VISITANDO LAS AMÉRICAS III

Mansa Musa. Atlas catalán de 1375. 
VIAJEROS MEDIEVALES EN EL CONTINENTE AMERICANO: ABUBAKARI II

En África existía un Imperio que perduró más de cuatro siglos del siglo XIII al XVII, y se extendía de oeste a este del Atlántico a las tierras Hausa en el norte de Nigeria, y de norte a sur desde el Sahel a los bosques guineanos. Este imperio era el Imperio de Mali, y estaba gobernado por un mansa, un rey de reyes, que en el año de 1310 era Abubakari II.

Abubakari II asciende al trono del Imperio de Mali en el año 1310, pero no es un emperador al uso. En lugar de preocuparse por extender territorios, aplastar a tribus vecinas, y expandir el Islam a golpe de espada, se preocupaba por leer libros, informarse del mundo que le rodeaba, y ansiar viajar a lejanos lugares, lo que hoy llamaríamos un "friki". El Imperio tampoco es que necesitara demasiado del emperador, pues estaba bien organizado, tenía una buena organización administrativa, unas leyes que regulaban la relaciones internas y con sus vecinos, una economía floreciente que se basaba en la minería del oro y la sal, así como en los peajes que se le cobraban a las caravanas, etc.

Bata Manding Bory, que era como se llamaba en realidad nuestro emperador, sucedió en el trono a su hermano, Mohammed ibn Gao, que había dejado el Imperio de Mali en la cima de su poder, y por tanto le permitía a su hermano dedicarse a la vida contemplativa y cultural. El buen Bata llega al trono y se cambia el nombre por el de Abubakari II. Su reino goza de paz y prosperidad, y él oye hablar sobre las teorías que dicen que el mundo tiene forma de calabaza, y que más allá del océano del Oeste hay nuevas tierras.

Musulmanes comerciando en América
Como por dinero no iba a quedar la cosa, el emperador, o mejor el mansa de Mali, puso todos sus recursos a disposición de la idea de enviar una expedición en busca de las tierras del Oeste. En primer lugar necesitaba embarcaciones adecuadas, y las suyas no lo eran, para ello hizo traer constructores de Egipto, que en esos tiempos y en África eran los expertos en navegación (no sé yo si éstos de océanos sabían mucho). Se construyeron barcos y piraguas, en concreto una flota de 400 naves, 200 cargadas con tripulación, y 200 llenas de víveres. La tripulación embarcada incluía todo tipo de profesionales: carpinteros, alfareros, joyeros, militares de todas las ramas y armas, mercaderes, magos y adivinos, pensadores, herreros, pescadores, sí podéis pensar en un oficio o trabajo medieval ese estaba representado en la flota de Abubakari. La otra mitad de las naves se cargó con oro, agua potable, y suministros variados como: alimentos secos, granos, y frutas preservadas en jarras de cerámica. Las naves fueron realizadas en la costa de Senegal, y además de a los constructores egipcios el mansa trajo armadores y constructores de barcos de los principales puertos del Mediterráneo. Toda la flota se puso al mando de un único capitán, y partió a la aventura. Meses más tarde regresó un único buque superviviente de la aventura, las noticias que traía eran desalentadoras. Toda la flota se había hundido engullida por un gigantesco remolino, o al menos eso le dijeron al soberano.

Pero Abubakari II no era de los que se rendían fácilmente, y la perdida de una flota de unas 400 naves de nada no le iba a echar atrás. Que su flota se había perdido, pues a construir otra más grande y mejor. ¡Remolinitos a mí! debió de pensar el empecinado monarca. Unos dicen que 2000 otros que 4000, el caso es que ahora construyó una verdadera flota de canoas con velas y remos, donde de nuevo distribuyó pasajeros y provisiones (debió dejar vacío el imperio). Sin embargo ahora iba a haber una diferencia, el mando de la flota recaería en el único capaz de llevarla a buen puerto, es decir él mismo.

