LA CIUDAD DE LAS RELIGIONES

TOLEDO. CRUCE DE DESTINOS


Título Original: Toledo. Cruce de Destinos

Año: 2012

Nº de Episodios: 13

País: España

Creador: Emilio Díez

Reparto: Maxi Iglesias, Eduard Farelo, Juan Diego, Patricia Vico, Fernando Cayo, Jaime Olías, Paula Rego, Miguel Barberá, Álex Angulo

Marco Temporal: 1274

Marco Espacial: España



A mediados del siglo XIII un grupo de guerreros musulmanes acaudillados por Abu Bark asaltan las tierras y el castillo de un noble castellano. Sólo los hijos más pequeños de don Rodrigo, Martín y Blanca consiguen sobrevivir a la matanza. Cuando el noble regresa y encuentra muertos a su esposa y primogénito, jura venganza. Diez años después la familia se ha trasladado a Toledo, y Rodrigo Pérez de Ayala es llamado a presencia del rey Alfonso X de Castilla que le pide que se convierta en su Magistrado Real, encargado de mantener la paz entre las tres religiones que conviven en la ciudad.

La cadena de televisión Antena 3 celosa por el éxito cosechado por la Televisión pública de España con una serie pseudohistórica de capa y espada, de cuyo nombre no me da la gana de acordarme, había prometido contraatacar con su propia producción histórica. La idea era crear un héroe al estilo del Cid en un contexto medieval, y con un poco más de rigor y seriedad que el producto a imitar. De ahí salió "Toledo. Cruce de destinos". En la serie el protagonista, Rodrigo Pérez de Ayala, es una especie de policía medieval, que resuelve misterios y crímenes y cuida de la seguridad de la multiétnica ciudad de Toledo, mientras su hijo, un joven guapo pero con poco cerebro, se enamora de quien no debe, y su hija, menos guapa y algo más tonta, se pasea por la serie sin aportar demasiado. El alcalde del pueblo, perdón el rey Alfonso X, está muy necesitado de un peluquero y un estilista, pues aparte de menear la peluca de un lado para otro no se entera de nada, ni de las intrigas de sus dos hijos, a cada cual más tonto, ni de las evidentes necesidades de su maciza esposa cada vez más interesada en que sea el polí, perdón el magistrado quien supla sus carencias. Por supuesto hay malos muy malos, tanto moros como cristianos, y buenos muy buenos (estos curiosamente judíos).

La serie a pesar de los "esfuerzos" por presentarla como un producto serio y didáctico no triunfó, las audiencias no acompañaron, y fue cancelada tras una única temporada de 13 episodios (la imitada aguantó chorrocientas temporadas, ¡oh, cruel injusticia!). A la emisión de cada episodio le acompañaba un documental presentado por los artistas en el que nos desvelaban los secretos históricos ocultos en la "prestigiosa producción", que si la escuela de traductores, que si las costumbres culinarias, que si los baños árabes (impagable la escena de la musulmana bañándose en pelota picada en medio del jardín de su casa mientras el "salidorro" del hijo del protagonista la espía cual internauta pornoadicto), pero ni así. No es que la serie estuviera llena de errores históricos, que los tenía, ni que los actores no hicieran bien su trabajo pues había gente como Juan Diego y Álex Angulo que cómo mínimo tenían una larga experiencia en esto de actuar (de los jóvenes mejor ni hablar), es que toda la serie estaba mal planteada desde el principio, llena de tópicos, y de comportamientos y situaciones absolutamente anacrónicas que no te hacían creer ni por un segundo que estuvieras en algo parecido a la corte de Alfonso X (claro que en la otra era peor, y funcionó). El gran problema de "Toledo. Cruce de destinos" es que no encontró su público, los amantes de la historia la repudiaron por espuria (vale, lo confieso, la palabreja la he mirado en el diccionario y significa falsa, no auténtica, pero queda bien ¿verdad?), y los aficionados a las series de aventuras les pareció aburrida porque se tomaba demasiado en serio su supuesta historicidad. Entonces con qué nos quedamos de la serie os estaréis preguntando, pues con los desnudos, como veréis en el trailer no dejan a una actriz por despelotar, si hasta el Maxi Iglesias enseña teta.

Pero como yo siempre intento buscarle el lado positivo a todo aquello que huela a historia por lo de didáctico que pueda tener, pues le recomiendo la serie a aquellos poco conocedores de la historia medieval de España, para que una vez la vean, se preocupen luego de averiguar quién era Alfonso X, que regía un reino no una pueblecito, quiénes y cuántos eran sus hijos, cómo eran en realidad las relaciones de cristianos, judíos y musulmanes en la España del siglo XIII, cómo era la política entre los reinos cristianos, etc. Si además eso no basta como motivo para curiosear por la serie, siempre os quedará , al menos a los chicos, Doña Violante (Patricia Vico), y a las chicas, pues no sé...¿las melenas al viento de Juan Diego? ¿los pectorales de Maxi Iglesias?          

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