DE ACUSADOS, JUECES Y ABOGADOS

JUICIOS CON HISTORIA

Jueces y acusados han habido a lo largo de toda la historia de la humanidad. Los hombres han dictado leyes para protegerse, y luego a los trasgresores de las mismas se les ha llevado ante un representante de estas leyes que decidía que castigo imponer. Hoy las historias de juicios y abogados constituyen todo un subgenero dentro de la cinematografía de cualquier país. Muchos de los juicios y casos que el cine y la televisión muestran son de carácter ficticio, pero otros tienen una base histórica y se inspiran en casos reales. Vamos a dar un repaso a algunos de los juicios más curiosos, conocidos, o extraños de la historia, y como han sido retratados por artistas y cineastas.     

Salomón y el bebé en disputa. Salomón fue el tercer rey de Israel que gobernó este territorio posiblemente entre el año 965 a.C. y el  928 a.C. Es posible que muchos no recuerden gran cosa de su reinado o de su persona, pero casi nadie desconoce la celebre historia que cuenta la Biblia en el Libro I de los Reyes, es decir el famoso juicio. En este juicio dos madres se disputan la maternidad de un niño, y conocida es también la famosa decisión del rey juez que desde entonces ha dado nombre a toda una manera de decidir sobre un hecho complejo: "una decisión salomónica". El cuadro de Luca Giordano (1632-1705) en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid) plasma el momento en que Salomón ordena partir en dos al bebé ante las madres en disputa. Varias veces ha llevado el cine la historia del rey Salomón al cine así en "La reina de Saba"(1952 Gino Cervi representa al rey durante el famoso juicio.  
Sócrates el corruptor. Sócrates (470-399 a.C.) fue uno de los padres de la filosofía griega, maestro de Platón, nació y vivió en Atenas en los momentos de máximo esplendor de la polis griega. Motivos políticos y religiosos le enfrentaron a los poderes de su ciudad que lo acusaron de impiedad y de corromper a la juventud ateniense alejándolos de los principios democráticos. Tuvo que enfrentarse a un jurado de 500 compatriotas, 280 de los cuales votaron su culpabilidad. Durante el juicio se defendió con burlas y agudezas, que le valieron una severa condena. El arconte le impuso la pena de muerte. Sus discípulos se ofrecieron a facilitarle la huida, pero Sócrates se negó. Murió envenenado por cicuta que él mismo se administró. En 1787 el pintor francés David retrató el momento en que Sócrates acepta la copa de cicuta, cuadro que se exhibe en el Met de Nueva York. Rosellini dirigió un peculiar telefilm sobre el juicio del filósofo "Sócrates"(1971) con Jean Sylvere en el principal papel.
Los  corruptos Escipiones. Publio Cornelio Escipión, llamado el Africano (236-183 a.C.) y Lucio Cornelio Escipión, llamado el Asiático (+ 183 a.C.) fueron dos generales romanos de reputada fama. Pero sus enemigos políticos encabezados por Catón acusaron a Escipión el Asiático de haberse embolsado parte de la indemnización que uno de los enemigos de Roma había pagado a la República. Ofendido por lo que creía un ataque personal, el Africano mando traer los libros de cuentas y los rompió ante el Senado. Esta actitud enconó la persecución, y pronto ambos hermanos tuvieron que responder ante los tribunales romanos acusados de corrupción, malversación de fondos, etc. En 187 a.C. Escipión el Asiatico fue encarcelado hasta que pagara la deuda, pero su hermano lo liberó. Entonces también se emprendieron acciones judiciales contra el intocable vencedor de Anibal, que tuvo en el año 185 a.C. que retirarse de la política para evitar su encarcelamiento. Los artistas prefirieron elegir para los temas de sus cuadros los aspectos más positivos de Escipión el Africano eludiendo su triste caída, y así suelen retratar su continencia al rechazar a una bella prisionera como en el cuadro de Pompeo Batoni de 1771 del Hermitage (San Petesburgo, Rusia). El cine recreó en una comedia bufa titulada "Escipión el Africano"(1971) el juicio a los dos hermanos con los dos actores también hermanos Marcello y Ruggero Mastroianni. 
Jesús, el transgresor. Cuando se analiza la figura de Jesús de Nazaret  es inevitable que ésta se vea siempre desde el punto de vista religioso que por su importancia solapa cualquier otra visión. Sin embargo expertos en leyes judías y romanas ven en el caso contra Jesucristo una serie de irregulares cuanto menos curiosas. El rebelde profeta fue detenido sin cargos, y sólo después el Sanedrín buscó dos testigos que presentaran acusaciones. La audiencia tenía que ser pública, y no a puertas cerradas como se produjo. Se impidió que alguien hablara en defensa del acusado como era lo normal, además se intentó que él mismo se inculpara. Como no tenían jurisdicción para juzgarlo los tribunales judíos cambiaron la acusación de blasfemia por la de subversión contra el Estado, negarse a pagar impuestos, proclamarse rey, etc, para pasarlo a la justicia romana, que continuó con el juicio y las irregularidades. El cuadro de 1617 de Gerrit van Honthornst presenta a Jesucristo ante el Sumo Sacerdote. El crudo film de Mel Gibson "La pasión de Cristo"(2004) fue interpretada por Jim Caviezel. 
