EL SABIO DESCONOCIDO

Retrato de Jerónimo Cardano
JERÓNIMO CARDANO

Hoy vamos a rescatar la figura de un personaje ampliamente desconocido por la mayoría del público, al menos creo que es así. Se trata de Gerolamo Cardano o Jerónimo Cardano como se le conoció por estos lares. Nuestro personaje de hoy nació en Pavía, Italia, en el año 1501. Fue matemático, médico, astrólogo, filósofo, y escribió más de un centenar de libros ¿que no habéis leído ninguno? Vale, yo tampoco. Pero eso no tiene nada de raro si pensamos que fue perseguido, juzgado y encarcelado por el Santo Oficio, que le declaró culpable de herejía, forzándole a la ceremonia de adjuración, al tiempo que sus libros fueron quemados, o mutilados, perdió su cátedra y le fue leído públicamente el terrible aviso de lo que le sucedería de publicar nuevos libros. Interesante, ¿verdad? Pero será mejor que empecemos por el principio.

Jerónimo Cardano. Grabado
La verdad es que el bueno de Cardano era una mente privilegiada pero no tuvo demasiada fortuna. Nació en 1501 en Pavía, hijo ilegitimo de un abogado aficionado a las matemáticas que además era amigo de Leonardo da Vinci, y que fue educado por su padre en la lectura de los astros. Estudió medicina en Padua, pero cuando intentó entrar en el colegio de médicos se le prohibió por ser hijo ilegitimo. Sin embargo es contratado como profesor de geometría, aritmética y astronomía en Milán. En 1539 Don Jerónimo consigue por fin entrar en el Colegio de Médicos de Milán, y  publica un libro "Práctica aritmética", algo que no parecería muy importante si no fuera porque en él resolvería las ecuaciones de tercer grado. Sí, nuestro hombre es el primer matemático en resolver dichas ecuaciones o al menos en ponerlas por escrito. No tardará mucho en resolver también las de cuarto grado. Por supuesto ya había publicado un libro de medicina en 1536.

En 1541 el emperador Carlos V visita Milán, y allí conoce a Cardano que ya tiene una cátedra en medicina. Es presentado al emperador como uno de los notables y lleva el palio en su entrada triunfal en la ciudad. El problema surge cuando alguien se entera que había tratado a un hombre enfermo que había estado en contacto con dos afectados por la peste. Cunde el pánico, y quieren obligarle a que abandone al enfermo, pero Cardano se niega. Todo se calma cuando el emperador no da muestras de haber contraído la peste. Uno de los hombres más sabios del renacimiento ha estado a punto de mandar al otro barrio al más poderoso monarca del momento. A pesar de ello se le llama para ser el médico del emperador pero él rechaza la oferta.

A partir de 1545 su fama va en aumento comienzan la publicación de sus libros en toda Europa. Es agasajado en distintas cortes, recorre Inglaterra invitado por el rey, va a Francia, Alemania, Suiza...Vale, pero ¿qué aportes realizó este hombre para ser tan conocido y admirado en su época?

Metoscopia. Ilustración de J.Cardano
En Pedagogía es el primero en proponer enseñar a los ciegos sustituyendo las sensaciones visuales por las táctiles, y también en discutir la teoría del retraso de los sordomudos, a los que él cree que se les puede enseñar pero con diferentes métodos, "no instruir a los sordomudos es un crimen". En Física es un estudioso de la refracción de la luz, relacionando la densidad de los cuerpos con ésta, y además recomienda el uso de lentes en cámaras oscuras para mejorar las imágenes, vamos un precursor de las cámaras fotográficas. En Matemáticas además de lo mencionado es el primero en descubrir la multiplicidad de los valores de la incógnita en las ecuaciones y su distinción en positivas y negativas (Lo siento por los estudiantes de todo el mundo parte de la culpa de vuestros suspensos en Mates los tiene este hombre). En Ciencias y Medicinas se le considera el padre de la seroterapia y vacunoterapia puesto que experimentó con ratones para conseguir sanar a personas envenenadas, además confiaba más en la experimentación para curar a los enfermos que en las viejas recetas y remedios clásicos, lo cual le llevaba a nuevas vías de curación. En mecánica inventa el sistema de suspensión constantemente perpendicular que se consigue mediante anillos engarzados opuestamente, y que sirve por ejemplo para que las brújulas de los barcos no se moviesen con el oleaje, son las juntas que llevan su nombre, juntas cardán. Por si todo esto fuera poco es el inventor de esas misteriosas cerraduras que hoy aparecen en todas las películas de aventureros caza tesoros, esas que sólo se abren componiendo una palabra o una clave secreta. Inventó un sinfín de artilugios relacionados con distintas esferas del saber o campos de trabajo, algunos para elevar agua, otros para rescatar barcos, e incluso para moler trigo. Llegaron a llamarle "El hombre de los inventos".

