AUSTRALIANOS CONTRA BOERS

CONSEJO DE GUERRA


Título Original: Breaker Morant

Año: 1979

Duración: 107 min.

País: Australia 

Dirección: Bruce Beresford

Reparto: Edward Woodward, Jack Thompson, Bryan Brown, John Waters, Rod Mullinar, Charles Tigwell, Terence Donovan.

Marco Temporal: 1901-1902

Marco Espacial: Sudáfrica


La guerra anglo-boer sacude Sudáfrica desde el año 1899. En 1901 los ingleses habían conquistado casi todo el territorio ocupado por los boers, pero no conseguían la victoria final por la activa resistencia que les oponían las guerrillas enemigas. En noviembre de este mismo año se concluye en Petersbourg en el Transvaal las investigación preliminar que prepara el consejo de guerra contra tres militares de origen australiano: Harry "Breaker" Morant, George Witton y Peter Handcock. Los tres hombres son acusados a ajusticiar a varios prisioneros de guerra y a un misionero alemán.

A pesar del cartel o del título original, la película ni es un film de acción bélica ni una biografía de Harry Morant, sino una película de las llamadas dramas judiciales. Con un guión basado en una obra de teatro del australiano Kenneth G. Ross, la cinta no se va a caracterizar por sus escenas de acción o por espectaculares batallas, y casi toda la narración se circunscribe a la sobria sala donde se juzga a los militares, aunque en una concesión hacia al público cuando se reconstruyen los hechos de los que son acusados los tres protagonistas, la historia retrocede en el tiempo y sí muestra escenas fuera del tribunal.

Harry Morant.
Basada en hechos reales la historia del juicio a 3 australianos por las autoridades británicas durante la guerra anglo boer despertó el entusiasmo de sus compatriotas, y la película fue muy valorada en Australia, donde acumuló todo tipo de premios, y por supuesto fue nominada en festivales internacionales donde cosechó menos éxitos, aunque en general fue bien respaldada por los espectadores. A otro nivel se criticó que se pretendiera mostrar a los acusados como cabezas de turco australianos para sustituir a los verdaderos culpables de nacionalidad británica y mayor rango jerárquico, sin embargo el director del film, Bruce Beresford, alegó que él nunca pretendió afirmar que los acusados no fueran culpables, si no más bien analizar como durante una guerra hasta un hombre bueno puede cometer atrocidades.

A nivel histórico nos sirve para mostrarnos el final de la guerra entre los británicos y los colonos holandeses por el dominio de Sudáfrica, la difícil relación entre los soldados procedentes de las colonias y los mandos británicos, el complicado equilibrio de unas negociaciones de paz, y sobre todo los problemas con los que se va a encontrar un Imperio colonial al comenzar el siglo XX con demasiados intereses y frentes abiertos para poder sostenerlo sin entrar en reiterados conflictos.

La exactitud del film sobre la realidad histórica presenta algunas discrepancias que como siempre han sido justificadas por razones artísticas, aunque la realidad es que no afectan demasiado a la calidad del film o a su trascendencia. Cuestiones sobre el número real de acusados, superior al que se ve en la película, sobre las ofertas de indulgencia rechazadas que tampoco se muestran, sobre las presiones alemanas al parecer inexistentes, sobre el lugar del arresto, o los motivos de los testigos hostiles a los acusados, fueron señaladas por los críticos pero como ya he dicho no le quitan ni interés ni calidad a la película.

"Consejo de guerra" es una buena película, bien realizada, que ha sabido sacarle partido a un guión hecho para teatro, y que se ha llevado bien a la gran pantalla, con unas interpretaciones que sin ser espectaculares cumplen sobradamente, y con una historia más que interesante que pone ante el espectador hechos históricos y reflexiones morales suficientes para captar su interés. Aunque la película no se encuentre para muchos en la lista de las mejores de la historia, y para muchos otros sea una perfecta desconocida, ha sido homenajeada, cuando no copiada descaradamente por otros films ("Algunos hombres buenos", "Reglas de Compromiso", y un largo etcétera), y así otras películas más conocidas por el gran público beben sus fuentes de ella (¡Hollywood que se te ve el plumero!), de forma que ¿por qué no ver el original y juzgar?


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