Becket y la jurisdicción. Enrique II de Inglaterra(1133-1189) comenzó una intensa reforma judicial para poder meter en cintura a los nobles: amplió y fortaleció la judicatura real para ir mermando el poder feudal, y estableció los jurados. Pero el problema lo encontró con la Iglesia, pues el llamado fuero eclesiástico impedía que los clérigos fueran juzgados por tribunales que no fueran de la Iglesia. Para resolver esto el rey nombró a uno de sus mejores amigos y compañeros de francachelas, Tomas Beckett, como Arzobispo de Canterbury. Su sorpresa fue mayúscula cuando su antes amigo decidió no apoyarlo, y se enfrentó a él. Un largo proceso se entabló entre el rey y Becket. En 1164 se acusa al arzobispo de abuso de su cargo y oposición a la autoridad real, pero el clérigo niega el derecho a juzgarle y recurre al papa contraatacando con una amenaza de excomunión. El problema planteado a la corona por el díscolo Becket terminó fuera de los tribunales con su asesinato a manos de 4 caballeros. La impactante muerte del arzobispo ya fue pintada en 1470 como se ve en una pintura de retablo. El film "Becket"(1964) recoge el enfrentamiento entre los dos antiguos amigos interpretados por Peter O´Toole y Richard Burton como Thomas Becket. 
Animales en el estrado. Desde el siglo IX al XVIII unos particulares acusados visitaron los juzgados europeos, los animales: cerdos, toros, perros, gatos, acababan dando cuenta de sus crímenes antes las autoridades pertinentes. Acusaciones de asesinato, sacrilegio, robo, solían terminar con la condena a muerte del bicho implicado. En 1300 el abogado defensor logró defender a unos ratones acusados de comerse una cosecha y no presentarse ante los requerimientos del tribunal alegando que la incomparecencia fue a causa de la celosa guardia que montaban los gatos del pueblo, y el consabido temor que ocasionaba a los imputados. Un grabado moderno muestra el intento de llevar a un burro a los tribunales y que guarde la debida compostura. "La hora del cerdo"(1993) trato el tema con Colin Firth ejerciendo de abogado defensor de un cerdo acusado de matar a una niña. 
Juicio a los templarios. El viernes 13 de 1307 Felipe IV de Francia con el permiso del papa Clemente V procedió a una espectacular redada en la que detuvo a los caballeros templarios del reino. Las acusaciones contra los miembros de la orden del Temple eran muy graves: herejía, sodomía e idolatría. El juicio comenzó en 1309, y el propio papa tomó cartas en el asunto para encargarse de los templarios de los otros reinos. 600 templarios declararon en el juicio, y sus declaraciones fueron recogidas en un rollo de pergamino de más de 60 metros. Inicialmente se pensaba juzgar sólo a la Orden, a la que se le confiscaron los bienes, pero luego tras retractarse de declaraciones obtenidas bajo tortura, el rey Felipe se hizo cargo del proceso y la justicia real acusó de herejía a los propios caballeros. El Gran Maestre, Jacques de Molay, fue declarado culpable y condenado a la hoguera. Hoy se afirma que el poder económico de la orden fue la verdadera causa de su persecución. Incluso en un manuscrito de 1350 se puede ver ilustraciones alusivas a las acusaciones contra los templarios como la de sodomía. En la serie "Los Reyes Malditos"(2005) Gerard Depardieu encarna a Jacques de Molay, el último Gran Maestre. 
Juana, ¿santa o hereje? Juana de Arco (1412-1431), la doncella de Orleans, heroína francesa de la guerra contra Inglaterra, es hoy considerada por la Iglesia católica como santa, pero en su día fue mandada a la hoguera bajo la acusación de hereje. Fue capturada en 1430, y un año después comenzó su juicio. Se presentaron contra ella hasta 70 cargos, y finalmente fue condenada a la hoguera bajo la acusación de apóstata, blasfema y hereje entre otras cosas. El proceso estuvo plagado de todo tipo de irregularidades lo cual no impidió la muerte de Juana. El potente cuadro de Paul Delaroche de 1824 refleja el duro interrogatorio a la acusada en su propia celda, pintura que se halla en el Museo de Rouen. Robert Bresson dirigió "El proceso de Juana de Arco"(1962) una dura película que analizó con bastante detenimiento el juicio a la santa basándose en las actas del juicio y documentación de la época. La actriz Florence Delay interpretó a la santa.