Posibles rutas desde África.
Era el año 1314 y el mansa decide dejar al frente del imperio a su visir Mansa Musa quien quedaría como regente a la espera del regreso del emperador explorador. Abubakari II bajó con su flota el río Senegal hasta llegar al Océano, aunque otros afirman que ésta ya se había construido en la costa. Desde la nave capitana se coordinaban todas las acciones a golpe de tambor  que era el sistema de comunicación (el tradicional tantan). La enorme flota se adentró en las aguas del océano Atlántico y ...nunca más se supo de flota, del mansa, ni regreso barco superviviente. Al cabo de un año según las normas, leyes y costumbres, el regente se convirtió en el siguiente gobernante del imperio con el nombre de Musa I.

Caundo Musa I en 1324 acudió al La Meca en peregrinación, como buen musulmán que era, conoció al erudito árabe Al-Umari, a quien le relató la particular forma en la que había alcanzado el poder. Este sabio fue quien en primer lugar puso por escrito la historia de la expedición mandinga hacia América.

"El gobernante que me precedió no creía que sería imposible alcanzar el extremo del océano que rodea la tierra. Quería alcanzar ese y estaba determinado a continuar su plan. De modo que equipó doscientos barcos llenos de hombres, y muchos otros repletos de oro, agua y provisiones suficientes para muchos años. Ordenó que el capitán no regresara hasta que hubiera alcanzado el otro confín del océano, o hubiera terminado con todas las provisiones y el agua. Así partieron en su travesía. Estuvieron ausentes durante un largo período, y, al final, sólo un barco regresó. Cuando se preguntó al capitán éste respondió: "O príncipe nosotros navegamos durante mucho tiempo, hasta que vimos en medio del océano un gran río que corría masivamente. Mi barco era el último, todos los demás estaban delante, y fueron absorbidos en el gran remolino y no volvieron a aparecer jamás. Yo navegué de vuelta para escapar de esta corriente". Pero el Sultán no le creyó. Ordenó que doscientos barcos fueran equipados para él y sus hombres, y mil más con agua y provisiones. Entonces me confió la regencia durante el término de su ausencia, y partió con sus hombres, para no regresar ni dar señales de vida jamás."

Vaso de Chama. Guatemala. 700. M.  Penn
La historia de este gobernante de Mali no deja de ser curiosa, pero ¿puede ser cierta?, ¿llegaron alguna vez africanos a América en el siglo XIV? Para la mayoría de los investigadores no hay evidencias suficientes para demostrar que la historia de Abubakari II, no es más que eso, una bonita historia. La expedición, si alguna vez existió, nunca llegó a América, y aún se duda de la existencia del protagonista de la misma, el propio Abubakari.

Sin embargo los djelis de Mali, es decir los cuenta cuentos, conservan en su repertorio cuentos y leyendas relacionadas con esta expedición. Esto ha bastado para que más de un aficionado a las teorías especulativas comenzara a recabar supuestos datos, indicios, y demás, que demostraban la presencia de africanos antes de la llegada de Colón. Según los partidarios de la veracidad de la expedición africana, ésta habría llegado a las costas del actual Brasil, allí fundarían un establecimiento llamado "Campos de oro", "Boure bambouk" en idioma mandinga que derivaría en el nombre Pernambuco. Otros indicios hablan de las crónicas de varios conquistadores españoles que dicen haberse encontrados negros en América antes de la llegada de los esclavos: Colón en su tercer viaje, o Balboa en 1514 en Panamá. Además supuestos análisis del oro llevado por Colón demostraban su procedencia africana.  

El Negro. Cabeza Olmeca. M. Tuxteco. México.
Pero la prueba definitiva para algunos de la llegada de africanos a las lejanas tierras del Occidente está en una tumba descubierta en Hull Bay en las Islas Vírgenes. En esta tumba los arqueólogos encontraron los esqueletos de dos individuos con características óseas negroides, que datados por el Carbono 14 dieron una fecha del 1250, es decir incluso antes de la supuesta expedición de Abubakari.

Los partidarios de la llegada de pueblos del África negra a América antes de la llegada de Colón ven muchos más indicios a lo largo del continente: tribus negras mencionadas en las crónicas, objetos, inscripciones, etc, muy similares a los encontrados en culturas africanas, hasta una curiosa cabeza olmeca a la que se bautizó como "El negro", o los dibujos en pinturas y cerámicas mayas con personajes de piel sospechosamente oscura. Pero de momento ni rastro de la expedición de Mali, quizás algún día lleguemos a saber que ocurrió con Abubakari y su impresionante flota.

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