A SANTIAGO VOY

CAMPUS STELLAE. EL PRIMER CAMINO


Titulo Original: Campus Stellae. Le premier chemin

Guionista: Pierre-Roland Saint-Dizier

Dibujante: Andrea Mutti

Fecha de Publicación: 2013

País: Francia, Italia

Marco Temporal: 1255-1277

Marco Espacial: Francia





El Puy. Francia. 1255. Dos hombres entran a escondidas en la catedral y se paran ante una extraña virgen. La escultura tiene un compartimento secreto en su espalda. Los dos intrusos acaban peleándose tras mantener una críptica conversación. Uno de ellos cae apuñalado en el suelo de la iglesia, mientras el otro huye contemplado por un monje que escondido espiaba lo ocurrido. Veinte años después un peregrino solicita hospitalidad en el monasterio de Aubrac.

"Campus Stellae" es una serie de cuatro números independientes entre sí dedicada a contar historias ambientadas en distintos tramos del Camino de Santiago en su discurrir por Francia. Cada una de las historias discurre en un tiempo diferente, aunque todas en las Edad Media,  es protagonizada por distintos personajes, y describe diferentes tramos de los caminos hacia Compostela.   

El primer volumen, que es el que nos ocupa hoy, se titula "El primer camino". En él se analiza el tramo de El Puy a Moissac en una narración que transcurre casi por completo en el año 1277, y que tiene como protagonista a un joven monje, Amaury, que peregrina en pos de un secreto tesoro que muchos codician.

La historia de esta primera peregrinación, que por cierto no llega a Compostela (ellos se lo pierden), es algo confusa y enrevesada, pero queda ampliamente superada por los excepcionales dibujos de los lugares por lo transcurre. Pero es que la edición está patrocinada, y suponemos que subvencionada por el Patrimonio Nacional Francés, por su sección de Monumentos Nacionales, de forma que el cómic está pensado para ensalzar los magníficos conjuntos arquitectónicos y escultóricos que se encuentran en su parte del camino de peregrinación más importante de Europa, y vaya si lo hacen. He de reconocer que este cómic y los sucesivos de la colección me han llevado a conocer poblaciones francesas y sus monumentos que no conocía o lo hacía a medias, y por eso, el cómic vale la pena, y mucho. 

De nuevo los franceses demuestran que un buen cómic es un magnífico vehículo para muchas cosas, no sólo un entretenimiento para niños como parecen creer algunos. En este caso la serie de "Campus Stellae" cumple una triple función: entretiene, enseña, y da a conocer la riqueza monumental de un país favoreciendo el turismo y la comprensión de la historia. En el primer número de la colección, el dibujante y guionista consiguen uno de los mejores momentos cuando los peregrinos llegan a Conques donde contemplan extasiados... Mejor no os lo cuento y dejo que lo leáis por vosotros mismos en la estupenda página de Galicia cómics.

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