Catalina, la contumaz. Catalina de Aragón (1485-1536) hija de los Reyes Católicos y reina de Inglaterra por su matrimonio con Enrique VIII fue uno de esos personajes tenaces en sus posiciones, persistentes en sus ideas, y con un valor bien probado. Cuando el "salido" del rey decidió deshacerse de su molesta esposa para cambiarla por su última amante comenzó un proceso destinado a conseguir la anulación matrimonial. Para conseguir la ansiada soltería el rey y sus consejeros recurrieron a todo tipo de subterfugios sin que Catalina diera su brazo a torcer o cediera a las diversas presiones. Asqueada de tanta tontería cuando se le convocó ante un tribunal destinado a decidir la validez de un matrimonio que había durado 20 años, apeló a la clemencia del rey, y luego abandonó la sala sin atender a los requerimientos: "Para mí este tribunal no es imparcial. No permaneceré aquí". El resultado ya lo sabemos: El cisma con la Iglesia católica,  el matrimonio del rey con Ana Bolena, que le duró 1000 días, y una serie de juicios que el rey emprendió contra todos aquellos que osaron oponersele. Henry Nelson O´Neill recogió en su cuadro el momento en que la reina se arrodilla durante el juicio ante su marido y soberano.  En la serie "Los Tudor" se recrea bastante bien el juicio a Catalina en la primera temporada donde es interpretada por Maria Doyle Kennedy.
Galileo y el movimiento de los astros. Galileo Galilei (1564-1642) es uno de los grandes científicos del Renacimiento italiano, y sus audaces teorías le llevaron como a otros muchos al enfrentamiento con los partidarios de lo tradicional. Otros científicos tuvieron que responder ante los tribunales acusados de herejía, blasfemia, u otras acusaciones. Galileo encuentra oposición a su teoría de la rotación de la Tierra, y por tanto al fin del geocentrismo proclamado durante tantos siglos. La Inquisición condena el libro del astrónomo y lo cita ante los tribunales. Se le acusa de difundir doctrinas heréticas afirmando que la Tierra se mueve alrededor del sol, se le obliga a retractarse so pena de un severo castigo,. Galileo se retracta y es condenado a prisión perpetua pero en su domicilio. La leyenda cuenta que llegó a afirmar después de la retractación y en apenas un murmullo "Eppur si muove" (Sin embargo se mueve). El cuadro de Galileo ante el Santo Oficio de Joseph-Nicolas Robert-Fleury recoge el momento en que Galileo es obligado a retractarse. Topol es el astrónomo en el film "Galileo"(1975).
Carlos I y el derecho divino. Carlos I de Inglaterra (1600-1649) va a destacar sobre todo por el precedente que supuso el juicio a su persona, su condena y su posterior ejecución. Si los reyes en la Edad Moderna lo eran por derecho divino y sus súbditos no podían osar ponerles la mano encima, la revolución inglesa y la guerra civil demostrarían lo contrario. Capturado por sus enemigos, aquellos a quienes él despreciara en reiteradas ocasiones, le obligaron a sentarse ante un tribunal y responder a los cargos de alta traición y otros altos crímenes. Se trataba de dejar claro por parte del Parlamento inglés que no había nadie por encima de la ley. El rey no reconoció la autoridad del tribunal que lo juzgaba, y se negó a declararse culpable o no culpable tal como obligaba la ley inglesa. Esto provocó un problema jurídico, que se resolvió por la vieja norma de "el que calla otorga". Si el rey persistía en no declarse nada, se daría por declarado culpable. Como el soberano insistió en su postura, el tribunal nombrado por el Parlamento, lo declaró culpable y lo mandó al cadalso. Un grabado del siglo XIX de John Burnet retrata el juicio del rey en enero de 1649. En "Matar a un rey"(2003) Ruper Everett es el desafortunado monarca inglés que inició la fea costumbre de decapitar reyes.
Los juicios de Salem ¿Histeria o brujería? Entre febrero de 1692 y mayo de 1693 se produjeron en Salem, Massachusetts, una serie de procesos judiciales destinados a castigar a varios acusados de brujería. Los ataques de histeria de unas niñas y su desbordante imaginación provocaron una serie de acusaciones de actos de brujería, que desataron una oleada de histerismo que azotó al menos tres condados de las colonias inglesas en América, y que terminó con los llamados procesos de "las brujas de Salem". No fueron sólo las mujeres las afectadas por las acusaciones, y también varios hombres fueron juzgados como adoradores y seguidores del diablo. Más de 150 personas fueron detenidas, aunque sólo 26 fueron a juicio. 14 mujeres y 5 hombres fueron ahorcados, y uno lapidado por negarse a declarar, Una litografía de 1892 de George H. Walker recoge el momento en que se juzga a una de las brujas de Salem. En "El crisol" (1996) adaptación filmica de la obra teatral de Arthur Miller sobre los juicios de Salem, Daniel Day-Lewis es John Proctor, uno de los acusados.
Son muchos más los juicios que por la importancia de los acusados, su relevancia histórica, o cualquier otro motivo trascendente, podrían figurar en esta breve relación, que además no osó adentrarse en los difíciles años de la Edad Contemporánea. Pero por hoy basta. Y hasta una próxima ocasión dejemos a abogados, jueces y acusados descansar, aunque para quien tenga curiosidad siempre puede echarle un vistazo al libro de Alexander Demandt "Los grandes procesos de la historia".

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