LAS REINAS TAMBIÉN AMARON

REINAS DE LA EDAD MODERNA Y SUS AMANTES

Los monarcas europeos eran conocidos por la diversidad de sus amantes y la facilidad que tenían de saltar de cama en cama o de cambiar de favorita como antes se decía (tales costumbres parecen no haber cambiado demasiado en las monarquías actuales). Pero ¿y cuándo los soberanos eran ellas? Pues como suele pasar hoy, a iguales roles parecidos comportamientos. Veamos si el cine se ha atrevido a reflejar esos amoríos como retrató los masculinos.

Isabel I de Inglaterra, la reina no tan virgen.  
Thomas Seymour (1508-1549) Hermano de la reina Jane Seymour, y esposo de la antigua reina y última esposa de  Enrique VIII, Catalina Parr, tuvo sus más y sus menos con la pupila a su cargo, la joven princesa Isabel. Entraba en el dormitorio de la joven sin llamar y antes de que ésta estuviera completamente vestida, le daba amistosos golpecitos en la espalda y en las nalgas, se guardaba la llave de la habitación de Isabel, la despertaba por las mañanas, se presentaba en el cuarto de la joven vestido sólo con una camisola. Todo muy inocente...¿o no? Una sirvienta de Isabel confesó a Catalina que había sorprendido al excesivamente amigable sir Thomas y a Isabel en una "posición comprometida". ¿Fue sir Thomas el primer amante de la reina o sólo un acosador sin éxito? Fuese como fuese la esposa del rijoso noble decidió mandar lejos a la jovencita. Fue ejecutado en tiempos de Eduardo VI por traición. El retrato que se conserva del barón fue realizado por N. Denizot y en apariencia no muestra a un hombre demasiado atractivo, al que además se le consideraba poco inteligente aunque dotado de una voz profunda y una simpatía arrolladora. Stewart Granger mejora bastante el retrato en su interpretación del personaje en "La reina virgen" (1953). 
Robert Dudley, conde de Leicester (1532-1588). Ocupó temporalmente el corazón de la reina inglesa. El favorito a pesar de estar casado tenía unas habitaciones en palacio cercanas a las de la reina, y ésta con frecuencia le montaba alguna que otra escena de celos. Misteriosamente la mujer de Dudley se cayó por las escaleras y murió. Éste queda libre, pero entonces la reina pierde progresivamente el interés en él. Lo propone como candidato para casarse con María de Escocia, pero es rechazado, y lo nombra conde de Leicester como consuelo. Sin embargo el conde ya no volvió a gozar del interés de la reina inglesa, aunque las malas lenguas dijeron que le dio un hijo a la reina. Dudley era todo un personaje, siempre a la última moda, jugador, guapo, pero seguramente no muy listo. El retrato del conde de Leicester de 1564, falsamente atribuido a van der Meulen, muestra ese porte y esa elegancia que le hicieron famoso en la corte isabelina. El Dudley interpretado por Joseph Fiennes en  "Elizabeth" (1998) presenta un aspecto más descuidado. 
Walter Raleigh (1552-1618) marino, corsario, escritor, y claro está, favorito de la reina. Sustituyó a Leicester en el corazón de la reina, a la que dedicaba poesía, y prometía lealtad y amor eterno, hasta que ésta descubrió que se había casado en secreto con una de las damas de la corte, algo que le costó pasar una noche en la Torre de Londres, y un destierro a América, desde donde el infortunado siguió jurando amor y lealtad a la reina en cuyo honor fundó una colonia llamada Virginia (¿una bromita de amantes?). El retrato del favorito realizado por Hilliard muestra a un atractivo cortesano de mirada astuta, retrato que se realizó en torno a 1585 y que está en la Galería Nacional de Retratos de Londres. La relación entre la reina y el pirata está bien retratada en la película "El favorito de la reina"(1955) donde la genial Bette Davis es la reina y un soso Richard Todd es Raleigh .

