nombre, "El perro de Culann", Cú Chulainn.

Los ataques de furia guerrera del joven eran cada vez más difíciles de controlar, y sus compatriotas temían que en un arranque de furor no distinguiera entre amigos y enemigos y acabara con todo ellos. De hecho en una ocasión tras colocarse de vigía en la frontera había capturado vivos a un ciervo y ocho cisnes, luego había matado a los tres mejores guerreros del enemigo: al más falso, al más astuto, y al más rápido; y luego al llegar a la corte de Conchabar, había desafiado a combate mortal a todos. El rey envió a mujeres que se sacaran los pechos y le conminaran a combatir con ellos. Y sorprendentemente eso calmó el ardor guerrero, bueno no del todo, tuvieron que meterlo en un barril de agua fría que comenzó a hervir y explotó, luego en un segundo que ya no explotó pero seguía hirviendo, y finalmente en un tercero, hasta que el chico calmó su "calentura" (aunque a esas alturas ya no sé yo de que calores estamos hablando)
Mural de Cúchulainn. D. Kinney. 1974
Viendo todos que las mujeres podían ser una solución decidieron buscarle esposa al muchacho para que así entretuviera sus energías en ella y no pensara en despacharlos en combate (viendo las energías del joven, pobre de la que sufriera sus atenciones). La elegida es Emar, hija de Forgall el astuto, y poseedora de al menos 6 dones, pero para conseguir su amor, como cualquier héroe que se precie, debe superar una serie de obstáculos, y en este caso será el suegro quien pondrá las condiciones. Se le envía a Alba (Escocia) a entrenarse con una hábil guerrera, Scáthach. Evidentemente por el camino pasa todo tipo de aventuras, luchas y dificultades, como el paso del puente mágico que al llegar a la cima temblaba y se sacudía al viandante, y que el héroe pasó con un espectacular salto "el salto del salmón del héroe "(exactamente el mismo que los saltadores de toros de Creta).

Cúchulainn y Emar. H.R. Millar. 1905
La estancia con Scáthach fue fructífera ya que fue entrenado en el combate y uso de las armas, y además conoció al que sería su mejor amigo, Ferdiad. Durante su estancia en Alba combatió contra al hermana gemela de su entrenadora y además de derrotarla acabó acostándose con ella y haciéndole un hijo al que le dejó su anillo. Luego terminado su entrenamiento regresó a Irlanda a exigir la entrega de la novia. Su suegro se niega a cumplir lo pactado, y se desata las iras del héroe que  mata a los guardias, se lleva a la novia, el tesoro, y deja tras de sí el cadáver de Forgall, quien según unos se suicidó, según otros murió de miedo.

Al regresar a la corte de Conchabar, éste debía reclamar el derecho de pernada y pasar la primera noche con la desposada, pero con semejante marido el rey no las tenía todas consigo, y se llegó a una solución que contentara a todos: el rey dormiría con Emar, pero con testigos para que el monarca cumpliera con la norma pero sin pasarse, así un druida durmió entre el rey y la novia (es decir que inventaron el "menage a trois").

El héroe irlandés que se había hecho con las armas y el carro del rey, pues una profecía afirmaba que quien las poseyera sería un guerrero famoso, pero moriría joven, realizó efectivamente grandes hazañas, incluso pasar un tiempo en el otro mundo, pero finalmente encontró su final joven.

Cúchulainn y Ferdiad. E. Wallcousins.1905
Maeb, la reina de Connacht, decide realizar una incursión sobre las tierras de Conchabar  para robar un toro semental, y lo que comienza como una razzia termina como una verdadera invasión. Cúchulainn es durante mucho tiempo el único que se opone al avance de las tropas enemigas, pues los suyos se encuentran bajo un extraño maleficio. Sin embargo el padre del héroe, Lugh, lo adormece y cura de sus heridas, mientras envía refuerzos a la batalla. Cuando el semidiós despierta sus amigos de la infancia han sido masacrados y entra en su especial furor, como consecuencia, la matanza de enemigos es espectacular. La reina desesperada recurre al único que cree que puede parar a Cuchulainn, su amigo Ferdiad. Los antiguos camaradas acaban combatiendo en el río, y allí mismo tras un duro combate, muere Ferdiad. Los ulates, los súbditos de Conchabar, despiertan del maleficio y se incorporan a la creciente batalla. La reina invasora es derrotada y tiene que retirarse, pero jurar volver para vengarse.

Muerte de Cú Chulainn. O. Sheppard. Dublín
Cuando Maeb regresa lo hace al frente de una coalición de reyes y de familiares de los asesinados por Cúchulainn. La batalla final se aproxima, y los portentos auguran la muerte del héroe. Él lleva tres lanzas que se había profetizado que matarían tres reyes. Tres druidas enemigos le solicitan las lanzas, y como no obedecer la petición de un druida traía mala suerte, se las entrega pero matándolos con ellas, algo que aprovechan sus enemigos para hacerse con las armas mágicas. La primera lanza mata al auriga del héroe, el rey de los aurigas, la segunda lanza mata a su caballo, y la tercera lanza hiere al mismo Cúchulainn. Sintiéndose morir, el guerrero se apoya sobre una piedra a la cual se ata para seguir combatiendo. Los soldados del ejército enemigo no se atreven a acercarse hasta que ven un cuervo posado sobre su hombro. Éste es el indicio de la muerte del héroe. Un tal Lugaid, demostrando un valor sin par, se acerca al muerto y lo decapita, pero la espada de Cúchulainn se cae y cercena la mano del sacrílego. Mucho no iba a celebrar la hazaña porque él mismo sería después perseguido y asesinado por Conall Cernach que había jurado vengar la muerte de Cúchulainn.      

Los nombres y lugares asociados al mito de CúChulainn en Irlanda son innumerables, estatuas, parques, etc. recuerdan las hazañas del héroe. En un campo cercano a  Dundalk el turista curioso aún puede contemplar lo que se llama la Setanta Wall, es decir la piedra a la cual se ataó el héroe para morir.
Setenta Wall. Dundalk. Irlanda

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