HIPATIA

AGORA

Título Original: Agora

Año: 2009

País: España

Duración: 128 min.

Dirección: Alejandro Amenábar

Reparto: Rachel Weisz, Max Minghella, Oscar Isaac, Sami Samir, Manuel Cauchi, Ruper Evans.

Marco Temporal: 391-415

Marco Espacial: Imperio Romano, Egipto.



Biblioteca de Alejandría. Año 391. Hipatia imparte sus clases a un grupo de alumnos que toma notas. Les habla sobre la Tierra y el Cosmos, y cautiva sus curiosas mentes. Davo, su esclavo, le ayuda en sus labores mientras asiste embelesado a las clases de su ama, y escucha como un alumno más, aunque no puede evitar oír la declaración de amor de uno de los alumnos, Orestes, a su reverenciada maestra. Pero Hipatia está totalmente consagrada a la ciencia y no le interesa la devoción que despierta entre los que la rodean.  

La película va a seguir la vida de Hipatia de Alejandría desde el año 391. Hipatia impartía clases de astronomía y filosofía a un grupo variado de alumnos en la romanizada ciudad egipcia. En unos tiempos de cambio, con el Imperio romano agonizante, la figura de la sabia ha sido considerada por muchos como una mártir de la ciencia, y para el movimiento feminista como todo un símbolo. El film de Amenabar noveliza su vida, centrándose en los aspectos más relacionados con el fanatismo y la intolerancia, e intenta recrear un film de romanos diferente, sin perder del todo el tono épico de los antiguos "peplums".

"Agora" fue una película muy esperada en España, cuyo estreno era deseado por muchos, y que llevó a los cines a multitudes ansiosas por ver "lo último de Amenabar". Con un presupuesto de 50 millones de euros, rodada íntegramente en inglés con estrellas internacionales y en Malta, se pensaba que la película arrasararía en taquilla, y así fue. Aunque para muchos, entre los que me cuento, fue algo menos de lo esperado.

Amenabar es un buen director. Lo había demostrado antes y lo volverá a demostrar. Pero es un poco tramposo. Juega con las modas, con la polémica, y con los gustos del público. Busca agradar a la mayoría, cobrar subvenciones al tiempo que se lleva la recaudación de la taquilla, y eso no siempre es fácil. Con un gobierno que preconizaba a gritos aquello de "la alianza de civilizaciones" y "la paridad" en todos los ámbitos laborales, presentar una película sobre una mujer adelantada a su época que se impone sobre una sociedad de hombres que para más recochineo son furibundos fanáticos cristianos tenía que llegar a lo más alto. Las masas estaban preparadas para "Agora", y el gobierno más que contento de subvencionar el producto.    

Hipatia. Ch.W. Mitchell. 1885
El film está impecablemente dirigido, bien interpretado por una creíble Rachel Weisz, (el resto, lo siento, son meros comparsas), y perfectamente realizado, con vistosos efectos, perfecta ambientación y excelente asesoramiento científico (Antonio Mampaso, astrofísico), filosófico (García Gual, catedrático de Filosofía), histórico (Ordoñez Rodríguez, catedrático de Historia de la Ciencia, y Justin Pollard, historiador y guionista), y hasta una especialista en la historia de la mujer (Elisa Garrido, historiadora especialista en la historia de la mujer en la Antigüedad clásica). Con todos estos medios, este dinero, y estos especialistas, ¿quién se atreve a discutirle la calidad del producto, o poner en entredicho las licencias históricas que pudo tomarse? Pues salvo alguna que otra asociación de furibundos católicos mosqueados por el retrato que del cristianismo realiza la película, nadie. El Ministerio de Cultura español colaboró económicamente, y desde las altas instituciones del país le dieron el espaldarazo al film, la academia de cine de España la respaldó con 7 premios Goya, y la crítica fue muy benévola con un film que todos vieron pero que pocos se atrevieron a reconocer que como mínimo era aburrida.

Y es que "Agora" es una gigantesca hagiografía como las que se realizaban en época de Franco, y que tanto se han criticado. Se ha cambiado al santo o santa del momento por una santa científica, pero los planteamientos son los mismos: la bondad infinita del biografiado frente a la maldad extrema de sus verdugos. Por eso al final la película de Amenabar no es tan grande. El director se deja cautivar por lo fácil, por la moda, y crea un film muy alejado de sus primeras y muy frescas películas. El tema era más que interesante, el personaje merecía una gran película, pero una película realista, que hiciera a Hipatia humana, cercana al espectador, que empatizáramos con ella, no una santa que de tan perfecta esté por encima de los demás mortales, y que al final más que despertar simpatías acaba por aburrir. Quienes esperaban ver un film épico de romanos se llevaron un chasco monumental, quienes esperaban un film histórico se quedaron con la sensación de que podía haber dado más, incluso para los incondicionales de Amenabar, éste no es ni de lejos su mejor film.      

Sin embargo la realidad es que la película fue un éxito de taquilla, al menos en España, que los dvds se vendieron como churros, y que le llovieron los premios, por lo menos en el ámbito nacional.

La película no es mala. Los amantes de la Historia de la ciencia disfrutaran con ella. Las feministas combativas encontraran en el film el paradigma de mujer avanzada. Los amantes de las grandes superproducciones verán una película española que parece hecha en Hollywood. Pero para los que esperaban algo más del director de "Tesis" o "Abre los ojos" el film centrado en Hipatia es un poco decepcionante. 

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