DE VAGABUNDEO POR LA PREHISTORIA

LAS LLANURAS DEL TRÁNSITO



Título Original: The Plains of Passage



Autor: Jean M. Auel



Año de Publicación: 1990



País: Estados Unidos






Ayla y Jondalar han llegado a un río montando sus caballos y acompañados por su lobo. Cuando pretenden acampar en su orilla les sale al encuentro un grupo de mamutois que se hallan asentados al lado del río. Su hechicero les confunde con espíritus y trata de ahuyentarlos. La pareja intenta convencer al nuevo clan con el que se han topado que sólo son viajeros. Pero la presencia de los animales domesticados no contribuye a que sus palabras sean creídas por el desconfiado grupo. Las referencias y conocimientos comunes al clan mamutoi que había acogido anteriormente a Ayla y Jondalar despejan momentáneamente las dudas aunque no disipan del todo la desconfianza. Finalmente acceden a permitirles acampar con ellos y a sumarse si lo desean a una próxima expedición de caza.

La insistente Auel nos trae la última entrega de las aventuras prehistóricas de Ayla y su acompañante florero masculino Jondalar. Si en el anterior libro se habían asentado y probado a vivir con un clan de cazadores de mamuts, ahora nuestros infatigables héroes prehistóricos emprenden camino para llegar al hogar de Jondalar. El clan familiar formado por la pareja y sus animales de compañía forman una extraña comitiva que atraviesa las tierras europeas siguiendo en parte el curso del Danubio, el Río  de la Gran Madre que le llama en la novela, hasta llegar al objetivo final, el hogar del clan de Jondalar en el Perigord (Francia). Pero antes de alcanzar la meta, como era de esperar, los aventureros entrarán en contacto con algunos clanes, conocerán sus culturas, cazarán todo tipo de animales, y pasarán alguna que otra aventura.

La protagonista sigue evolucionando para convertirse en la mejor y más preparada heroína de la Prehistoria mundial. Esta chica sabe hacer de todo, y en la cuarta entrega lo demuestra. Aunque sus eternos vagabundeos se empiezan a hacer cansinos, y los aportes de la escritora al conocimiento de las sociedades primitivas es cada vez menor y menos interesante. Esta claro que, como suele pasar con demasiada frecuencia, la autora acabó asalariada de una editorial que vio un filón en las novelas de Ayla, y estiraron la historia de la chica hasta límites casi inaguantables. La cuarta novela es una de las más extensas y donde a lo largo de páginas y más páginas, se nos cuenta como cazan topo tipo de bichos, como atraviesan paisajes variados, y como recalan en tribus a los que les resuelven la vida sólo con asomarse por su campamento. A la pareja protagonista los sueltas en Póximo Oriente y pacifican la región, consiguiendo que los lideres locales acaben cantando el kumbayá a la luz de las hogueras y cogiditos de la mano.

La novela es larga, en ocasiones aburrida, pero cuando los personajes entran en contacto con otras tribus se llamen sharamudoi o S´Armunai, la trama mejora sustancialmente, y aprendemos algo. Si bien es cierto que estos momentos son tan espaciados, que hasta los más fans de la saga recomiendan saltarse las largas descripciones de la naturaleza, fauna y flora, con las que la buena de la escritora ha rellenado las páginas. Yo no me atrevo a tanto, pero sí debo advertir a los lectores impacientes que éste no es un buen libro para ellos; al resto a vuestra elección lo dejo.      

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