DE ESCLAVISTA A ANTIESCLAVISTA

FLASHMAN EL LIBERTADOR


Título Original: Flash for Freedom!


Autor: George MacDonald Fraser


Año de Publicación: 1971


País: Inglaterra


Marco Temporal: 1848-1849


Marco Espacial: Dahomey, Estados Unidos




Flashman acaba de regresar de su aventura con Otto Bismarck y Lola Montes. Se encuentra bajo de forma, con el cráneo afeitado, un par de heridas, y muerto de miedo. Su intención es descansar y reponerse en Londres, donde bajo ningún concepto van a volver a sacarlo. O al menos esa es su intención inicial. Pero como siempre los problemas siguen a Harry o si no él mismo los llama. Todo empieza cuando a su mujer y a su suegro se les ocurre la peregrina idea de que el bueno de Flashy puede hacer carrera en política. En realidad se mete en una partida de cartas en la que participa el mismísimo Disraeli, acaba acusado de hacer trampas, agrede al acusador, y termina por tener que embarcarse a la fuerza en un barco esclavista.

Una nueva aventura del más impresentable servidor del Imperio Británico, Harry Flashman, que nos relata sus andanzas en forma de jocosas memorias en las que no respeta nada, empezando por su propia persona. En esta ocasión la esclavitud va a ser el motivo central de su historia, desde el origen de la misma en las costas de África, y vista desde el punto de vista del comerciante de esclavos, hasta su destino final en los Estados Unidos, donde el propio Flashman probará en sus carnes las dulzuras de la esclavitud, y finalmente su participación en el llamado ferrocarril subterráneo, que ayudaba a los esclavos a huir.

Algún que otro personaje histórico se cruza en el camino del siempre en fuga Flashman y políticos británicos como Gladstone o Disraeli, reyes de Dahomey como el rey Gezo, o el mismo futuro presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln, tienen el dudoso honor de toparse con él, y ser objeto de sus comentarios. Veamos por ejemplo la semblanza que hace de Lincoln, uno de los presidentes más admirados por los americanos, y que Flashy (o más bien el escritor a través de él) no duda en desmitificar:

Era un hombre exageradamente alto, con la cara más fea que haya visto en mi vida, las cuencas de los ojos profundas y oscuras y una mandíbula como un ataúd, y un mechón de pelo negro pegado en la frente...

...Abe Lincoln me gustó desde el primer momento en que le vi, echándose hacia atrás en su silla con aquella sonrisa escondida en el fondo de sus ojos, haciendo crujir suavemente los nudillos. No sabría explicar por qué me gustaba; supongo que, a su manera, tenía las mismas hechuras de gran pícaro que yo mismo, pero sus intereses eran diferentes, y su talento infinitamente mayor.

En esta ocasión la historia de Flashman no termina, y un final abierto enlaza este libro con el siguiente "Flashman se va al Oeste". Tal vez uno de los libros más flojos de la saga del ilustre cobarde que tan buenos ratos nos regala, pero que en esta ocasión pierde la frescura, y aunque el escritor utiliza un recurso ya usado en otros libros, es decir parodiar una novela de aventuras conocida, aquí no funciona tan bien como en otras ocasiones. El libro homenajeado, o como el mismo Flashman dice que se basó en sus aventuras reales, es "La cabaña del tío Tom", pero claro con todo un caballero inglés convertido primero en esclavo y luego en fugitivo el resultado no es igual.  

Pero la saga escrita por McDonald Fraser sigue siendo imprescindible en cualquier biblioteca de un aficionado a las novelas históricas, y es inexplicable que aún hoy nadie se haya atrevido a llevar las novelas a la pequeña pantalla.  

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