Robert Devereux, Conde de Essex (1566-1601). Una Isabel que ha superado los sesenta, decepcionada con su anterior favorito, cae rendida a los pies de un joven de veinte años, audaz, guapo y encantador, que sabe embaucarla como nadie, es Robert Deveraux, el segundo conde de Essex. Pasaban las noches juntos encerrados en la habitaciones de ella, en las que con frecuencia se oían las risas de la reina. Pero Robert no supo sacarle partido a su ascendencia sobre la soberana, y comenzó a actuar por su cuenta, sin comunicar sus decisiones a la reina o sin esperar su permiso, a pesar de haber sido advertido del carácter desconfiado de Isabel. Su ambición le perdió, y su intentó de deponer al gobierno terminó con una acusación de traición, y con él de camino al cadalso. En 1590 Essex es retratado con la armadura de luto por William Segar. De nuevo Bette Davis interpreta a la reina enamorada pero esta vez de un conde de Essex sinvergonzón y caradura interpretado por un Errol Flynn que se encuentra en su salsa en "La vida privada de Elizbeth y Essex" (1939). 
María I de Escocia, la reina no tan santa
James Hepburn, conde de Bothwell (1534-1578). María, reina de Escocia, después de dos matrimonios de Estado, el primero con Francisco II de Francia, y el segundo con su primo Lord Darnley, se casó por tercera vez con su amante James Hepburn. La reina de Escocia se había casado por segunda vez con un auténtico imbécil, borracho, pendenciero, bocazas, e incompetente, con el que al final ya no tenía trato carnal (¡Que bonito me ha quedado!). Por el contrario con James Hepburn el trato si era muy carnal. De pronto el molesto esposo apareció asesinado para alegría de todos menos del finado. Hoy parece bastante probable que los asesinos fueran su esposa y el amante de ésta. Luego la reina urdió un plan para poder casarse con su pareja de lecho. Según ella el conde de Bothwell la violó y la secuestró, y por tanto para restaurar su honra debía de casarse con ella, cosa que los amantes hicieron 12 semanas después del asesinato del marido de la reina. Sin embargo la reina fue decapitada por orden de su enemiga Isabel I, y su tercer marido acabó sus días en una prisión en Dinamarca como consecuencia de la venganza de su primera esposa repudiada por él para casarse con la reina. En la Galería Nacional de Retratos de Escocia se conserva una pintura del conde que data de 1566. La interesante serie "Conspiración, traición y muerte"(2004) tiene a Kevin McKidd como James Hepburn.
María Teresa de Austria, la reina de las aceitunas
Nabo, el pigmeo. Cuando Luis XIV, el rey Sol, recibió a la embajada del rey Adra de Issiny (reino entre la actual Ghana y Costa de Marfil) no sabía la de quebraderos de cabeza que le iba a ocasionar. Como regalo se le entrega un pigmeo que era el colmo de la sofisticación, nada menos que un minúsculo hombrecito negro. El rey que no sabía que hacer con el personaje decidió regalárselo a su aburrida esposa, María Teresa, mientras él seguía divirtiéndose con sus múltiples amantes. Pero claro, donde las dan, las toman. Y el aburrimiento de la reina pasó a ser diversión plena. El regalo del monarca le sentó de maravilla a María Teresa que llamó al pigmeo Nabo (no voy a hacer ningún chiste fácil), y con quien pasaba ratos agradables. La reina incluso puso de moda el tener esclavos negros, al menos hasta que unos meses después dio a luz una hermosa niña...negra. Hubo que buscar explicaciones al hecho, y es que "la reina había abusado durante el embarazo de las aceitunas negras" y el resultado a la vista estaba. De Nabo nunca más se supo, pues desapareció misteriosamente de escena. Por haber no hay ni un retrato del pigmeo, de ahí que elija para ilustrar el retrato de un paje negro realizado en el siglo XVIII. El papel de Nabo curiosamente lo realiza una mujer en la serie "Versalles"(2015),  la actriz Marie-Agnès Ganga.
Ana de Austria, reina de cardenales
Cardenal Mazarino (1602-1661) Giulio Mazarino sucesor del cardenal Richelieu como primer ministro de Luis XIII, tuvo desde el principio una buena relación con la reina Ana, quien mientras gobernó su antecesor no tuvo más que enfrentamientos contra el todopoderoso cardenal Richelieu. Con Mazarino todo irá sobre ruedas, según algunos su cordialidad era excesiva, y se sospechaba que fueran amantes incluso en vida del rey. Hay quien va más lejos y afirma que el verdadero padre de Luis XIV no fue otro que el propio cardenal. A la muerte del rey un Consejo debía de ejercer la Regencia, pero Mazarino, nombrado primer ministro por la reina, cambia las cosas y le da la Regencia única a su amada Ana. Incluso cuando Mazarino es obligado por sus enemigos a marchar al exilio sigue ejerciendo el poder a través de la reina. Aunque no existen documentos ni pruebas los historiadores creen que la pareja se casó en secreto. El cuadro de Mignard en el Museo Condé (Francia) realizado en torno a 1660 muestra un hombre de mirada viva y aguda inteligencia. El cine tuvo en Philippe Noiret a un divertido Mazarino en "El regreso de los mosqueteros"(1989), siendo el único actor francés en una película inglesa que se desarrolla en Francia e interpretando a un personaje italiano. 
Catalina II la Grande, la zarina de todos los rusos 
La insaciable voracidad sexual de la zarina fue tan grande que aquí solo mencionaremos dos de sus múltiples amantes para dedicarle a ella sola un artículo como se merece.

