LA CONSTRUCCIÓN DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO

EL FINAL DEL CAMINO


Título Original: El final del camino

Año: 2017

Nº de Episodios: 8 (75 min. cada uno)

País: España

Director: Miguel Alcantud,

Reparto: Antonio Velázques, Javier Rey, Ismael Martínez, Begoña Maestre, Guillermo Barrientos, Juan Fernández, Jaime Olías.

Marco Temporal: 1075-1111

Marco Espacial: España




1075. Catoria. En una pequeña aldea de Galicia viven tres hermanos Pedro, Esteban y Gonzalo. Son sólo unos niños, pero pronto van a conocer el horror de la guerra. Una incursión de tropas musulmanas arrasa la aldea y se lleva como prisionero a uno de ellos, Pedro. Sólo la oportunidad intervención de las tropas de Diego Peláez salva la vida de los otros dos hermanos. Diez años después Gonzalo es un soldado al servicio del obispo de Compostela, el mismo Peláez que lo salvara, Esteban es un aprendiz que sueña con convertirse en un maestro de obras, y Pedro se ha trasformado en un fiero guerrero musulmán.

La mini serie de 8 episodios narra las aventuras de tres hermanos de destino dispar cuyas vidas corren paralelas al crecimiento de la ciudad de Santiago de Compostela y a la construcción de su famosa catedral, meta del transitado camino de peregrinación. Desde 1075 hasta la proclamación de Alfonso Raimúndez como rey de Galicia en 1111, la serie recorre los distintos conflictos e intrigas que llevaron a la construcción del más famoso templo de peregrinaje de la cristiandad en Occidente. Personajes del medievo hispano llenan los capítulos de la serie, y desde los intrigantes obispos de Compostela Diego Peláez y Diego Gelmírez hasta reyes como Alfonso VI de Castilla, Alfonso I de Aragón, o García I de Galicia, pasando por reinas, nobles o religiosos, conforman un extenso desfile que pueblan los capítulos.

Con estos planteamientos la serie tenía todas las papeletas para ser un exitazo: Edad Media, intrigas, batallas, construcción de la catedral de Santiago, etc. Nada más lejos de la realidad. Mal realizada, mal interpretada, con un guión lleno de sinsentidos y topicazos, con pocos recursos y menos ganas, y con una dirección casi de risa, la serie que nació con intención de renovar por varias temporadas se estampó en las audiencias y no consiguió el apoyo del público. Vale que se contaba con pocos medios, pero es que un adolescente con un móvil consigue mejores efectos que los de la serie. Vale que hay que contentar a la gran audiencia con historias para todo tipo de público, pero de ahí a contar una historia interesante sazonada de culebrón barato con auténticas mamarrachadas hay un abismo. Vale que no se vaya a contratar a primeras espadas de la interpretación internacional o patria, pero al menos que se molesten en vocalizar y abandonen el mundo de los susurros de una vez, que quedaría muy bien en "El sexto sentido", pero que aquí no te vas a poner a decir "...en ocasiones veo árabes". Pero bueno, qué se podía esperar de un director que soltó perlas como "las nuevas tecnologías permiten actualmente  hacer cine con poca inversión, ya que con poco más que un teléfono móvil y un ordenador es posible hacer una película completa." Algo que de verdad no dudo, pero seguro que también se puede hacer una tortilla española sin patata y sin huevo, pero eso no es una tortilla, es otra cosa. Y las series de este hombre son de todo menos series de televisión, les acompañe el éxito o no. Dirigir un anuncio no debe de ser lo mismo que dirigir una serie con contenido cultural, digo yo, y si lo haces con pocos medios con poco más que "un teléfono móvil y un ordenador" al menos que éstos sean de última generación.

En fin una historia totalmente desperdiciada, que debería haber entusiasmado, explorado la interesantísima historia medieval de este país, pero que en su lugar navega por los discutidos mares del culebrón popular realizado con escasísimos recursos. Sin embargo es de obligada visión porque sobre el tema poco más se ha hecho en televisión, y así al menos sirve para despertar la curiosidad de quienes quieren comprobar la veracidad de lo contado, salvando claro está las visiones lisérgicas del pseudo hippie Maestro Esteban.
  

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