El buen hombre escribía perfectamente en latín y griego, y podía leer en varias lenguas, incluido el español. Escribió 222 libros, y es considerado una figura importante en áreas tan variadas como la filosofía, medicina, matemáticas, pedagogía, antropología, mecánica, física, música y astrología. ¿Nos dejamos algo? Sí, que según algunos era un poco insoportable.

Artílugio para extraer agua. J. Cardano
Un hombre así era inevitable que acabara por atraerse la enemistad de algunos: "en nuestros afortunados tiempos, una sola palabra basta para tachar de impiedad a hombres doctísimos; de ingratitud y de ignorancia, porque se limitan a ajustarse a la realidad presente que perciben sus sentidos." Jerónimo esta obsesionado con la inmortalidad, al menos con pervivir a través de los siglos gracias a sus aportaciones y sus escritos. "El alma es como una porción de energía cósmica". Con semejantes afirmaciones el Santo Oficio empieza a echarle un ojo, aunque en principio sólo se limitan a efectuar correcciones sobre sus escritos. "No me ocultará la tierra sino que, raptado a las alturas, viviré célebre en los labios de los sabios."

Jerónimo se había casado en 1534 con Lucía Banderini, pero su matrimonio nunca fue demasiado feliz, y ella  muere en 1546. De este enlace nacen tres hijos, una mujer que no tuvo descendencia, y dos varones a cada cual peor, un par de joyitas que le hicieron la vida imposible al pobre del científico. El hijo mayor, que es médico, Juan Bautista, fue acusado de envenenar a su esposa, sentenciado a muerte y decapitado. El desesperado padre intentó obtener un indulto, y escribió en persona al rey de España Felipe II al que tenía en alta consideración, "es generoso, umano e mitissimo"(mitissimo seria traducido como muy suave, tal vez se refiera que era agradable en el trato). Pero el indulto no llega y su hijo mayor es ejecutado. El muchacho se había casado contra el parecer del padre con una mujer de dudosa reputación, con la que el hijo mantenía frecuentes discusiones y que con cierta asiduidad le era infiel. Juan Bautista acaba con ella con ayuda de un criado y por el rápido método de darle a comer un delicioso pastel aderezado con arsénico. El criado acaba cantando, y el resto ya lo sabemos.

Cerradura con clave. J. Cardano
El segundo, un auténtico impresentable, es un tal Aldo, de oficio, ladrón chantajista, e incluso delator, que llegó el angelito a delatar a su propio padre al Santo Oficio, ¡Con hijos como estos quién necesita enemigos! En 1563 escribe:  "Mis libros están en la imprenta pero no se imprimen; aquí en Bolonia son muchos los que conspiran contra mí, y todo va muy mal. El desgraciado de Aldo está de nuevo en la cárcel. Pero como dos de mis enemigos están a punto de morir, tengo motivos para esperar mejores tiempos el años que viene."

Gran aficionado a los juegos de dados, cartas y ajedrez, comienza estudios de probabilidades e incluso descubre a tramposos que jugaban con dados marcados, lo que le mete en una pelea a cuchilladas. Pero no es eso lo que le llevará a tener problemas con la justicia.

A Bolonia llega el buen doctor escapando de los rumores difundidos por sus enemigos de que mantenía relaciones ilícitas con sus alumnos.  En 1570 es acusado en Bolonia de herejía y pasa unos meses en la cárcel. Se había atrevido a realizar años atrás un horóscopo de Jesús. Además el idiota de su hijo Aldo iba afirmando por Bolonia que robaba por orden de su padre, y éste había tenido que denunciarlo, así que su segundo hijo había sido expulsado de la ciudad, aunque no sin antes posiblemente darles unas cuantas pistas a los sabuesos del Santo Oficio. A pesar del testimonio a su favor de casi todos sus alumnos es obligado a abjurar y es puesto en 1571 en arresto domiciliario. Pierde la cátedra, y se tiene que comprometer a no enseñar ni a publicar nada. Entonces solicita al papa Pio V una pensión, solicitud que es rechazada.

Sólo, anciano, y enfermo, se traslada a Roma. Cuando muere el papa, vuelve a solicitar una pensión, y esta vez el nuevo papa, Gregorio XIII se la concede, aunque antes el propio Cardano había quemado 120 manuscritos. Es el año de 1574. Al año siguiente vuelve a ser admitido en el colegio de médicos de Roma. Decide no ejercer para poder redactar su autobiografía. Muere en 1576.

En la actualidad un cráter lunar lleva su nombre y también el asteroide 11421 o asteroide Cardano, a pesar de ello Jerónimo Cardano es prácticamente un desconocido en países como España y Portugal donde sus libros fueron prohibidos por el Santo Oficio.    

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