SER MUJER Y GOBERNAR RUSIA

CATALINA LA GRANDE

Título Original: Catherine the Great

Año: 1995

Nº de Episodios: 2 (180 min.)

País: Alemania

Director: Marvin J. Chomsky, John Goldsmith

Reparto: Catherine Zeta-Jones, Craig McLachlan, Hannes Jaenicke, Paul McGann, Veronica Ferres, Mel Ferrer, Jeanne Moreau, Omar Sharif.

Marco Temporal: 1745-1775

Marco Espacial: Rusia


"21 de Agosto de 1745, el día de mi boda. Yo tenía 15 años, el Gran Duque Pedro tenía dos años más, y ambos eramos peones en un juego político. Cinco años antes la emperatriz Isabel se había apoderado del trono de Rusia, nombrando a su sobrino Pedro heredero del imperio. ¿Por qué yo, la princesa Sofía de Anhalt-Zerbst, fui elegida como su esposa? La Historia ofrecerá ingeniosas explicaciones, pero la verdad es muy simple, Isabel lo quiso así. Ella me arrancó de un páramo alemán, cambió mi nombre, mi religión, y me colocó al lado de Pedro. ¡Pobre Pedro! Sí, ahora puedo compadecerme de él. Pero aquel día yo vi junto a mí a un muchacho sin cultura ni educación, incapaz de amar o de ser amado, con el cuerpo lleno de horribles cicatrices de viruela, mezquino y miserable de espíritu. Y delante de mí, ¿qué es lo que veía? Lo confieso aquí mismo, delante de mí veía el trono de Rusia." 

Con este comienzo ya podemos hacernos una idea de que va ir la miniserie dedicada a Catalina la Grande, pues eso de la vida de la susodicha zarina desde su punto de vista. La realidad es que el telefilm, o serie corta según los países donde se emitió, abarca sólo desde el matrimonio de Catalina hasta el final de la revuelta de Pugachev. Fue realizada en coproducción entre Alemania, Estados Unidos que aporta algún que otro artista e imagino que capital, y Austria que pone los castillos.

Con un presupuesto de 30 millones de marcos de los de 1995, con artistas veteranos como Omar Sharif, Mel Ferrer, Ian Richardson, y Jeanne Moreau, y estrellas en ascenso como Catherine Zeta-Jones y Christoph Waltz, con más de 3000 extras en la producción, unos 2000 trajes de los cuales 40 vestidos sólo para la protagonista, y rodada integramente en inglés, nos podemos imaginar la magnitud de la serie en cuanto a su acabado final. Si a esto añadimos el rodaje en exteriores de San Petesburgo y Moscú, y los castillos austríacos de Sanssouci y Kreuzenstein,  la vistosidad y espectacularidad de la serie es innegable. El gasto en la producción fue inmenso y se llegaron a comprar auténticos iconos y se usó una vajilla original. Toda una locura que redundó en una serie con el estilo fastuoso más propio de las producciones americanas que de una miniserie europea, pero es que en los tiempos anteriores a la crisis, las cosas se hacían así.

En lo histórico se respetan en líneas generales los acontecimientos, y se refleja bastante bien las luchas por el poder y las intrigas internas a las que se enfrenta Catalina. Una Catalina bien interpretada por la actriz galesa, que sin matarse demasiado derrocha "glamour" en pantalla, aunque uno preferiría ver una zarina bastante más realista, cruel, dura, y porque no, viciosa. Y ahí es donde la serie cojea, a nuestra cándida actriz le falta un poquito más de garra, o unos años más de interpretación (seguro que hoy lo haría genial), y al guión un poco más de "mala leche". Para empezar Catalina de bella poco, de insaciable sexualmente mucho, y con gustos en ese aspecto bastante "peculiares". No se trataba que nos pusieran a la Zeta-Jones a hacérselo con un caballo(como cuenta la falsa leyenda), pues al fin y al cabo se trata de una serie histórica no pornográfica, pero el personaje merecía más hondura psicológica  y un poco menos de "pastelito". Pero las audiencias mandan, el producto era para la televisión, faltaban aún unos años para que series como "Roma"o "Vikingos" exploraran terrenos más escabrosos, y "Catalina la Grande" es un producto amable, visionable por casi todos los públicos, y que en general cumple.

Dejo una escenita en ingles para que se vea el estilo de la serie y la forma de interpretar a la biografiada.
  

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