MISTERIO EN LA POSADA

IMPRIMATUR


Título Original: Imprimatur


Autor: Rita Monaldi y Francesco Sorti


Año de Publicación: 2002


País: Italia


Marco Temporal: 1683-1699


Marco Espacial: Italia


11 de septiembre de 1683. Roma. El mozo que trabaja en la posada del Donzello asiste entre asustado y asombrado al cierre de su lugar de trabajo por los hombres del alguacil. El problema no es que los gesticulantes individuos cierren la posada, es que lo hagan con sus ocupantes y el propio mozo dentro. Ha aparecido un cadáver en uno de los cuartos, y las sospechas de una muerte por la peste han desatado el pánico. Se ha declarado la cuarentena y nadie puede entrar ni salir de la posada. Pero una vez encerrados se desata la duda de si el fallecido ha muerto por la enfermedad o envenenado.

El abate Atto Melani, castrato italiano que estuvo al servicio de Francia, es uno de los encerrados en la posada, y quien con ayuda del joven mozo intentará resolver el crimen, y desentrañar los misterios que lo rodean. Intrigas, misterios, política internacional, espionaje, asesinato, son los ingredientes que se mezclan en una novela que partiendo de unas premisas clásicas en las novelas de misterio quiere ir más allá, envolviéndolo todo en una trama que como en las muñecas rusas se esconde dentro de otra trama. El asedio de Viena por los turcos y los intrincados manejos del papa Inocencio XI para frenar el avance de los infieles es el hecho histórico que subyace debajo de la claustrofóbica intriga.

"Imprimatur" es la primera de una serie de novelas que unidas formarían una frase con sus siete palabras, y que contarán las aventuras e investigaciones de un personaje histórico, el abate Melani, que actuará en las novelas como un Sherlock Holmes de finales del siglo XVII y principios XVIII. En la primera novela de la serie, ésta que nos ocupa, su Watson es el mozo enano que sirve en la posada donde se ve recluido. La trama con un grupo de personajes encerrados con un cadáver y un asesinato por desentrañar, tampoco es original, y la hemos visto usada con cierta frecuencia por los maestro del misterio como la misma Agatha Christie. El matrimonio formado por Rita Monaldi, filóloga, y Francesco Sorti, musicólogo, componen una larga novela de misterio histórico que ha sido muy bien vendida en todo el mundo debido en gran parte a la polémica de la que vino acompañada su publicación.

Según la pareja de escritores sus revelaciones sobre la Iglesia y el papa Inocencio XI no habían sentado muy bien al Vaticano que había boicoteado la publicación de su libro. De hecho las primeras ediciones de "Imprimatur" en italiano son hoy objeto de coleccionismo. Los escritores alegando la presión mediática a que estaban sometidos se mudaron a vivir a Viena, desde donde han seguido publicando la serie de novelas. Todo lo cual me parece un alarde de marketing para aumentar las ventas de una novela y sus continuaciones que sin ello hubiera pasado bastante desapercibida.

No es que "Imprimatur" sea una mala novela, aunque la mayoría de los lectores que la comentan suelen considerarla farragosa, pesada, enrevesada, pero sin atreverse a decir que no les gustó; es que es un libro que da demasiadas vueltas, que se regodea en los afluentes abandonando con excesiva frecuencia el curso principal del río, y así no hay quien llegue a la desembocadura. A pesar de ciertas críticas que la acusaban de excesivamente culta (algo que no debería ser una crítica y que jamás se le criticó a "El nombre de la rosa", por poner un ejemplo), no es ese su principal defecto, si no el de irse por las ramas, el de querer abarcar demasiado, y ser en definitiva el producto de dos mentes que en ocasiones no parecen ponerse de acuerdo, como si hubieran llegado a un acuerdo del tipo: "esto lo meto porque es mi campo, y a cambio de te dejo meter esto otro que es más de lo tuyo", si hasta venía con un CD de música.

Si resistimos los desvíos del par de escritores y no nos perdemos por el camino, la novela puede llegar a ser divertida, ofreciendo múltiples datos sobre la época, pero también misterio, intriga y algo de diversión, encarnada sobre todo por los dos personajes que se mueven en los subterráneos, ambos incomprensibles en su hablar, el uno por inventar y modificar palabras, el otro por emplear una única para todo, que el mozo narrador de toda la historia califica "los rebuznos de Ciacconio y las circunvoluciones verbales de Ugonio". "Imprimatur" se puede leer y disfrutar, aunque es difícil que entusiasme a la mayoría.    

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