Grigori Orlov (1734-1783) El apuesto oficial de artillería que encabezó el golpe de Estado que derrocó a Pedro III fue Grigori Orlov, de quien se decía que ademas de ser el amante de la zarina era el verdadero padre de su hijo. Cogoberrnante de Rusia con la zarina tras la caída del zar, Orlov acumuló poder pero con ello se ganó poderosos enemigos, que informaban a la reina de sus deslices. Tras uno de los enfados reales el ministro quiso recuperar el favor de la soberana con un magnífico regalo, un diamante espectacular, que desde entonces pasó a denominarse diamante Orlov, pero la zarina se quedó con la joya, y Orlov fue perdiendo influencia y poder, y acabó abandonando Rusia, sólo para volver a morir en su tierra natal. Una miniatura en cobre expuesta en el Hermitage de Moscú retrata al apuesto oficial en 1770. En "Young Catherine"(1991) Orlov es el actor Mark Frankel.
Grigori Potemkin (1726-1775) fue un militar y político ruso que acabó en la cama de la zarina, y aupado por ello a altos cargos gracias sobre todo a sus habilidades amatorias. Después de convertirse en uno de los hombres más poderosos de Rusia fue cediendo a otros el papel de amante real, limitándose a ejercer de alcahuete, proporcionándole nuevos entretenimientos a su antigua amante. En las pinturas solía hacerse dibujar de perfil o ocultando parcialmente el ojo que tenía lesionado. En la miniserie "Catalina la Grande"(1996) Potemkin es encarnado por Paul McGann.
María Luisa de Parma, la reina embarazada
Manuel Godoy (1767-1851) El primer ministro del rey español Carlos IV fue quien además de arreglar los asuntos del reino, desatendidos por un monarca incapaz, atendió también las necesidades de una reina agotada y físicamente arruinada por 13 embarazos y 10 abortos. Cuando el joven Godoy conoce a la reina poco queda de la hermosa joven, a pesar de lo cual se establece una cordial relación entre ambos que lleva a Godoy a lo más alto. Se llegó a decir en su época "mas vale sonrisa de Godoy que promesa de Carlos IV." El cuadro de Antonio Carnicero de 1790 de la Academia de San Fernando en Madrid muestra a un joven atractivo y elegante al que no debió costarle atraer a una reina desdentada y prematuramente envejecida. Jordi Mollá fue el ministro en "Volaverunt"(1999).

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